Sandra Barneda y Jesús Vázquez.

Sandra Barneda y Jesús Vázquez. | Telecinco / TVE

Telecinco ha decidido dejar atrás la diplomacia televisiva y volver a las viejas tácticas de confrontación directa. Lo ha hecho con una promoción tan calculada como incendiaria, emitida en pleno access prime time, en la que presume abiertamente de haber superado a La Revuelta de David Broncano gracias al empuje de La isla de las tentaciones. Una maniobra que no es casual, que llega en el momento exacto y que apunta directamente a una herida abierta: la mofa pública que se vivió en La 1 con Jesús Vázquez y las audiencias de ¡Allá tú!.

Lo que parecía una simple broma televisiva ha terminado convirtiéndose en un nuevo episodio de la guerra silenciosa —y cada vez menos silenciosa— entre cadenas generalistas.

Una promo con mensaje cifrado… pero inequívoco

La promoción lanzada por Telecinco no menciona explícitamente a David Broncano ni a La Revuelta, pero no hace falta. El mensaje es directo y transparente:

“Lo único que te puedo decir es que anoche ‘La isla’ superó a ‘La Revuelta’. El amor lo vence todo.”

La frase, acompañada de imágenes del último reencuentro de La isla de las tentaciones —con Darío, Almudena y la irrupción de Borja—, funciona como un dardo envenenado envuelto en música épica y montaje emocional.

Los datos respaldan el golpe:

12,1% de cuota y 1.513.000 espectadores para el reality de Sandra Barneda.
11,4% y 1.425.000 seguidores para La Revuelta, que ese día contaba con Jesús Vázquez como invitado estrella.

Una diferencia mínima en términos numéricos, pero gigantesca en términos simbólicos.

 

El regreso del Telecinco combativo

Lo verdaderamente llamativo no es la promo en sí, sino lo que representa. Durante la etapa de Paolo Vasile, este tipo de promociones comparativas eran habituales: Telecinco contra Antena 3, Telecinco contra cualquiera. Sin embargo, con Alessandro Salem al frente, Mediaset había optado por una estrategia más institucional, menos beligerante.

Esta promo rompe con esa línea.

Y lo hace en un contexto especialmente delicado para la cadena, que atraviesa una crisis estructural de audiencia, siendo superada de forma recurrente por Antena 3 y, cada vez más, por La 1.

Que Telecinco saque pecho por ser segunda opción en access prime time —cuando El Hormiguero sigue liderando con claridad— revela más nerviosismo que fortaleza.

El antecedente que lo cambia todo: Jesús Vázquez en ‘La Revuelta’

Para entender el origen real de esta promo hay que retroceder unas horas y situarse en el plató de La Revuelta.

David Broncano, fiel a su estilo irreverente, mostró en pantalla una captura con las audiencias del regreso de ¡Allá tú! en Telecinco, presentado ahora por Juanra Bonet: un discreto 7,5% de share.

La reacción de Jesús Vázquez fue tan humana como reveladora:

“Esa no, que eso es recochineo, por favor no. Eso me hunde, no me lo hagas.”

Aunque el tono fue distendido, el momento tuvo un eco enorme. No solo por la cifra, sino por quién estaba sentado en el sofá: un presentador histórico de Telecinco, que días antes había reconocido sentirse “infravalorado” tras casi 25 años en Mediaset.

 

 

De la broma al agravio

Lo que en TVE se planteó como humor televisivo fue interpretado en Mediaset como algo más: una humillación pública en horario de máxima visibilidad.

La promo de Telecinco, emitida poco después, parece una respuesta directa, casi inmediata, como si la cadena hubiera decidido no dejar pasar el golpe.

El detalle no pasó desapercibido: la promo se emitió justo después de un anuncio de Jazztel protagonizado por el propio Jesús Vázquez. Casualidad o ironía cuidadosamente calculada.

De la complicidad al enfrentamiento

Lo paradójico es que, hasta ahora, la relación entre La isla de las tentaciones y La Revuelta había sido cordial, incluso cómplice.

En la temporada pasada:

Broncano llevó al público a una señora fan del reality.
Telecinco la fichó después como colaboradora de El debate de las tentaciones.
Hubo guiños cruzados, bromas compartidas y ningún rastro de hostilidad.

Por eso sorprende que, ahora, con cifras similares e incluso inferiores a las de otras etapas, Telecinco decida disparar.

Una victoria que sabe a poco

Más allá del orgullo herido, la promo plantea una pregunta incómoda: ¿qué celebra exactamente Telecinco?

No lidera el access prime time.
Sigue perdiendo frente a El Hormiguero.
Arrastra una crisis de marca y programación.

Celebrar una victoria puntual de siete décimas frente a La 1 puede interpretarse como una reacción defensiva más que como una demostración de fuerza.

Una guerra que va más allá de las audiencias

Este episodio no va solo de números. Va de egos, de prestigio, de relatos.

La Revuelta representa la televisión pública rejuvenecida, irónica y culturalmente influyente.
La isla de las tentaciones encarna el espectáculo emocional extremo que sigue funcionando, pero que ya no marca el pulso social como antes.

La promo de Telecinco parece decir: “Seguimos aquí, seguimos siendo relevantes.”

La pregunta es si el público lo percibe igual.

Epílogo: cuando la televisión se mira al espejo

La promo ha generado conversación, titulares y debate. Objetivo cumplido.

Pero también ha dejado al descubierto una tensión latente: la fragilidad de una cadena acostumbrada a liderar y que ahora pelea por no quedar relegada.

En televisión, como en la vida, a veces el contraataque revela más debilidad que fuerza.

Y esta vez, el dardo de Telecinco ha dado en la diana… pero ha dejado la mano temblando.