El vicepresidente del consejo de Movistar+ y socio del Grupo Pachá Rosauro Varo se consolida en el mundo del ladrillo y la hostelería e impulsa una fundación andaluza tras dejar la matriz Telefónica. El marido de la actriz Amaia Salamanca estrena etapa entre rumores de cambio de ‘chaqueta política’

Rosauro Varo - EP

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Rosauro Varo ha decidido pasar página. El empresario sevillano acaba de cerrar oficialmente su etapa en Telefónica y prepara un nuevo ciclo vital, económico y político que tendrá su punto de inflexión en este 2026 que comienza.

Un movimiento que combina tres vectores claros: una apuesta decidida por el ladrillo y la hostelería de alto nivel, el impulso de un proyecto andalucista de nuevo cuño desde la sociedad civil y un reposicionamiento político que no pasa desapercibido en Madrid ni en Sevilla.

Varo ha dejado Telefónica «por voluntad propia», según fuentes del sector consultadas por elcierredigital.com, convencido de que había cumplido una etapa tras años como vicepresidente del consejo de Telefónica Audiovisual Digital (Movistar+) y miembro del Consejo Asesor de Telefónica España.

Sin embargo, algunas informaciones publicadas por El Mundo apuntan a que su salida estaría relacionada con determinados fichajes políticos producidos en la compañía.

Un extremo que resulta llamativo, ya que el propio desembarco de Varo en el universo Telefónica se produjo bajo el mantra de su cercanía al PSOE.

Hijo de la exdiputada socialista Juana Amalia Rodríguez, persona de confianza del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, Rosauro Varo siempre ha mantenido una relación fluida con el entorno socialista.

No obstante, su biografía política nunca ha sido lineal.

De hecho, se le atribuye una notable capacidad para moverse con comodidad en distintos ecosistemas de poder.

Mantiene una relación personal estrecha con José María Aznar y también con Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, con quien dicen que comparte una visión pragmática del desarrollo económico del sur.

Esa habilidad para “nadar en aguas políticas” diversas ha llevado a algunos a definirlo, sin ambages, como «un tiburón» del poder económico: un empresario que pone rostro andalucista a sus proyectos, pero cuyos pensamientos están focalizados en el negocio, especialmente en el ladrillo y la hostelería. Un perfil que ahora da un paso más allá con la creación de un nuevo espacio de influencia: la Fundación Andalucía 27.

Andalucía 27: sociedad civil, identidad y proyección

El acto de presentación de la fundación se celebró en Madrid y contó con una cuidada escenografía institucional y simbólica. No fue casual que Juanma Moreno acudiera a la capital para bendecir con su presencia un proyecto impulsado por Varo.

Durante su intervención, el presidente andaluz dejó varias reflexiones de calado político.

Moreno manifestó que a veces echa de menos que todo lo que se hace desde Andalucía, desde la «máxima lealtad» al proyecto común de España, no se devuelva en términos de gratitud, proyección, nombre y futuro.

Esta declaración conecta con el espíritu de Andalucía 27: reforzar el peso específico de la comunidad en los centros de decisión nacionales sin recurrir al victimismo ni al enfrentamiento.

 

Andalucía 27

Andalucía 27
Cajasol

El presidente de la Junta fue aún más explícito al considerar la iniciativa como una «gran contribución al futuro de Andalucía».

En sus palabras, Andalucía 27 supone «un nuevo impulso a lo que nuestra tierra tiene que decir y que ya está diciendo en todos y cada uno de los ámbitos, desde la cultura a la energía, desde la empresa a la acción social, y desde las instituciones a la calle».

Moreno quiso subrayar el carácter independiente del proyecto: «Yo también tengo que decir que el Gobierno de Andalucía nada tiene que ver, hasta ahora no nos han pedido un euro, con lo cual me gusta mucho esta iniciativa porque nace de la sociedad civil y que siga la sociedad civil, porque eso, sin duda alguna, será bonito para no depender de nadie y ser libre».

El respaldo institucional fue notable. El acto contó con la asistencia del presidente del Senado, Pedro Rollán, varios consejeros del Gobierno andaluz y figuras relevantes del mundo empresarial, cultural y social. Entre ellas, Fátima Báñez, presidenta de la fundación de la CEOE; la bailaora Sara Baras; la deportista Carolina Marín; y el cantaor José Mercé.

La exvicepresidenta socialista Carmen Calvo también ha mostrado su apoyo al proyecto.

Una estructura pensada para influir

La Fundación Andalucía 27 estará presidida por Federico Linares, máximo responsable de EY (Ernst & Young) en España desde 2019 y presidente del Consejo Social de la Universidad de Cádiz.

Linares, recientemente condecorado con la Medalla de Andalucía el pasado 28 de febrero, aporta un perfil técnico y de consenso.

Junto a él figuran como patronos fundadores Rosauro Varo, presidente de GAT Inversiones; José María Pacheco, fundador de Konecta; Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol; y José Luis García-Palacios, presidente de la Caja Rural del Sur.

Para reforzar su proyección pública, la plataforma contará con un grupo inicial de embajadores procedentes de ámbitos muy diversos. Entre los primeros comprometidos figuran Alejandro Sanz, Sandra Golpe, Cruz Sánchez de Lara, Ángel León, Juan Pérez Mercader, Javier García Carranza y Santiago Muñoz Machado.

La dirección general recaerá en Ignacio Moreno, hasta hace poco director de La Voz de Cádiz.

La estructura de participación se articulará en tres grandes categorías: los Andaluces 27, residentes en Madrid y vinculados profesionalmente a la capital; los Faros Andaluces, nacidos en la comunidad y activos dentro o fuera de ella; y el colectivo Alma Andaluza, integrado por personas no nacidas en la región pero estrechamente vinculadas a Andalucía.

La actividad de la fundación se desplegará en cinco áreas estratégicas: Economía y Empresa; Emprendimiento e Innovación; Educación y Talento; Cultura, Gastronomía y Deporte; y Tercer Sector e Impacto Social.

Un diseño que apunta más a la influencia y la generación de relato que a la confrontación política directa.

El adiós a Telefónica y el foco en el negocio

Mientras el proyecto andalucista toma forma, Rosauro Varo ha decidido concentrar toda su energía en sus negocios.

Según adelantó El Confidencial, su salida de los consejos de Telefónica España y Movistar+ responde a una decisión estratégica: centrarse al 100% en GAT Inversiones, el vehículo desde el que articula sus participaciones en ocio, turismo e inmobiliario.

El principal exponente de esta nueva etapa es Grupo GS, promotora especializada en residencial prime, donde Varo actúa como socio inversor.

La compañía cerrará 2025 con un volumen de inversión cercano a los 280 millones de euros, una cifra que la sitúa en la primera línea del segmento alto del mercado inmobiliario español.

El ritmo ha sido especialmente intenso en el arranque del año. Solo en el primer cuatrimestre, Grupo GS lanzó promociones por valor de 137 millones de euros, en un contexto de tipos de interés todavía elevados y desaceleración del mercado residencial convencional.

La apuesta es clara: vivienda exclusiva, altos estándares de sostenibilidad y ubicaciones donde la demanda de grandes patrimonios se mantiene sólida.

El mapa inversor de Grupo GS tiene un claro epicentro en Andalucía, territorio donde Varo concentra algunos de sus proyectos más personales.

El más relevante se sitúa en Zahara de los Atunes, una promoción conjunta entre GAT Inversiones y Grupo GS con una inversión de 85 millones de euros, concebida como un desarrollo residencial de alto nivel en uno de los enclaves más cotizados del litoral gaditano.

Rosauro Varo en el 20 aniversario de GAT

Rosauro Varo en el 20 aniversario de GAT
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A este proyecto se suman operaciones emblemáticas en la Costa del Sol, como GS Royal River en Marbella, con una inversión de 30 millones de euros en la zona de Río Real, y GS Limonar Hills en Málaga capital, con 14 millones, en uno de los barrios de mayor renta de la ciudad.

La estrategia no se limita al sur. En Galicia, el grupo ha dado el salto al norte con GS Silgar, en Sanxenxo, una promoción de 17 millones de euros, además de nuevos proyectos en Vigo.

Madrid completa el triángulo estratégico, con desarrollos premium como GS La Cornisa, dirigidos a un comprador nacional e internacional.

La diversificación hotelera es el siguiente paso. Varo impulsa un complejo mixto residencial-hotelero en La Antilla (Huelva) con una inversión de 102 millones de euros, desarrollado junto a José María Pacheco.

Un proyecto que confirma su ambición por convertirse en un actor relevante también en el sector turístico de alto valor añadido.