Isabel Rábago destapa la verdad de su despido de Mediaset y señala a Ana Rosa: “No se me permitió”.
Isabel Rábago se ha pronunciado sobre su despido de Mediaset a raíz de unas palabras de Ana Rosa que no le han sentado bien.

A veces, en televisión, las desapariciones hacen más ruido que las despedidas. No hay aplausos, no hay discursos, no hay homenajes ni siquiera una explicación clara. Simplemente, un día estás y al siguiente ya no.
Eso fue exactamente lo que ocurrió con Isabel Rábago a finales de 2024. Una presencia habitual en Telecinco durante más de quince años, una colaboradora reconocible para el público, desapareció de la parrilla sin previo aviso y sin una versión oficial convincente. Durante meses, el silencio fue absoluto. Hasta ahora.
La historia de Isabel Rábago no es solo la de un despido. Es la de una forma de hacer las cosas, de un sistema que funciona puertas adentro y que rara vez se cuenta desde fuera.
También es la historia de una periodista que decidió callar cuando otros hablaban por ella, cuando se publicaban filtraciones interesadas y versiones “entrecomilladas” que, según ella misma, no tenían nada que ver con la realidad.
Y es, sobre todo, la historia de alguien que ha decidido plantarse, acudir a los tribunales y esperar a que sea un juez quien escuche lo que durante meses nadie quiso oír.
Durante mucho tiempo, Isabel Rábago evitó pronunciarse. Ni comunicados incendiarios ni entrevistas lacrimógenas.
Mientras su nombre desaparecía de Telecinco, ella optaba por el silencio. Un silencio que, según reconoce ahora, fue duro.
Especialmente cuando empezaron a aparecer informaciones que atribuían su salida a motivos que nadie le había explicado oficialmente.
Versiones filtradas “con muy mala baba”, como ella misma ha definido, que la obligaron a leer artículos cargados de insinuaciones y razones falsas, sin que desde la cadena o la productora se ofreciera una explicación clara ni pública.
La chispa que ha hecho saltar todo por los aires no ha sido una decisión judicial ni una filtración nueva. Ha sido una frase.
Concretamente, unas palabras de Ana Rosa Quintana en una entrevista con Máximo Huerta. “Todo el mundo dice que mando mucho, pero no mando nada.
Soy una mandada”. Una afirmación aparentemente inofensiva, incluso humilde, que sin embargo ha tocado una fibra muy sensible en Isabel Rábago.
Porque para ella, esa frase no encaja con lo que vivió en primera persona. Y por eso ha decidido hablar. No en un plató, no en una exclusiva televisiva, sino en su propio perfil de Instagram, donde ha compartido detalles inéditos sobre cómo fue realmente su salida de Mediaset y de Unicorn Content, la productora para la que trabajaba.
El relato es tan frío como demoledor. Una cita tras su jornada laboral, no dentro de Mediaset, sino en una cafetería fuera de las instalaciones.
Un detalle que, por sí solo, ya dice mucho. No se le permitió volver a entrar. No pudo despedirse de sus compañeros.
No hubo conversación, ni explicación, ni margen para el diálogo. Solo una frase: “Mediaset ha decidido”. Así, sin más. Sin motivo. Sin derecho a réplica. Sin humanidad.
Ese momento marcó un antes y un después. A partir de ahí, Isabel Rábago decidió guardar silencio. Un silencio que duró semanas, hasta que alguien filtró la noticia de su salida de una forma que ella califica de malintencionada.
A partir de entonces, llegaron los titulares, las razones inventadas, los análisis interesados. Y ella, mientras tanto, seguía sin recibir una explicación oficial.
Ahora, con el juicio a la vuelta de la esquina, la periodista ha decidido dar un paso al frente. No para ajustar cuentas públicamente, sino para dejar claro que no se va a quedar de brazos cruzados. “La Justicia decidirá”, afirma con rotundidad.
Reconoce que se enfrenta a “dos pesos pesados”, pero asegura que no tiene miedo. Ni a nadie ni a nada. Confía en que, esta vez, la fecha del juicio sea definitiva y en que un juez la escuche por fin.
Sus palabras no suenan a revancha. Suenan a determinación. A alguien que, pese al golpe, asegura estar bien. “Hoy sigo feliz con mi vida.
Feliz donde estoy y super agradecida. Gané”. Una frase que resume su presente profesional, ahora ligada a Antena 3, donde colabora desde mayo tanto en “Y ahora Sonsoles” como en “Espejo Público”.
Un cambio de cadena que muchos han interpretado como una segunda oportunidad, pero que ella vive como una etapa de estabilidad y reconocimiento.
Eso sí, deja claro que estar bien no significa olvidar. Ni mucho menos renunciar a luchar por lo que considera injusto.
“Eso no implica que no luche por aquello que no se hizo nada bien”, sentencia. Porque hay heridas que no se cierran solo con cambiar de plató. Hay procesos que necesitan una respuesta institucional, legal y, sobre todo, justa.
Según ha trascendido en medios como Confidencial Digital, el juicio derivado de la demanda interpuesta por Isabel Rábago contra Mediaset y Unicorn Content se celebrará próximamente.
Será entonces cuando, por primera vez, se escuchen las versiones oficiales bajo juramento. Cuando se analice si aquella frase —“Mediaset ha decidido”— basta para justificar una salida después de quince años de trabajo. Y cuando se determine si las filtraciones y el trato recibido tuvieron consecuencias legales.
La salida de Isabel Rábago se hizo pública el 3 de enero de 2025. En aquel momento, se habló de un proceso interno de renovación de colaboradores.
Una explicación genérica, impersonal, que no convenció a muchos y que ella nunca confirmó. Lo que sí hizo fue reivindicar su trayectoria profesional y anunciar que emprendería acciones legales. Una promesa que, como ahora se confirma, cumplió.
Desde entonces, la periodista no ha escondido su opinión sobre la deriva de Mediaset. A través de sus redes sociales, ha sido especialmente crítica con el rumbo de la cadena y con unos datos de audiencia que, en su opinión, reflejan decisiones equivocadas.
No son mensajes improvisados ni ataques gratuitos, sino reflexiones de alguien que conoce la casa desde dentro y que se siente apartada de una forma que considera injusta.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad incómoda del mundo televisivo: la fragilidad de los colaboradores, incluso de aquellos con largas trayectorias. Hoy están, mañana no.
Sin explicaciones públicas, sin despedidas, sin reconocimiento. Y cuando alguien decide no aceptar ese papel en silencio, el sistema se revuelve.
La figura de Ana Rosa Quintana aparece inevitablemente en este relato, no tanto por una acusación directa, sino por el contexto.
Isabel Rábago no afirma que Ana Rosa tomara la decisión. Pero sus palabras dejan entrever que la idea de que la presentadora “no manda nada” no encaja con la experiencia que ella vivió dentro de la productora.
Es una grieta en el relato oficial que ahora tendrá que resolverse, no en redes sociales, sino en un juzgado.
Lo que ocurra en ese juicio marcará un precedente. No solo para Isabel Rábago, sino para muchos otros profesionales que han vivido situaciones similares y nunca se atrevieron a denunciarlas. Porque no es solo una cuestión laboral. Es una cuestión de dignidad, de respeto y de transparencia.
Mientras tanto, Isabel Rábago sigue adelante. Trabaja, sonríe, se muestra agradecida por lo que tiene hoy. Pero no olvida. No porque quiera venganza, sino porque cree que callar ante lo que considera una injusticia sería aceptar que todo vale. Y no, no todo vale.
Su historia conecta con algo muy profundo: la sensación de indefensión que muchos sienten cuando una gran estructura decide prescindir de ti sin dar explicaciones.
El miedo a hablar, a enfrentarse a “pesos pesados”, a quedar marcado. Ella ha decidido no tener miedo. Y ese gesto, más allá del resultado judicial, ya es una victoria personal.
Ahora solo queda esperar. Esperar a que la justicia escuche, a que se aclaren responsabilidades y a que se sepa, de una vez por todas, qué ocurrió realmente aquella tarde en una cafetería fuera de Mediaset.
Porque hay silencios que protegen, pero también hay silencios que duelen. Y cuando se rompen, ya no hay marcha atrás.
News
El ambiente ya estaba tenso, pero ese nombre lo cambia todo. Tras las palabras de Miguel Tellado, Jesús Cintora interviene sin dramatismo y coloca a El Gran Wyoming en el centro del tablero. No acusa, no defiende, pero deja una idea flotando que incomoda a todos. En TVE, nada se dice al azar. ¿Mensaje cifrado, advertencia elegante o movimiento calculado? Cuando la televisión pública se convierte en escenario, cada gesto cuenta… y cada silencio también.
Jesús Cintora habla en estos términos de El Gran Wyoming en TVE tras lo que oye decir a Miguel Tellado….
No fue un debate más. Fue un punto de ruptura. Gonzalo Miró toma la palabra, desmonta el discurso de Tellado pieza por pieza y cambia el clima del plató en segundos. Miradas fijas, gestos tensos y un silencio que dice más que cualquier aplauso. Nadie interrumpe. Nadie corrige. El momento se queda suspendido en el aire. ¿Argumento impecable o golpe de autoridad mediática? Cuando una intervención lo dice todo, el silencio se convierte en veredicto.
¡ZASCA HISTÓRICO! GONZALO MIRÓ DESMONTA a TELLADO en DIRECTO y el PLATÓ ENMUDECE. Hay debates que pasan sin…
Detrás del brillo de la fama y de un dolor silencioso. David Bisbal comparte unas líneas sencillas tras el fallecimiento de su padre, cargadas de gratitud, pérdida y de un vínculo que nunca se rompe. No busca consuelo público ni titulares fáciles. Es un mensaje íntimo que conecta con cualquiera que haya amado y perdido. ¿Cómo honrar a quien te lo dio todo? A veces no hacen falta grandes discursos: basta una despedida sencilla para permanecer para siempre.
El desgarrador mensaje de David Bisbal tras la muerte de su padre: “Hoy te quedas a vivir dentro de mi…
Ana Rosa Quintana estalla contra Esther Palomera tras la entrevista a Felipe González: tensión máxima, reproches en directo y una exigencia que no admite evasivas.
Ana Rosa Quintana, indignada con Esther Palomera por sabotearle una entrevista a Felipe González: “Ya me lo explicará”. …
Manu Pascual rompió el silencio tras la victoria de Rosa Rodríguez con unas palabras mesuradas pero efectivas que cambiaron el discurso y aumentaron la polémica. No hubo acusaciones directas, pero el malestar era palpable. ¿Era una opinión personal o un mensaje calculado? Cuando se celebra al ganador y el perdedor habla, a veces surge el verdadero conflicto.
Manu Pascual rompe su silencio tras el bote de ‘Pasapalabra’ y hace ruido con sus palabras sobre Hacienda. …
David Bisbal y una tragedia repentina lo cambiaron todo: una frágil y silenciosa frontera se trazó entre el pasado y el futuro, y la vida nunca volvió a ser la misma.
Muere José Bisbal Carrillo, padre de David Bisbal a los 84 años. El artista había hablado abiertamente de…
End of content
No more pages to load






