Las finanzas estatales quedarían todavía más tensionadas si la reforma de la financiación autonómica de Montero sale adelante.

El Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), que María Jesús Montero convocó ayer para explicar a los consejeros regionales de Economía y Hacienda su reforma de la financiación autonómica, se saldó con un solo ganador y una mayoría indignada.

A pesar de que, con la propuesta de Montero, todas las regiones recibirían más financiación en 2027 (porque el Estado renunciaría a 20.975 millones de euros para cederlos a las CCAA), la ministra de Hacienda se encontró con un rechazo generalizado a su plan.

El Gobierno propone dar 21.000 millones más a las comunidades con el nuevo modelo de financiación autonómica

Cataluña, la única a favor

La excepción fue la de Cataluña. La consejera de Economía catalana, Alicia Romero, salió exultante de la reunión.

 

“Nos han dado una propuesta clara y concreta, que llevamos años pidiendo. Es una ventana de oportunidad” aplaudió.

 

“No queremos renunciar a 21.000 millones” defendió sonriente la socialista, que insistía en que todas las autonomías “ganaban” con la propuesta de Hacienda.

La reacción de la consejera catalana no es de extrañar, ya que estamos ante una reforma que tiene como máximo objetivo contentar a Cataluña, que ha sido negociada expresamente entre Sánchez y Junqueras y que se une a la condonación de la deuda de las CCAA, otra exigencia de los independentistas.

Y es que, el Gobierno pretende regar a las CCAA con 20.975 millones de euros extra en 2027, pero a través de una fórmula en la que unas regiones salen considerablemente más beneficiadas que otras. Por ejemplo, en ese reparto, Cataluña recibiría casi el doble (4.846 millones) que Madrid (2.555 millones más).

Tras conocerse que Pedro Sánchez y Oriol Junqueras se habían reunido en secreto para negociar este nuevo sistema de financiación antes del CPFF, ahora, y con su propuesta ya presentada, Montero se ha ofrecido a tener reuniones “bilaterales” con el resto de CCAA para abordar el asunto.

“Que no se nos vaya la olla”

Preguntada en rueda de prensa si el Gobierno estaría dispuesto a aumentar la cuantía de los 21.000 millones si alguna CCAA (o incluso Junts) se lo exigiera durante estas próximas negociaciones, Montero señaló que “respecto al tamaño de la tarta, se puede hacer algún ajuste, pero no podemos hacer una propuesta inviable.

Hay que contar con números reales porque ese dinero se deja de emplear en otras políticas.

No es que sea una cantidad cerrada, que no se pueda tocar, pero los límites de tocarla mucho disminuyen porque hemos ido al máximo” respondió Montero.

“21.000 millones es muchísimo dinero. No es que sea algo limitado en un compartimento estanco, pero no se nos puede ir la olla en términos de que después esto se pueda cristalizar en unos presupuestos” añadió.

Fuentes de Hacienda han asegurado a Libre Mercado que no habrá recortes en ninguna partida estatal a pesar de dejar de contar con esos 21.000 millones en el próximo ejercicio, y encomiendan el poder asumir esa futura financiación extra a las CCAA al futuro (e hipotético) aumento de la recaudación.

“Este año llevamos recaudados casi 30.000 millones extra, confiamos en la inercia” señalan.

Montero aseguró la semana pasada que el Estado dejará “disfrutar” de ciertas partidas de financiación, como los aumentos de los presupuestos de algunos ministerios, aunque no ha dado más detalles.

Teniendo en cuenta la necesidad (y la promesa) de reducir el déficit del Estado en los próximos años y de que otros gastos, como los intereses de la deuda, las pensiones o el gasto en defensa, van en aumento, las finanzas estatales quedarían todavía más tensionadas si el plan de Montero sale adelante.

Demoledor informe de Fedea

Coincidiendo con el CPFF, Fedea publicó ayer un contundente informe en el que cargaba duramente contra la propuesta de Montero, y en el que también hacían referencia a esta situación.

En este sentido, pronosticaron más subidas de impuestos debido a que el Estado tendrá que afrontar los crecientes gastos en defensa y pensiones. “Para que las comunidades autónomas tengan más recursos, el Estado tendrá que quedarse con menos o habrá que subir impuestos.

De entrada, la cesión agravará los problemas financieros de la Administración Central, que ya mantiene un déficit considerable frente al cuasi-equilibrio en promedio de las autonomías, y dejará al Estado con muy poco margen presupuestario en un momento en el que las presiones sobre sus recursos son cada vez más fuertes debido, entre otras cosas, a las mayores necesidades de gasto en defensa y el creciente déficit contributivo de la Seguridad Social” señalaron.

En el documento, Fedea calculaba también los numerosos agravios que provocaría la reforma del Gobierno entre las regiones. Por ejemplo, de nuevo, Cataluña volvería a ser la más beneficiada con el cambio porque deja de aportar 1.456 millones al sistema a pesar de ser la segunda comunidad autónoma más rica del país. Por tanto, el resultado sería que Cataluña acabaría aportando al sistema 10 veces menos (810 millones) que Madrid (8.013 millones).

“Brindis al sol”, “regalo” a Cataluña, “jugosa prima a Cataluña”, “pan con unas tortas”… fueron algunos de los calificativos del think tank que preside Ángel de la Fuente.