Cayetano Martínez de Irujo, sobre la infancia de la duquesa de Alba: “La habitación de mi madre en Liria parecía Disneylandia. Todo rosa y lleno de peluches. Era como si tratara de recuperar su infancia perdida junto a sus nietos”

 

El aristócrata se ha sincerado y ha hablado como nunca sobre el pasado de su madre, así como su eterno legado tras su muerte.

 

 

Cayetano Martínez de Irujo se ha sincerado en una entrevista y ha hablado del legado de su madre.

 
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Comienza la esperada cuenta atrás para que Cayetano Martínez de Irujo pueda ver cumplido otro de sus sueños. El aristócrata rinde tributo a su madre, la eterna duquesa de Alba, con ‘La última duquesa, un homenaje a Cayetana de Alba’, que se publicará el próximo 25 de marzo.

Se trata de un relato con el que el duque de Arjona desvela detalles inéditos de la duquesa recordando así su historia. Destacar también que han participado otros miembros de la familia como sus hermanos; Carlos y Fernando, así como el marido de la duquesa, Alfonso, su sobrina Tana Rivera y sus hijos, Luis y Amina.

 

 

Cayetano Martínez de Irujo ha dado a conocer, entre otras cosas, cómo fue la infancia de su madre, la duquesa de Alba.

 

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La infancia de la duquesa de Alba

 

Cayetano Martínez de Irujo ha ofrecido una entrevista y no solo ha hablado del pasado de su madre, sino que también ha revelado detalles inéditos sobre cómo vivió su infancia, una infancia marcada por la responsabilidad.

 

“La habitación de mi madre en Liria parecía Disneylandia. Todo rosa y lleno de peluches… Era como si tratara de recuperar su infancia perdida junto a sus nietos pequeños“, ha confesado Martínez de Irujo en ‘¡Hola!. “Sus nietos (Tana, Luis y Amina) se convirtieron en los compañeros de juegos que nunca había tenido”, ha añadido. “Un día me encontré a los tres saltando en la cama de mi madre y tirando las cosas al suelo. ‘Oye, ¿estáis locos o qué? Parad ya de saltar’… ‘Haz el favor de dejarlos, que eres un torturador’…”, ha contado, revelando este enternecedor episodio.

 

Por otro lado, el duque de Arjona también ha querido contar una anécdota que protagonizó Cayetana de Alba, quien siempre ha demostrado su solidaridad en ayudar a los más necesitados. “En una ocasión, de jovencita, con el fin de recaudar dinero para ‘sus niños’ de los salesianos, cogió sus joyas sin que nadie se enterara, las metió en un bolso y se presentó en la prestigiosa joyería Ansorena para empeñarlas”, ha dado a conocer al citado medio, dando así a conocer la generosidad de la duquesa.

 

 

Cayetano Martínez de Irujo se sincera sobre la muerte de Cayetana de Alba

 

El 20 de noviembre de 2014 fallecía a los 88 años Cayetana de Alba, dejando atrás un legado que sigue siendo recordado. Murió “sin preocupaciones, en paz”. “Yo creo que lo único que le preocupaba es que se siguiese la línea que ella había marcado, después de haber reconstruido el palacio de Liria y de haber hecho ese esfuerzo que hemos pagado todos con una gran austeridad de vida…”, ha dado a conocer Cayetano.

“Porque nosotros nunca hemos vivido como la gente piensa. Murió con ese deseo: el de seguir manteniendo el patrimonio adecuándolo a los tiempos, pero sin pensar que estás reinventando la Casa de Alba. Si me preguntas si eso se ha hecho, de momento no, aunque no quiero dar lecciones a nadie y es pronto para juzgar. Hay cosas que me gustan y entiendo y hay cosas que no me gustan y no entiendo, pero igualmente respeto todo”, ha puntualizado.

 

Su nombre completo es María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva, sin embargo, es más conocida como Cayetana Fitz-James Stuart, la eterna duquesa de Alba. Nacida el 28 de marzo de 1926, llegó al mundo para hacer historia y convertirse en la tercera mujer que ostentó el título ducal de los Alba por derecho propio, entre otras cosas.

 

 

La duquesa de Alba del brazo de su inseparable hijo, Cayetano Martínez de Irujo durante la entrega de las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2009.

 

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Libre y moderna para su época, pero a la vez una gran defensora de las tradiciones que atesoraba todo su linaje, así era María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y de Silvamás conocida como Cayetana Fitz-James Stuart. Falleció en el Palacio de Las Dueñas (Sevilla) y sus cenizas reposan en la Iglesia de la Hermandad de los Gitanos de Sevilla, ubicada en la calle Verónica número 6, en pleno Casco Antiguo de Sevilla.

 

Se trata de un templo religioso por el que la duquesa de Alba sentía una profunda devoción, además acudía con bastante regularidad. Mencionar también que la restauración integral de la iglesia se produjo gracias a su eterna generosidad.