José Manuel Soto y Jesús Cintora.

En la España hipermediatizada de 2026, donde una frase en redes sociales puede incendiar tertulias y abrir informativos, José Manuel Soto ha vuelto a colocarse en el centro del huracán. El cantante sevillano, conocido tanto por su carrera musical como por su activismo político en plataformas digitales, ha acusado a TVE de actuar como una televisión “al servicio del Gobierno” después de que el programa ‘Malas Lenguas’, presentado por Jesús Cintora, analizara y cuestionara sus duras críticas al Ejecutivo de Pedro Sánchez tras el trágico accidente ferroviario de Adamuz.

Lo que parecía una nueva polémica más en la guerra de declaraciones entre artistas, periodistas y políticos se ha convertido en algo mucho mayor: un choque frontal entre libertad de expresión, servicio público, ética periodística y la instrumentalización política del dolor colectivo.

Y todo, una vez más, ha comenzado en X (antes Twitter).


1. El mensaje que lo detonó todo

José Manuel Soto no se anduvo con rodeos. En un mensaje publicado en su perfil, el cantante expresó su indignación por el trato recibido en ‘Malas Lenguas’, programa que, desde su estreno, se ha caracterizado por fiscalizar discursos políticos y mediáticos, especialmente aquellos que considera desinformadores o interesados.

“Me cuentan que los chicos de ‘Malas Lenguas’, Jesús Cintora, Sarah Santaolalla, etc, llevan varios días dedicándome un considerable espacio de tiempo para atacarme ferozmente por mis opiniones. Me preocupa que una televisión pública se dedique a perseguir ciudadanos que critican al Gobierno sin darle posibilidad de defenderse. Es una vergüenza”.

El mensaje no tardó en viralizarse. Para sus seguidores, era la prueba de que TVE estaba persiguiendo voces críticas con el Gobierno. Para sus detractores, una nueva demostración de que Soto no tolera que se le replique o se contextualicen sus afirmaciones.

Pero para entender la magnitud del conflicto hay que retroceder unos días.


2. El contexto: Adamuz y la política del dolor

El accidente de Adamuz, con 45 víctimas mortales y decenas de heridos, ha conmocionado a todo el país. Un choque y descarrilamiento de trenes en Andalucía que aún está bajo investigación judicial y técnica.

Mientras los equipos de rescate seguían trabajando y las familias velaban a sus muertos, el país se partió en dos:

Quienes pedían prudencia, respeto al duelo y esperar a las investigaciones

Quienes exigían dimisiones inmediatas y culpaban directamente al Gobierno

José Manuel Soto se alineó con el segundo grupo, junto a otros personajes públicos como Miguel Bosé, acusando a Óscar Puente y al propio Pedro Sánchez de ser responsables políticos del desastre.

En un país con una memoria muy viva del accidente del Alvia en Angrois (2013), cualquier tragedia ferroviaria activa heridas profundas, desconfianza institucional y una enorme carga emocional. Y eso hace que cada palabra pese el doble.


3. ‘Malas Lenguas’ entra en escena

En ese clima inflamable, ‘Malas Lenguas’ decidió abordar las declaraciones de Soto y Bosé.

Jesús Cintora, en su estilo habitual —crítico, directo, incómodo para muchos— planteó una pregunta que está en el centro del debate:

“¿Tanto cuesta esperar a que termine la investigación antes de señalar culpables?”

Desde el programa se cuestionó si figuras públicas con millones de seguidores estaban contribuyendo a crear un clima de alarma, desconfianza y polarización en un momento de duelo nacional.

Cintora habló de “cofradía” mediática, de personajes que saltan a las redes para convertir una tragedia en un arma política. No negó su derecho a opinar, pero sí puso en duda la responsabilidad ética de hacerlo sin pruebas.

Eso bastó para que Soto se sintiera señalado.


4. La herida abierta: TVE y la neutralidad

El verdadero fondo del conflicto no es solo Soto contra Cintora. Es Soto contra TVE.

El cantante no acusa a un presentador: acusa a la televisión pública, financiada por todos los ciudadanos, de “perseguir” a quienes critican al Gobierno.

Es un argumento poderoso porque toca uno de los nervios más sensibles de la democracia:
👉 ¿Es TVE independiente o es una herramienta del poder político?

Para los críticos del Ejecutivo, ‘Malas Lenguas’ sería una prueba más de que TVE actúa como correa de transmisión del sanchismo.
Para los defensores del programa, lo que hace Cintora es periodismo de contraste y fiscalización, exactamente lo que debe hacer una televisión pública.


5. José Manuel Soto: artista, activista, provocador

José Manuel Soto 20 de mayo de 2025 | Teatro Olympia

José Manuel Soto no es un ciudadano cualquiera. Es un cantante famoso, con una larga trayectoria y una enorme presencia en redes. Sus opiniones tienen impacto real.

Desde hace años se ha posicionado como una voz muy crítica con el Gobierno de izquierdas, con el feminismo institucional, con el independentismo y con la agenda progresista. Para muchos es un referente de la derecha cultural; para otros, un agitador permanente.

Eso hace que cualquier cosa que diga sea amplificada… y también analizada con lupa.

Soto no se limita a opinar: construye relatos políticos. Y eso, en un momento tan delicado como Adamuz, tiene consecuencias.


6. ¿Crítica legítima o oportunismo político?

Aquí está el corazón del debate.

¿Puede un artista pedir dimisiones y acusar al Gobierno tras un accidente?
Sí, por supuesto.

¿Debe una televisión pública analizar y cuestionar esas declaraciones?
También.

El problema surge cuando una de las partes siente que la otra ha cruzado una línea.

Soto cree que se le está demonizando por pensar diferente.
Cintora cree que se está señalando irresponsablemente a un Gobierno sin pruebas.

Y en medio, la audiencia, que ya no distingue entre información, opinión, propaganda y espectáculo.


7. El precedente de Angrois y el miedo del PP

Aunque este artículo se centra en Soto, la sombra de Angrois lo cubre todo. El Partido Popular, entonces en el poder, fue acusado de ley del silencio, de ocultar responsabilidades y de bloquear investigaciones independientes.

Ahora, con el PSOE en La Moncloa, algunos sectores quieren aplicar la misma vara de medir… pero de forma inmediata, sin esperar a que se conozcan los hechos.

Cintora lo dijo claro:
👉 No es lo mismo exigir responsabilidades después de una investigación que fabricarlas antes.


8. La batalla cultural: Vox, PP y el ruido mediático

PP y Vox: historia de un desencuentro

No es casualidad que discursos como el de Soto coincidan con los de Vox y sectores más duros del PP. En una competencia feroz por el relato, cada tragedia se convierte en un campo de batalla.

Vox lanzó desde el primer día la idea de que “viajar en España no es seguro”.
El PP empezó a repetirla.
Soto y Bosé la amplificaron.

Y ‘Malas Lenguas’ decidió frenar esa narrativa.

Ahí está la grieta.


9. ¿Se puede criticar al Gobierno durante el luto?

La pregunta no es jurídica, es moral.

Muchos ciudadanos sienten que convertir un funeral en una trinchera política es obsceno. Otros creen que el poder nunca debe tener tregua.

Jesús Cintora representa la primera postura:
👉 primero la verdad, luego las culpas.

José Manuel Soto representa la segunda:
👉 quien gobierna debe asumir el coste político desde el minuto uno.

Ambas son legítimas. El choque era inevitable.


10. El papel de los famosos en la política

El caso Soto reabre otro debate crucial:
¿Qué responsabilidad tienen los personajes públicos cuando hablan de tragedias?

Un tuit de un ciudadano anónimo tiene poco impacto.
Un tuit de un cantante con cientos de miles de seguidores puede moldear la opinión pública.

Cuando ese mensaje acusa sin pruebas, el daño puede ser enorme.

Por eso programas como ‘Malas Lenguas’ existen: para contradecir, contextualizar y frenar bulos o exageraciones.

Que eso moleste es parte del juego.


11. ¿Censura o crítica?

Soto habla de “persecución”.
Pero nadie ha borrado sus mensajes.
Nadie le ha prohibido hablar.

Lo único que ha ocurrido es que un programa de televisión ha analizado y criticado sus palabras.

Eso no es censura.
Eso es debate público.

El problema es que, en la España polarizada de hoy, toda crítica se vive como una agresión.


12. TVE en la cuerda floja

TVE paga el precio de estar en el centro del tablero. Si no critica al Gobierno, la acusan de blanda. Si critica a los críticos del Gobierno, la acusan de propagandística.

Pero una televisión pública no está para agradar, sino para informar, contextualizar y confrontar discursos.

Que eso incomode a figuras como Soto es casi inevitable.


13. El ruido no va a parar

Nada indica que este conflicto se apague pronto. Al contrario.

Soto seguirá hablando.
Cintora seguirá respondiendo.
Las redes seguirán ardiendo.

Y mientras tanto, las familias de Adamuz seguirán esperando algo mucho más importante que un trending topic:
👉 la verdad.


14. dos Españas, un mismo dolor

El choque entre José Manuel Soto y ‘Malas Lenguas’ no es un simple rifirrafe televisivo. Es el reflejo de una España partida en dos:

Una que ve al Gobierno como culpable de todo.

Otra que cree que hay que esperar a los hechos.

Entre ambas, un país que llora a 45 muertos y asiste, impotente, a cómo su tragedia se convierte en munición política.

Soto grita.
Cintora replica.
Y el ruido tapa lo esencial.

Porque al final, la verdadera vergüenza no es que un programa critique a un cantante, ni que un cantante critique al Gobierno.

La verdadera vergüenza es que, en medio de un duelo nacional, el grito político siempre suene más fuerte que el silencio de las víctimas.