El director de la publicación ha querido puntualizar algunos aspectos sobre el legado de la hermana de la reina Sofía tras su fallecimiento


GTRES

Tan solo una semana después del triste fallecimiento de Irene de Grecia a los 83 años, existe una pregunta en el aire muy debatida.

¿Qué va a pasar con su herencia? Sabemos que la princesa griega no tiene descendencia, pero también parte de su vida la ha dedicado a las causas humanitarias.

Luis Pliego, director de la revista Lecturas, posee los detalles del legado de la hermana de la reina Sofía, aquellos que tanto se hablan en estos últimos días.

La hermana de la emérita siempre se mantuvo en un discreto segundo plano.

Sin embargo, fue el máximo apoyo de su hermana mayor en sus peores momentos.

Cuando la emérita tuvo conocimiento de algunas de las aventuras del rey Juan Carlos I, quien estuvo a su lado fue Irene. Pero también cuando el emérito se marchó a Abu Dabi.

La reina Sofía hizo lo propio para cancelar su agenda institucional y permanecer al lado de su hermana pequeña en las horas previas a su muerte.

La verdad de su herencia

En la tarde de este miércoles, en ‘El tiempo justo’ han querido rescatar este asunto, contando con la presencia del director de la revista Lecturas en el plató de Telecinco.

Luis Pliego ha aclarado alguno de esos asuntos sobre el reparto de bienes.

“Se revisó por parte de la Familia Real en el exilio una reclamación y finalmente se les dio unos palacios que después Constantino entregó a cambio de un dinero”, ha comenzado explicando el periodista sobre la indemnización de la familia real griega.

Pliego ha querido ofrecer los detalles de las cantidades correspondientes.

“Fueron 16 millones de euros para Constantino, el hermano de Irene, pero a Irene le quedaron solamente 900.000 euros.

¿Qué hizo Irene de Grecia en ese momento con ese dinero? Montó una ONG porque ella es la mística de la familia”, ha confirmado el colaborador del programa de Telecinco sobre esta faceta tan conocido de la hermana de la emérita.

De hecho, el director de la revista Lecturas ha acudido a una información de la experta en realeza.

“Esto lo contó Pilar Eyre en su libro que con estos 900.000 euros compró vacas que mandó a La India que, como sabéis, estuvo viviendo una temporada allí, para alimentar a la gente de allí”, ha explicado sobre la escritora.

“Esas vacas cuando llegan a India, allí es un animal sagrado y no se las pudieron comer”, ha añadido Pliego sobre esta situación.

Como consecuencia, ha querido ofrecer una aclaración muy evidente.

“Es decir, Irene de Grecia la hemos mantenido entre todos con el presupuesto de la Casa Real. Por lo tanto, ha muerto prácticamente sin nada material”, ha concluido Pliego.

De este modo, ha contado toda la verdad tras la última información en que habría dejado parte de su herencia a Irene Urdangarin por el vínculo que las unía.

Su último adiós

Casa Real emitió un comunicado para hacer público el fallecimiento de Irene de Grecia.

Tras ello, sus seres queridos se desplazaron hasta el Palacio de Zarzuela, donde quisieron rendirle homenaje.

Con posterioridad, se desplazaron hasta Atenas para poder cumplir con el deseo de la princesa griega de descansar junto a su hermano Constantino de Grecia en el Palacio de Tatoi, así como junto a sus padres, los reyes Pablo y Federica.

Los hijos y nietos de la reina Sofía no quisieron dejar sola a la emérita en este duro momento tan desolador.

En aquellas imágenes pudimos ver cómo Letizia, Felipe y sus hijas arroparon a doña Sofía con gestos de lo más cariñosos. Pero también hicieron lo propio las infantas Elena y Cristina.

Victoria Federica e Irene Urdangarin tuvieron un papel fundamental. Ambas fueron las encargadas de portar los cojines con las condecoraciones de Irene de Grecia tras sus restos mortales.

En este último adiós pudimos ser testigos de los vínculos existentes entre todos los integrantes de la Familia Real española.

Acompañados también por la familia real griega, la emérita pudo sentir la cercanía de todos los presentes.

No obstante, hubo algunas ausencias destacadas, como la de su marido, que alegó cuestiones médicas, y la de Froilán, que según indicaron, optó por quedarse con su abuelo en el país árabe.