
En la televisión española hay sentencias que no se dictan en juzgados, sino en platós. No llevan toga, pero pesan. Y cuando quien las pronuncia es Alba Carrillo, suelen caer como un hachazo: sin rodeos, sin anestesia y con eco prolongado. Eso es exactamente lo que ocurrió en el último ‘D Corazón’ del año, cuando la colaboradora no dudó en lanzar una afirmación tan contundente como incómoda sobre Melody tras su polémico paso por Eurovisión:
“Está ya fuera”.
No fue una frase al aire. Fue una declaración cargada de contexto, reproche y lectura interna de la televisión pública. Y, como casi siempre en estos casos, abrió un debate mucho más profundo: ¿ha roto Melody definitivamente con TVE? ¿Ha gestionado mal su derrota? ¿Y hasta qué punto la gratitud —o su ausencia— sigue siendo una moneda clave en la industria?
‘D Corazón’ y la nostalgia televisiva: cuando el pasado pesa más que el presente
El comentario de Alba Carrillo no surgió de la nada. ‘D Corazón’, el espacio presentado por Anne Igartiburu y Javier de Hoyos en La 1, dedicó parte de su última emisión del año a repasar las Nocheviejas históricas de TVE. Una época en la que las grandes artistas españolas —Isabel Pantoja, Lola Flores, Sara Montiel, Marujita Díaz, Concha Velasco o Massiel— daban la bienvenida al nuevo año con galas que hoy forman parte de la memoria colectiva.
Un repaso nostálgico que sirvió de espejo incómodo para el presente. Porque, como recordó Valeria Vegas, aquellas artistas tenían algo que hoy parece en peligro de extinción: una relación directa, imperfecta y generosa con los medios.
“La cagaban y no pasaba nada”: espontaneidad frente a control
Valeria Vegas fue clara en su análisis:
“Ellas hacían de lo artificial lo más espontáneo del mundo”.
Para la periodista, las folclóricas podían equivocarse, improvisar, incluso meter la pata… y sobrevivían. Porque no existía la lupa constante de las redes sociales ni la obsesión por el control absoluto de la imagen.
Hoy, en cambio, todo se mide. Todo se calcula. Y todo se justifica.
Melody, Eurovisión y el derecho a enfadarse

Fue en ese punto cuando Valeria Vegas salió en defensa de Melody, representante española en el último Festival de Eurovisión y protagonista de uno de los mayores batacazos recientes del certamen, quedando en antepenúltima posición.
“Yo defiendo a Melody o a cualquiera que hace algo malo porque creo que la gente tiene derecho a equivocarse”.
Incluso fue más allá: para ella, Melody sería la única artista actual que conserva algo de esa “herencia folclórica”: carácter, impulso, exceso.
Pero Alba Carrillo no estaba de acuerdo. En absoluto.
El hachazo de Alba Carrillo: “Melody ya está fuera”

Sin levantar la voz, pero sin suavizar una sola palabra, Alba Carrillo lanzó su veredicto:
“Melody ya está fuera”.
La frase resonó en plató como una alarma. Porque no hablaba de Eurovisión. Hablaba de TVE. De puertas cerradas. De consecuencias.
Para Alba, la diferencia fundamental entre Melody y las folclóricas no está en el talento ni en el temperamento, sino en algo mucho más básico en televisión: la gratitud.
“Las folclóricas tenían una cosa muy buena, y es que eran muy agradecidas. Melody no lo es”.
La herida abierta con TVE tras Eurovisión
El origen del conflicto es conocido, pero no resuelto. Tras su mala clasificación en Eurovisión, Melody ofreció una rueda de prensa en la que señaló directamente a TVE, reprochando a la cadena pública no haberle permitido llevar a cabo la puesta en escena que ella deseaba.
No hubo autocrítica. No hubo asunción de errores propios. El mensaje fue claro: si algo salió mal, no fue culpa mía.
Ese gesto, en una cadena como TVE, no cayó bien.
La entrevista que lo cambió todo: de La Revuelta a El Hormiguero

La ruptura simbólica se consumó poco después. Melody decidió conceder su primera entrevista tras Eurovisión a ‘El Hormiguero’, en Antena 3, en lugar de acudir a ‘La Revuelta’, como inicialmente estaba previsto.
Una decisión legítima… pero cargada de significado.
Desde entonces, Melody no ha vuelto a aparecer en TVE.
¿Error estratégico o acto de rebeldía?
Aquí se abre el gran debate. ¿Fue Melody víctima de una mala gestión por parte de la cadena? ¿O gestionó mal ella misma la derrota y sus tiempos mediáticos?
Para Alba Carrillo, no hay dudas:
la actitud posterior al batacazo ha tenido consecuencias.
En televisión pública, el talento importa. El resultado también. Pero hay algo que pesa casi tanto como la audiencia: la lealtad institucional.
Cuando el enfado se convierte en problema de imagen
Eurovisión es un escaparate cruel. Expone, eleva… y castiga. Y el enfado forma parte del proceso. Pero no todos los enfados se gestionan igual.
Alba Carrillo puso el foco en eso: no en que Melody se enfadara, sino en cómo lo hizo y a quién señaló.
Las redes sociales, el nuevo juez implacable
El caso Melody también refleja un cambio generacional. Las redes amplifican cualquier gesto, cualquier frase. La narrativa se construye —o se destruye— en tiempo real.
Lo que antes se resolvía en despachos, hoy se discute en trending topics.
Y TVE, como institución, no suele responder bien a los desafíos públicos.
¿Está Melody realmente “fuera”?
La frase de Alba Carrillo no es una sentencia oficial. Pero tampoco es ingenua. Alba conoce los códigos del medio. Y cuando habla de estar “fuera”, no se refiere solo a un programa, sino a algo más profundo: la pérdida de confianza.
Recuperarla no es imposible. Pero requiere tiempo, silencio y, sobre todo, otro tono.
La televisión no olvida, aunque disimule
En el mundo televisivo, nadie cierra puertas del todo. Pero algunas quedan entornadas durante años. Y otras se abren solo cuando el relato cambia.
Hoy, Melody sigue siendo una artista popular. Pero su relación con TVE atraviesa su momento más frío.
El precio de no pedir perdón
Alba Carrillo no atacó a Melody por quedar mal en Eurovisión. La atacó por cómo reaccionó después. Por no asumir. Por señalar. Por marcharse.
En un medio donde la memoria es larga y el orgullo institucional pesa, ese gesto puede costar caro.
Porque en televisión, como en la vida, no siempre se castiga el error.
A veces, se castiga la falta de agradecimiento.
Y según Alba Carrillo, Melody ya lo estaría pagando.
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