RTVE và Prime Video đạt được thỏa thuận.

RTVE y Prime Video sellan un acuerdo | Montaje El Televisero

La televisión pública española acaba de cruzar una línea que hasta ahora parecía infranqueable. RTVE, uno de los pilares históricos del sistema audiovisual en España, ha firmado un acuerdo inédito y sin precedentes con Amazon Prime Video que reconfigura el mapa del consumo televisivo en el país y plantea una pregunta incómoda, pero inevitable: ¿sigue existiendo la frontera entre televisión pública y plataformas privadas de streaming?

Desde este mismo 14 de enero, los cinco canales lineales de RTVE —La 1, La 2, Canal 24 Horas, Teledeporte y Clan— pasan a formar parte del catálogo en directo de Prime Video en España, integrados dentro de la suscripción Prime y sin coste adicional para el usuario. Un movimiento estratégico que no solo rompe moldes, sino que marca un antes y un después en la historia reciente de la radiotelevisión pública europea.

Un acuerdo que nadie esperaba… pero que lo cambia todo

Hasta ahora, RTVE había defendido con firmeza su ecosistema digital propio a través de RTVE Play, una plataforma gratuita que ofrece tanto emisiones en directo como contenidos a la carta. Su crecimiento en audiencias y notoriedad durante los últimos años había consolidado la idea de que la corporación pública podía competir —al menos en visibilidad— con los grandes operadores internacionales.

Sin embargo, este nuevo acuerdo demuestra que la estrategia ya no pasa por competir frontalmente, sino por estar presente allí donde está el espectador. Y hoy, ese espectador está, en gran medida, dentro del ecosistema de Amazon Prime Video.

La noticia fue anunciada oficialmente por Prime Video, confirmando que la integración de los canales de RTVE estará disponible desde este jueves, con una sección dedicada en la página principal de “TV en Directo”, lo que garantiza una visibilidad privilegiada dentro de la plataforma.

Prime Video gana el directo que siempre le faltó

Para Amazon Prime Video, esta alianza representa un salto cualitativo decisivo. Aunque la plataforma ha consolidado su catálogo de ficción, cine y entretenimiento bajo demanda, el directo siempre había sido su gran asignatura pendiente frente a competidores tradicionales y a otras plataformas híbridas.

Con la incorporación de RTVE, Prime Video obtiene acceso a:

Información continua y actualidad política gracias al Canal 24 Horas

Grandes eventos deportivos en abierto, como La Vuelta a España o competiciones clasificatorias olímpicas

Programas de referencia del prime time español, como MasterChef, La Promesa o grandes especiales de La 1

Contenidos culturales y documentales históricos de La 2

Programación infantil consolidada a través de Clan

Todo ello sin necesidad de producirlo ni asumir el coste estructural que implica una cadena generalista. En la práctica, Prime Video se convierte en un agregador total de entretenimiento, mezclando streaming bajo demanda con televisión en directo estatal.

RTVE: más alcance, más público, más influencia

Desde la perspectiva de RTVE, el movimiento no es menos estratégico. La corporación pública amplía su alcance potencial a millones de hogares que ya cuentan con una suscripción Prime, especialmente entre públicos jóvenes y urbanos que ya no consumen televisión convencional.

En una época dorada de audiencias para RTVE —impulsada por formatos de éxito, grandes eventos y una recuperación de la credibilidad informativa—, el acuerdo actúa como un amplificador de impacto.

RTVE no renuncia a su plataforma propia ni a su identidad pública; al contrario, se infiltra en el corazón del ecosistema privado más potente del mercado, llevando consigo su marca, su programación y su rol institucional.

¿Un modelo exportable a otras televisiones públicas?

La alianza RTVE–Prime Video no solo tiene impacto nacional. En Bruselas, en los despachos de las radiotelevisiones públicas europeas, el acuerdo se observa con lupa.

Durante años, la televisión pública ha debatido cómo sobrevivir en un entorno dominado por gigantes tecnológicos globales. Este convenio plantea una solución pragmática: colaborar sin desaparecer, integrarse sin diluirse.

No se trata de privatizar contenidos, sino de garantizar su distribución en los nuevos hábitos de consumo, sin renunciar a los valores del servicio público.

La polémica latente: ¿alianza estratégica o cesión peligrosa?

Como era de esperar, el acuerdo no está exento de debate. Algunas voces críticas se preguntan si una televisión pública financiada con dinero de todos debe formar parte de una plataforma privada de pago, aunque el contenido no tenga coste adicional.

Otros señalan el riesgo de dependencia tecnológica o de pérdida progresiva de centralidad de RTVE Play. Sin embargo, desde la corporación insisten en que se trata de una vía complementaria, no sustitutiva.

El acceso a RTVE sigue siendo gratuito, universal y en abierto. Prime Video se convierte simplemente en una nueva ventana, no en un filtro ni en un intermediario editorial.

Elisabetta Carruba: “Un paso natural tras el éxito en Europa”

La directora de Canales en EMEA de Prime Video, Elisabetta Carruba, ha destacado que este acuerdo se enmarca en una estrategia ya probada en otros mercados europeos, donde la integración de suscripciones y canales ha demostrado un alto nivel de satisfacción entre los usuarios.

“Nos complace enormemente ampliar nuestra colaboración con RTVE y permitir a nuestros suscriptores en España acceder a la oferta completa de canales públicos directamente desde Prime Video”, señaló la ejecutiva.

¿Estamos ante el futuro definitivo de la televisión?

La pregunta flota en el ambiente: ¿es este el modelo que dominará la próxima década? Plataformas privadas que integran canales públicos. Televisiones estatales que buscan alcance en ecosistemas globales. Audiencias que ya no distinguen entre “ver la tele” y “abrir una app”.

La alianza entre RTVE y Prime Video no es solo un acuerdo comercial. Es un síntoma de época, una respuesta a un cambio irreversible en la forma de consumir información, entretenimiento y cultura.

Quizá no sea el final de la televisión tradicional.
Pero sí es, sin duda, el final de las reglas que la gobernaron durante décadas.

Y a partir de hoy, La 1, La 2 y el Canal 24 Horas ya no solo se ven en la tele.
También viven —y compiten— en el corazón del streaming global.