¿QUIÉN SIGUE EN LA LISTA? LA SOMBRA DEL IMPERIALISMO QUE AMENAZA A TODA AMÉRICA LATINA

Aumenta la presión hacia Venezuela; Trump amenaza también a Colombia; y España apuesta por China - SWI swissinfo.ch

¡ALERTA MÁXIMA! Lo que estamos presenciando en este inicio de 2026 no es una simple disputa diplomática; es el rediseño geopolítico más agresivo del siglo.

Si pensabas que lo ocurrido en Venezuela era un caso aislado, prepárate, porque el tablero de ajedrez se está moviendo con una violencia sin precedentes.

La pregunta que recorre cada cancillería desde Bogotá hasta Copenhague es la misma: ¿Quién será el próximo en caer bajo la bota del control absoluto?

La Caza de Recursos: El Motor del Conflicto

Estamos en un momento histórico crítico. Los recursos energéticos no son solo escasos; son el nuevo oro por el que se está dispuesto a todo.

Con el petróleo agotándose y el gas alcanzando precios prohibitivos, las potencias tradicionales ven con desesperación cómo el gigante asiático, China, avanza imparable hacia la hegemonía económica.

Ante este escenario, Estados Unidos parece haber activado un modo de supervivencia imperialista que no respeta fronteras ni soberanías.

El Objetivo en la Mira: Colombia y Gustavo Petro

La tensión ha escalado a niveles alarmantes. Tras los eventos en Venezuela, el foco se ha desplazado hacia Colombia.

El mensaje enviado al presidente Gustavo Petro es directo y escalofriante: “O te alineas, o tendrás problemas”. No se trata de sugerencias, sino de advertencias que resuenan con el eco de invasiones pasadas.

¿Cómo se justifica hoy una intervención? La estrategia es vieja pero efectiva: la creación de un “enemigo público”.

Si en el pasado fueron las armas de destrucción masiva, hoy el argumento gira en torno a sustancias ilícitas.

Al tildar a un país de ser la fuente de una amenaza para la seguridad nacional estadounidense, se construye el marco legal para actuar sin repercusiones internacionales.

El “Plata o Plomo” Digital: Musk vs. Petro

En este nuevo orden mundial, los magnates tecnológicos juegan un papel de jueces y verdugos.

El reciente choque entre el dueño de la red social X y el presidente colombiano ha dejado al mundo boquiabierto.

Un mensaje de “plata o plomo” dirigido a un mandatario democráticamente electo no es solo una falta de respeto; es una declaración de intenciones.

La respuesta de Petro ha sido una defensa de la dignidad: “Ni plata ni plomo; amor y libertad”.

El presidente sostiene que el destino de su nación lo decide el pueblo, no el capital privado ni los intereses de quienes sueñan con escapar del planeta mientras el nuestro agoniza.

El Plan Maestro: De Panamá a Groenlandia

La historia es una maestra cruel. Lo que hoy vive la región ya fue advertido hace dos décadas por figuras como Hugo Chávez.

El “Guion Noriega” —acusar a un líder de crímenes graves para justificar su extracción o derrocamiento— parece estar más vigente que nunca. Pero esto no se limita a América Latina.

Incluso Europa está en alerta. El interés por Groenlandia (bajo control de Dinamarca) demuestra que la ambición no conoce de alianzas históricas. Si un territorio posee recursos estratégicos o tierras raras, entra automáticamente en la zona de peligro.

La Anatomía del Despojo

La jefa del Comando Sur lo dejó claro en declaraciones que hielan la sangre: el Triángulo del Litio (Argentina, Bolivia, Chile), las reservas de petróleo en Guyana y Venezuela, el cobre, el oro y hasta el 31% del agua dulce del mundo que reside en el Amazonas son vistos como “asuntos de seguridad nacional” para Washington.

No se habla de cooperación, se habla de posesión.

Un Llamado a la Conciencia Global

La humanidad parece haber retrocedido a una era donde el derecho internacional es papel mojado.

Si permitimos que el destino de las naciones sea decidido por “psicópatas” al mando de grandes potencias y capitales, el abismo será inevitable.

¿Qué podemos hacer? No podemos permitirnos el silencio.

El relato debe cambiar. Necesitamos una ciudadanía activa, informada y valiente que denuncie este nuevo colonialismo.

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