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Iker Jiménez repite como un mantra que él no lleva políticos, que su programa es “libre”, “independiente” y ajeno a partidos. Que solo da voz a “ciudadanos”, “expertos” y “gente de la calle”.
Pero basta con repasar nombres, trayectorias y vínculos reales para que el relato se derrumbe como un decorado de cartón piedra.

Porque cuando miras con lupa a esos supuestos “periodistas ciudadanos”, a esos “analistas neutrales”, a esos “expertos en inmigración, clima o seguridad”… el patrón es siempre el mismo:
Vox, Vox y más Vox.


La trampa del “periodismo ciudadano”

Todo empieza con una broma sarcástica de Iker: la famosa “lista de censurados”.
Según él, es ironía: una lista de supuestos periodistas independientes a los que, en teoría, nadie debería seguir.

Los nombres que menciona no son aleatorios:

Infoblogger

Un Aicano

Capitán Bitcoin

Wall Street Wolverine

Willy Tolerdo

El Teatro de Will

Capitán de los Tercios

Inocente Duque

Iker los presenta como “peligrosos periodistas ciudadanos”, casi mártires de la libertad de expresión.
Pero cuando rascas un poco, descubres algo incómodo:

👉 Todos, sin excepción, están directa o indirectamente vinculados a Vox.
Campañas, actos, entrevistas con Abascal, difusión de mensajes oficiales, apoyo electoral explícito, presencia en medios afines.

No es “periodismo ciudadano”.
Es ecosistema digital de Vox camuflado de independencia.


La matriz mediática: trolls, youtubers y pseudo-medios

La estrategia es vieja, pero eficaz:

    Se crea una red de youtubers y cuentas “alternativas”.

    Se presentan como disidentes del sistema.

    Se les llama “periodistas ciudadanos”.

    Se les legitima en platós de televisión.

    Se oculta su militancia política real.

Resultado: propaganda de partido con estética underground.

Infoblogger aparece en actos de Vox.
Wall Street Wolverine entrevista a todos los líderes de Vox.
El Teatro de Will agradece públicamente a Vox su apoyo.
Capitán Bitcoin hace campaña electoral abierta.

Pero en el programa de Iker no son “militantes”.
Son “ciudadanos libres”.


“Yo no llevo políticos”… pero lleva toda la plantilla

Iker insiste:

“Yo no llevo políticos a mi programa.”

Técnicamente es verdad.
Lo que lleva son asesores, portavoces, candidatos y jefes de comunicación de Vox.

Ejemplos:

Samuel Vázquez

Portavoz nacional de Vox en inmigración y seguridad.
En el programa: “presidente de una asociación policial del siglo XXI”.

Rubén Pulido

Asesor de Vox en inmigración.
En el programa: “analista político independiente”.

Alfredo Perdiguero

Candidato de Vox en la Asamblea de Madrid.
En el programa: “experto policial”.

Josema Vallejo

Número uno de Vox por Huesca.
En el programa: “guardia civil invitado”.

No son políticos, dicen.
Solo coincide que todos trabajan para el mismo partido.


Cambio climático: siempre el mismo “experto”

Cuando toca hablar del clima, del negacionismo o de las alertas ambientales, ¿a quién llevan?

Siempre al mismo perfil:
asesores de Vox, invitados a actos de Vox, financiados por redes de Vox.

Nunca científicos del IPCC.
Nunca climatólogos de consenso.
Nunca universidades públicas.

Siempre el “disidente”.
Casualmente, el “disidente” va a mítines de Vox.


Inmigración: el miedo como combustible

Con la inmigración ocurre lo mismo.

Los “expertos” que alarman sobre delincuencia, inseguridad, invasión y colapso:

Portavoces de Vox.

Exmilitares vinculados a la ultraderecha.

Activistas de redes ultra.

El discurso es idéntico al argumentario del partido:
migración = delito
migración = amenaza
migración = fraude electoral

Y todo ello presentado como “opinión técnica”.


El Día del Trabajador según Iker

El 1 de mayo, Día del Trabajador, Iker invita a:

Un empresario multimillonario que dice:
“En España se premia al vago”.

Roberto Vaquero, líder del Frente Obrero, ultraderecha camuflada de izquierda, que repite:
“Las paguitas crean vagos”.

Ese es el “homenaje al obrero”.
Dos discursos calcados al de Vox, pero sin siglas.


El truco: no decir nunca que son de Vox

Qué es VOX y por qué ha cobrado tanta fuerza en España? | CNN

La clave de toda la operación es esta:

👉 Nunca se presenta a los invitados como miembros de Vox.
Siempre como:

Experto

Analista

Científico

Empresario

Guardia civil

Ciudadano

Así el espectador cree que está viendo pluralidad.
Cuando en realidad está viendo una línea editorial perfectamente alineada.


La gran mentira: neutralidad

Iker Jiménez no es neutral.
Nacho Abad no es de “extremo centro”.
Cuatro ya no es plural.

Lo que existe es una estrategia mediática sofisticada:

Ocultar la militancia.

Blanquear el discurso.

Disfrazar propaganda de información.

Vender ideología como sentido común.

No es que lleven a Vox.
Es que Vox es la columna vertebral invisible del programa.


No es casualidad, es sistema

No hablamos de errores aislados.
No hablamos de coincidencias.
No hablamos de invitados puntuales.

Hablamos de un patrón estructural:

Los mismos nombres.
Las mismas ideas.
Los mismos partidos.
Los mismos bulos.
Los mismos marcos mentales.

Iker Jiménez no te informa.
Te empaqueta ideología ultraderechista con estética de misterio y rebeldía.

Y lo más brillante del truco es esto:
te hace creer que estás pensando por ti mismo…
cuando en realidad estás consumiendo el argumentario de Vox con música de fondo.