Telecinco da voz a la denuncia contra ‘La casa de los gemelos 2’: cuando el reality deja de ser entretenimiento y entra en terreno político

El caso ya no va solo de gritos, peleas o provocación. Va de ley, de poder, de dinero… y de quién decide qué puede verse y qué no en la España digital.

'Informativos Telecinco' carga contra 'La casa de los gemelos'‘Informativos Telecinco’ carga contra ‘La casa de los gemelos’ | Montaje El Televisero

Un reality bajo sospecha que incomoda a todo el sistema

‘La casa de los gemelos 2’ nació como un experimento extremo en internet. Un reality sin filtros, sin apenas normas aparentes y con la promesa implícita de mostrar “la realidad tal cual es”. Pero a medida que avanzaron las semanas, el formato dejó de ser solo un fenómeno viral para convertirse en un problema político, jurídico y mediático.

Escenas de agresiones físicas, consumo explícito de alcohol y drogas, insultos homófobos, comentarios discriminatorios y una escalada constante de violencia verbal han situado al programa en el centro de la polémica. Lo que al principio parecía una provocación calculada para ganar audiencia se ha transformado en una cuestión mucho más grave: ¿está incumpliendo la Ley General de Comunicación Audiovisual?

Que ‘Informativos Telecinco’ haya decidido dar voz a la denuncia presentada ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) no es un gesto menor. Supone cruzar una línea delicada dentro del propio ecosistema mediático español.

Telecinco entra en escena: información o aviso

Cuando un informativo de una gran cadena generalista pone el foco en un formato que se emite fuera de su parrilla, pero que compite por atención, audiencia y anunciantes, el mensaje va más allá de la mera información.

‘Informativos Telecinco’ siguió los pasos de ‘Antena 3 Noticias’ y explicó con detalle la solicitud formal de la AUC a la CNMC para que investigue si ‘La casa de los gemelos 2’ vulnera la normativa audiovisual. El tono fue claro, casi pedagógico, pero con una advertencia implícita: lo que ocurre en internet ya no es ajeno a la ley.

Las imágenes seleccionadas —altercados físicos, discusiones descontroladas, comportamientos vejatorios— no dejaron lugar a dudas. El mensaje estaba cuidadosamente construido: lo que sería impensable en una televisión convencional está ocurriendo sin restricciones en plataformas online con cientos de miles, incluso millones, de espectadores.

Un formato que desafía los límites

Hiệp hội Người dùng Truyền thông yêu cầu CNMC điều tra bộ phim "The House of Twins 2" về vấn đề bạo lực, phân biệt đối xử và nguy cơ gây hại cho trẻ vị thành niên | Onda Cero Radio

Daniel y Carlos Ramos, creadores del reality y responsables del canal ‘Zona Gemelos’, han defendido desde el inicio que su programa no es televisión, sino contenido digital. Un argumento que durante años ha servido como escudo para muchos creadores, pero que empieza a resquebrajarse.

La emisión 24 horas, la estructura de convivencia, la monetización mediante publicidad y patrocinios y la enorme audiencia convierten a ‘La casa de los gemelos 2’ en algo más que un simple directo de YouTube. Es, en la práctica, un canal audiovisual con impacto masivo.

El problema no es solo lo que se muestra, sino la normalización de ciertos comportamientos: la violencia como espectáculo, la humillación como entretenimiento y la transgresión constante como estrategia de fidelización.

CNMC: ¿poder silencioso o guillotina regulatoria?

La gran pregunta

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia lleva años siendo percibida como un organismo técnico, distante y poco visible para el gran público. Sin embargo, cuando entra en juego la regulación de contenidos, su poder es enorme.

La denuncia de la AUC coloca a la CNMC en una posición incómoda pero decisiva. Si decide investigar a fondo ‘La casa de los gemelos 2’, estará enviando un mensaje claro a todo el ecosistema digital: internet ya no es un territorio sin ley.

Lo que está en juego

La Ley General de Comunicación Audiovisual establece principios claros: respeto a la dignidad humana, protección de menores, prohibición de contenidos discriminatorios y límites explícitos a la violencia gratuita. Hasta ahora, muchos formatos online han vivido en una zona gris, aprovechando vacíos legales o interpretaciones laxas.

Una actuación contundente de la CNMC podría sentar un precedente histórico. No solo para este reality, sino para streamers, plataformas y productoras digitales que han crecido bajo la idea de que “en internet vale todo”.

El miedo de la industria

El silencio de muchos actores del sector no es casual. Una intervención dura podría provocar una reacción en cadena: inspecciones, sanciones, retirada de contenidos y una redefinición completa del marco audiovisual digital.

Internet ya no es una zona franca

Durante años, la narrativa dominante ha sido clara: la televisión está regulada, internet es libre. Pero esa frontera se ha difuminado hasta casi desaparecer.

Los realities online replican estructuras clásicas de la televisión: escaletas, personajes, conflictos guionizados, patrocinadores y estrategias de audiencia. La única diferencia real es la plataforma.

‘La casa de los gemelos 2’ ha demostrado que el impacto social de un contenido digital puede ser incluso mayor que el de un programa convencional. Audiencias jóvenes, consumo constante y viralización inmediata convierten cada escena polémica en un fenómeno cultural.

La pregunta ya no es si internet debe regularse, sino cómo y hasta dónde.

Hiệp hội Người dùng Truyền thông yêu cầu CNMC đưa ra phán quyết về chương trình truyền hình thực tế 'The House of the Twins 2'.

El papel incómodo de los anunciantes

Hay un actor clave del que se habla poco: las marcas.

La emisión de ‘La casa de los gemelos 2’ está acompañada de publicidad, colaboraciones y patrocinios. Empresas que, de forma directa o indirecta, financian un contenido que ahora está bajo sospecha legal.

Aquí surge una responsabilidad ética que muchas compañías prefieren ignorar. ¿Hasta qué punto es aceptable asociar una marca a escenas de violencia, consumo de drogas o discursos discriminatorios?

El reportaje de ‘Antena 3 Noticias’ ya apuntó a un fenómeno preocupante: anunciantes incómodos, marcas que retiran campañas y otras que miran hacia otro lado mientras los números funcionen.

La CNMC no solo podría poner el foco en el contenido, sino también en el ecosistema económico que lo sostiene.

Televisión contra internet: una guerra fría

Que Telecinco y Antena 3 coincidan en señalar los excesos de un reality online no es casualidad. Existe una tensión evidente entre la televisión tradicional, sometida a una regulación estricta, y los nuevos formatos digitales que juegan con ventaja.

Desde las cadenas generalistas se observa con recelo cómo ciertos creadores logran audiencias millonarias sin cumplir las mismas normas. La denuncia a ‘La casa de los gemelos 2’ también puede leerse como un intento de equilibrar el tablero.

No es solo una cuestión moral o legal. Es una batalla por el control del relato audiovisual.

El riesgo de mirar hacia otro lado

Ignorar este caso sería un error. Si la CNMC decide no actuar o limitarse a una advertencia simbólica, el mensaje será devastador: la ley existe, pero no se aplica en el entorno digital.

Eso abriría la puerta a formatos aún más extremos, más violentos y más irresponsables, amparados en la lógica del clic y la viralidad.

Por el contrario, una intervención firme marcaría un antes y un después. No solo para ‘La casa de los gemelos’, sino para toda una generación de contenidos que han crecido sin límites claros.

Editorial | Cuando el espectáculo devora la ley

Este caso no va de censura. Va de responsabilidad.

No se trata de decidir qué nos gusta o qué nos ofende, sino de establecer límites mínimos en una sociedad que se define como democrática y garantista. La libertad de expresión no puede convertirse en una coartada para normalizar la violencia, la humillación o el desprecio.

‘La casa de los gemelos 2’ ha cruzado una frontera peligrosa. Y ahora la pelota está en el tejado de la CNMC, de las plataformas, de los anunciantes y de los propios medios.

Porque si nadie actúa, el mensaje será claro y demoledor: todo vale mientras genere audiencia. Y ese es un precio demasiado alto para una sociedad que aún pretende llamarse responsable.