David Uclés hace su resumen de cómo ha sido 2025 y dice que esta frase de Ayuso es la “más dañina del año político”.
La pronunció la presidenta madrileña el pasado mes de octubre.

David Uclés no es un autor dado a los balances complacientes. Su trayectoria como escritor, músico y dibujante, reconocida con el Premio Andalucía de la Crítica, el Premio Dulce Chacón de Narrativa Española y el reciente Premio Andalucía de las Letras de 2025, lo ha consolidado como una de las voces más incisivas del panorama cultural español.
Cuando escribe, no lo hace desde la distancia académica, sino desde una implicación emocional que conecta con una parte amplia de la sociedad.
Por eso, su análisis del año 2025 en España, publicado en una columna de opinión en La Vanguardia, ha resonado con fuerza más allá del ámbito literario.
Uclés define el año que termina como “un año trágico, uno triste”, y no se trata de una percepción aislada.
Él mismo subraya que esa sensación es “general y compartida por muchos”, una idea que conecta con un clima social marcado por la desconfianza, la polarización política y una sucesión de acontecimientos que han erosionado la confianza en las instituciones.
Su texto no es una enumeración fría de hechos, sino un relato emocional que avanza como una crónica del desencanto colectivo.
El primer golpe, según el escritor, fue el caso de Íñigo Errejón. Uclés confiesa que en él confiaba “algo más que en el resto”, y esa decepción inicial actuó como una grieta que se fue ensanchando con los escándalos posteriores.
A ese episodio le siguieron los casos que afectaron a Koldo García y a José Luis Ábalos, figuras estrechamente vinculadas al entorno del presidente del Gobierno.
Para el autor, la cercanía de estos nombres al núcleo del poder no hizo sino aumentar una “desconfianza habitual” hacia la élite política, una sensación que muchos ciudadanos comparten y que se ha ido normalizando peligrosamente.
Más allá de los casos concretos, Uclés sitúa su mayor temor en el contexto ideológico que percibe como una amenaza creciente.
“Frente a la sombra cada vez más tupida del fascismo, que la izquierda y el centro se tambaleen me da pánico”, escribe.
Esta frase resume uno de los ejes centrales de su reflexión: la fragilidad de los equilibrios democráticos en un momento en el que los extremos parecen ganar terreno mientras las fuerzas tradicionales pierden cohesión y credibilidad.
En ese marco, el autor recuerda una escena que califica de “estremecedora”: la reunión celebrada en Madrid de líderes de la ultraderecha europea como Santiago Abascal, Viktor Orbán, Marine Le Pen, Matteo Salvini o Geert Wilders.
Uclés los describe como “titiriteros de masas furibundas”, una imagen potente que refleja su preocupación por la capacidad de estos líderes para movilizar el descontento social y transformarlo en una fuerza política organizada.
Para él, ese encuentro no fue un hecho anecdótico, sino un síntoma de algo más profundo y peligroso.
Poco después de aquella reunión, otro episodio contribuyó a aumentar la sensación de vulnerabilidad colectiva: el gran apagón que dejó sin suministro eléctrico a amplias zonas del país.
Más allá de las causas técnicas, Uclés interpreta ese momento como un golpe simbólico.
La oscuridad repentina actuó como metáfora de una sociedad que se siente expuesta, frágil y dependiente de sistemas que pueden fallar en cualquier momento.
El apagón, en su relato, no es solo un incidente puntual, sino un reflejo de un malestar estructural.
El verano tampoco trajo alivio. El escritor recuerda los incendios que asolaron distintas zonas de España, imágenes de bosques arrasados y pueblos evacuados que se repiten año tras año sin que parezca haber una respuesta estructural suficiente.
Pero hay un episodio que destaca por encima del resto y que marca, según sus propias palabras, “un antes y un después”: lo ocurrido en Torre Pacheco.
Uclés describe con crudeza aquella escena en la que grupos de hombres, mayoritariamente armados con machetes, salieron a buscar inmigrantes con la intención explícita de matarlos, según proclamaban.
Para él, ese episodio no es un simple brote de violencia aislada, sino una señal de alarma sobre hasta dónde puede llegar el odio si se normaliza el discurso deshumanizador.
Su reflexión apunta directamente a la responsabilidad colectiva y política de frenar estas dinámicas antes de que se conviertan en algo irreversible.
Con la llegada del otoño, lejos de calmarse las aguas, la tensión volvió a aumentar.
Uclés centra parte de su crítica en declaraciones realizadas en la Asamblea de Madrid.
Por un lado, recuerda cómo el alcalde José Luis Martínez-Almeida habló del llamado “síndrome postaborto”, un concepto ampliamente cuestionado por la comunidad científica. Pero es Isabel Díaz Ayuso quien recibe el reproche más duro del autor.
El escritor no duda en calificar una de sus intervenciones como “la frase más dañina de todo el año político, el dardo más afilado, cruento y de otra época”.
Se refiere a cuando la presidenta madrileña gritó en sede parlamentaria: “¡Váyanse a otro lado a abortar!”.
Para Uclés, esas palabras no solo son ofensivas, sino que representan una forma de hacer política que trivializa derechos fundamentales y reabre heridas que parecían superadas.
La crítica no se queda ahí. Con ironía amarga, el autor añade que a esa frase “le faltó añadir: ‘y también a tratarnos contra el cáncer’”.
Esta observación enlaza con otra de las denuncias que incluye en su texto: los retrasos de más de dos años en el diagnóstico de cáncer de mama que salieron a la luz en Andalucía.
Uclés los califica sin rodeos como una “sentencia de muerte para muchas mujeres”, y los vincula a un modelo de gestión sanitaria que prioriza intereses económicos sobre la salud pública.
En ese mismo contexto, recuerda las grabaciones en las que gerentes de hospitales concertados manipulaban listas de espera para aumentar beneficios.
Para el escritor, estos hechos no son casos aislados, sino síntomas de un sistema que ha perdido el norte ético y que contribuye a la desafección ciudadana.
El balance del año se cierra con una referencia que añade un punto de indignación final al texto.
Desde su exilio en Abu Dabi, Juan Carlos I anunció la publicación de unas memorias tituladas Reconciliación.
Uclés no oculta su sorpresa y su enfado ante lo que considera una falta de pudor.
La elección del título le resulta especialmente hiriente, teniendo en cuenta el contexto de los escándalos que rodearon al anterior jefe del Estado y su salida de España.
El autor concluye su columna con una mezcla de ironía y resignación. “A ver con qué cara os comparto yo ahora mi propósito de año nuevo: intentar ver el vaso medio lleno”, escribe, antes de rematar con un escueto “En fin. Feliz año”.
Ese cierre resume el tono general del texto: un deseo de esperanza que lucha por abrirse paso entre el cansancio y la decepción.
El análisis de David Uclés ha conectado con muchos lectores porque pone palabras a una sensación difusa que atraviesa a buena parte de la sociedad española.
No se trata solo de enumerar escándalos o criticar a figuras concretas, sino de dibujar un mapa emocional de un país que se siente vulnerable, dividido y cansado.
Su texto invita a la reflexión, incomoda y, al mismo tiempo, plantea una pregunta incómoda: cómo reconstruir la confianza y la convivencia en un contexto donde la crispación parece haberse convertido en norma.
En un año marcado por la polarización, la violencia simbólica y real, y la erosión de los consensos básicos, la columna de Uclés funciona como un espejo.
Un espejo que no devuelve una imagen agradable, pero que obliga a mirar de frente una realidad que, según el autor, no se puede seguir ignorando si se quiere aspirar a algo más que a sobrevivir políticamente.
Ver el vaso medio lleno, como él mismo reconoce, se ha convertido en un acto casi heroico.
News
El argumento más desconcertante de David Cantero irrumpe en la batalla contra Rosa Belmonte y El Hormiguero por Sarah Santaolalla… y nadie logra descifrarlo del todo.
El alegato de David Cantero es el más indigesto que se ha visto contra Rosa Belmonte y ‘El Hormiguero’ por…
“No permitiré que eso pase”. Jesús Cintora se vio obligado a intervenir tras las declaraciones de Pablo Iglesias contra Pablo Motos en TVE:
Jesús Cintora frena la intervención de Pablo Iglesias por cómo llama a Pablo Motos en TVE: “No lo permito”. …
Una medalla. Una decisión simbólica. Y una tormenta política inmediata. Tras las acusaciones de PSOE y Más Madrid por conceder la Medalla de Oro a Estados Unidos, Isabel Díaz Ayuso contraataca con un mensaje directo que sacude la Asamblea. ¿Provocación calculada o defensa firme de su postura internacional? Entre orgullo institucional, estrategia partidista y titulares incendiarios, el enfrentamiento se intensifica. Esta vez no es solo un gesto protocolario: es una batalla abierta por relato, poder y liderazgo.
🔥El HOSTIÓN de AYUSO a PSOE y MÁS MADRID🏅🇺🇸¡¡TRAS INSULTARLA POR CONCEDER LA MEDALLA DE ORO A EEUU!!. …
El ataque de Vicente Vallés contra Ayuso fue tan contundente y sorpresivo que desató una pregunta incómoda: ¿era él… o algo más detrás del mensaje?
El palo de Vicente Vallés a Ayuso es tan fuerte y sorprendente que muchos se preguntan si es inteligencia artificial….
Samanta Villar estalla tras el ataque a Sarah Santaolalla y señala a Rosa Belmonte en una reacción demoledora que sacude el tablero mediático.
Samanta Villar deja una de las reacciones más altisonantes sobre Rosa Belmonte tras su ataque a Sarah Santaolalla. …
Shock en el plató de El tiempo justo: Terelu Campos estalla en un tenso cara a cara y lanza un ruego final que deja a todos en silencio.
Luis Pliego, director de la revista Lecturas, desvela el último mensaje de Terelu Campos: “A ver si dejamos descansar en…
End of content
No more pages to load






