AYUSO SE VENGA DE SÁNCHEZ¡LO ATACA CON SU GRAVE ENFERMEDAD TRAS INSULTARLA DESDE EL CONGRESO!

 

Así se ha burlado Ayuso del plante que Yolanda Díaz le hizo ayer a Sánchez en el Congreo de los Diputados
“Jo, venga, chicos… no delincáis más ¿eh!?

Imagina un país al borde de un ataque de nervios político, donde cada sesión parlamentaria y cada rueda de prensa se siente como el asalto definitivo de un combate a puño limpio. Lo que hemos presenciado recientemente en las altas esferas del poder en España no es simplemente un debate ordinario de rutina; es una radiografía brutal y sin filtros de una nación profundamente dividida. Estamos ante un escenario saturado de secretos a voces, acusaciones devastadoras que hielan la sangre y una tensión estructural que, literalmente, se puede cortar con un cuchillo. Si creías que ya lo habías visto absolutamente todo en el complejo y embarrado tablero político nacional, prepárate para lo que viene a continuación. Las recientes y explosivas declaraciones de los líderes más influyentes del país han desatado un auténtico terremoto político e institucional que promete sacudir los cimientos de la actualidad mediática durante meses. Te invito a sumergirte en esta lectura con atención plena, porque lo que está en juego en estos tensos intercambios no son simples votos temporales: es la verdad misma, la integridad de las instituciones y el futuro económico y social de millones de ciudadanos.

El epicentro de este vendaval político se desató con una inusitada ferocidad en plena sesión de control al gobierno, un solemne espacio democrático que se transformó en cuestión de segundos en un implacable tribunal mediático. El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, tomó el turno de palabra y lo hizo no para formular una pregunta parlamentaria de trámite, sino para lanzar una ráfaga incesante de exigencias que resonaron como disparos de artillería en el interior del hemiciclo. Feijóo arrinconó sin contemplaciones al presidente del gobierno, Pedro Sánchez, utilizando con maestría irónica el propio discurso de la transparencia del presidente para volcarlo directamente en su contra. Con una cadencia casi hipnótica y un tono de urgencia incuestionable, Feijóo comenzó a enumerar, uno por uno, todos aquellos densos fantasmas administrativos y políticos que persiguen sin descanso a la administración actual en el poder.

En un desafío directo a la cúpula del estado, Feijóo exigió con absoluta contundencia que el presidente diera el paso y desclasificara de una vez por todas los presupuestos, exigiendo además que arrojara luz sobre el destino real de las supuestas 184.000 viviendas que el gobierno afirma haber construido, pero de las que, según el líder popular, absolutamente nadie sabe dónde demonios están ubicadas. Pero el asedio argumental de la oposición no se detuvo en la crisis habitacional. El líder de la derecha apuntó directamente a las zonas más altas y oscuras de los archivos confidenciales gubernamentales: exigió desclasificar de inmediato los comprometedores documentos policiales que, según su dura advertencia en sede parlamentaria, alertan sobre los planes del gobierno para proporcionar papeles a la abrumadora cifra de un millón de personas en situación irregular.

Ayuso insiste en atacar las lenguas cooficiales y al Gobierno: “Han pasado una noche buena. Habrán llamado a telelangosta” | Noticias de Madrid | EL PAÍS
Ayuso insiste en atacar las lenguas cooficiales y al Gobierno

Sin dejar que el aire volviera a la sala, continuó disparando interrogantes sobre infraestructuras y crisis recientes. Exigió que se revelara quién fue la persona exacta que ordenó trasladar los materiales de las polémicas vías de Adamuz. También exigió máxima claridad estadística, pidiendo ver los verdaderos datos y cifras que se ocultan tras la polémica figura de los trabajadores fijos discontinuos, así como reclamó transparencia absoluta sobre cuáles fueron las causas reales y técnicas del reciente apagón que afectó a la población.

La sala de la cámara baja contenía la respiración mientras Núñez Feijóo, negándose en rotundo a bajar la intensidad de su embestida, se decidía a hurgar en las heridas más supurantes e incómodas del panorama político y judicial de la legislatura. Puestos a pedir transparencia, reclamó sacar a la brillante luz pública todos aquellos contratos gubernamentales que, de manera presunta, han acabado manchados por la sombra de las mordidas ilegales. Y la metralla continuó apuntando a los grandes escándalos internacionales: exigió la desclasificación de los controvertidos papeles del famoso “Deligate” y pidió explicaciones detalladas y desclasificadas sobre los innumerables y opacos viajes personales del presidente a bordo del avión oficial Falcon con destino a la República Dominicana. Ni siquiera la figura histórica del partido en el gobierno pudo escapar del escrutinio, pues exigió respuestas sobre las misiones diplomáticas del expresidente Zapatero a la ciudad de Caracas, rematando su intervención con una pregunta sumamente incisiva sobre el origen del dinero que financió la campaña de primarias del actual presidente. “¿No le parece que también es su responsabilidad, señoría?”, sentenció Feijóo, dejando caer un pesado silencio y una atmósfera cortante en la cámara.

La respuesta del líder del Ejecutivo, Pedro Sánchez, no se hizo esperar y consistió en un agresivo contraataque diseñado estratégicamente para proyectar una imagen de calma institucional y superioridad moral frente a lo que su equipo proyecta como el ruido de la oposición. Visiblemente incomodado por la avalancha, el presidente tachó de entrada la extensa intervención de su oponente de “desafortunada” y, pasando a la ofensiva defensiva, cuestionó en voz alta por qué motivo oculto a la bancada opositora le genera tanta molestia y escozor que el estado proceda a desclasificar los polémicos papeles históricos relativos al intento de golpe de estado militar del 23F. “¿Qué problema hay?”, inquirió Sánchez retóricamente, acusando al líder conservador de adolecer de una profunda falta de innovación política al limitarse a formularle exactamente la misma retahíla de preguntas que ya le había planteado apenas dos semanas atrás en ese mismo estrado.

Buscando neutralizar la batería de acusaciones de oscurantismo, el presidente optó por cambiar drásticamente el marco narrativo del acalorado debate. Decidió definir cuál es la verdadera responsabilidad de su gobierno a través de cifras de corte grandilocuente y promesas de progreso inminente. Mirando fijamente a la cámara y a su adversario, proclamó con orgullo que durante el año 2025 su administración ha logrado el hito de crear el triple de empleos en el territorio de España en comparación con una superpotencia global como los Estados Unidos de América. Aseguró solemnemente que, desde el día en que asumió el cargo como presidente del gobierno, el país cuenta hoy con un 25% más de jóvenes integrados en el mercado laboral trabajando activamente, y que la economía de la nación ostenta el logro de estar creciendo al doble de velocidad que el resto de los países de la zona euro.

Ayuso se revuelve conta la ofensiva de Sánchez sobre el aborto
Ayuso se revuelve conta la ofensiva de Sánchez sobre el aborto

Pero el mensaje de Sánchez pretendía abarcar no solo el frío crecimiento del Producto Interior Bruto, sino hacer bandera de la justicia social y la redistribución de esa misma riqueza. Se vanaglorió de políticas de alto impacto social, citando como grandes ejemplos la sostenida subida del salario mínimo interprofesional, los recientes acuerdos históricos alcanzados para garantizar incrementos salariales para los servidores públicos del país hasta el lejano año 2028, y la siempre vital política de revalorización anual de las pensiones de los mayores. En un hábil giro puramente retórico, Sánchez retó frontalmente a Feijóo a que aprovechara la supuesta “buena relación con la gran patronal” que este ostenta, para contactar al señor Garamendi y convencerlo de que se siente en la mesa de negociación con los sindicatos, con el fin de que las empresas también aumenten, por su parte, los mermados salarios para todos los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. “Esa es la verdad, que España va como nunca y ustedes mienten como siempre”, concluyó el presidente de forma contundente, intentando sellar la discusión con un titular hecho a medida para los informativos.

Sin embargo, la alta política es un implacable y eterno juego de réplicas, y Feijóo regresó de inmediato a la carga verbal con una furia argumental visiblemente renovada. Resumió la defensa gubernamental acusando a Sánchez de intentar seguir exactamente igual que siempre: presumiendo de manera arrogante de una falsa limpieza ética e institucional mientras la dura realidad de la corrupción desborda y ahoga su gestión por todos los costados. Mencionó de manera punzante nombres clave de ministros y figuras políticas de peso que en ese momento se hallaban ausentes en el hemiciclo: lamentó tener que citar al señor Torres, ausente en la sala; atacó la presunción de feminismo del gobierno sacando a relucir el nombre del señor Marlaska, también ausente; e ironizó amargamente sobre las presunciones de excelente gestión gubernamental personificadas en Óscar Puente, destacando tristemente cómo se puede ser capaz de presumir de gestión y trenes precisamente hacia donde viajan convoyes cargados con la insoportable tragedia de “47 muertos”.

“Transparencia para todos menos para usted”, le recriminó el líder de la oposición, señalando el doble rasero presidencial. Y subiendo las apuestas al máximo nivel, Feijóo lanzó un augurio premonitorio en forma de severa advertencia: aseguró que los españoles no tendrán que esperar sentados 45 largos años para que la historia desvele la verdad. Sentenció que no pasarán ni siquiera 45 días contados a partir del momento en que se produzca un futuro cambio de gobierno en las urnas, para que toda la sociedad sepa finalmente con exactitud lo que el presidente actual “ha hecho” en la sombra. Tirando de pura narrativa histórica, el líder popular hizo un dramático contraste moral entre las distintas eras políticas del país, recordando a todos que, precisamente durante la fatídica jornada del 23F, España contaba en la jefatura con un presidente del gobierno que luchaba incansablemente contra la lacra del terrorismo; un perfil radicalmente opuesto al de Sánchez, a quien acusó en sede parlamentaria de pactar oscuros acuerdos con el entorno terrorista, llevarlos con honores a las alfombras del Palacio de la Moncloa y permitir su excarcelación de las prisiones como único y vil medio para poder seguir atornillado en su puesto de presidente. “Por estas razones se le da la espalda”, exclamó Feijóo, argumentando que el electorado le vota progresivamente menos debido a que su gestión “ha arrasado con todo” y los ciudadanos de a pie simplemente “no quieren un futuro” liderado por su persona. Acusando al presidente de tejer una malévola estrategia calculada para dejar una España completamente ingobernable, Feijóo prometió, en tono de estadista, un compromiso inquebrantable de reconstruir en el futuro todo lo que el sanchismo ha dañado sistemáticamente. Y para evidenciar su apego a los problemas reales de la calle frente a un gobierno alejado, anunció que en apenas dos horas se sentaría a dialogar con los maltrechos médicos profesionales a quienes, aseguró firmemente, el gobierno de la nación insulta a diario, apostando por trabajar en el futuro de la sanidad mientras relega a Sánchez a la condición de mero representante de un pasado turbio, rematando su faena diciendo que si el presidente sigue por ese camino distorsionado de la realidad, terminará intentando convencer a España de que fue el propio Pedro Sánchez quien detuvo en persona el intento de golpe del 23F.

Ante esta embestida total, Sánchez no se amilanó en lo más mínimo y recurrió a la táctica de la ridiculización para tratar de desmontar la solemnidad de su adversario político. Se burló abiertamente de Feijóo insinuando que lo más “interesante” de toda su retahíla de ataques era el evidente hecho de que se la llevaba cuidadosamente escrita desde casa, confesando que se lo imaginaba la noche anterior posando “delante del espejo”, leyendo concentrado y ensayando teatralmente “esa sarta de mentiras y de bulos y de infamias”. Criticó la actitud del líder de la derecha afirmando que propagar falsedades es a “lo único que se dedica”, reprochándole que fracasa de forma estrepitosa en la única y principal tarea profesional que debe cumplir sagradamente cada semana: acudir a las sesiones de control en el parlamento y ejercer con “una cierta dignidad” su papel de jefe constitucional de la oposición basándose exclusivamente en “hechos” reales y no en difamaciones prefabricadas.

Acto seguido, el inquilino de Moncloa pasó velozmente de la defensa a la pura ofensiva territorial, dirigiendo sus misiles políticos directamente contra la línea de flotación de las administraciones gestionadas por el Partido Popular. En tono retador y exigiendo lecciones prácticas en lugar de simple teoría, Sánchez le preguntó frontalmente a Feijóo qué acciones pensaba tomar para purgar los graves problemas de gestión que asuelan lugares concretos como el municipio de Móstoles, o qué medidas drásticas pensaba aplicar para frenar a los extravagantes “pocholos” que, según la despectiva visión del presidente, deambulan por las instituciones de la Comunidad de Madrid y se dedican de manera alarmante a gestionar algo tan sensible e importante como la educación de los millones de hijos y las hijas de las familias de los madrileños. No frenó ahí su ofensiva autonómica: exigió a Feijóo desvelar qué piensa hacer frente al poder acumulado de la empresa sanitaria Quirón y su enorme injerencia en el sagrado ámbito de la sanidad pública, y coronó su contraataque lanzando la pregunta definitiva e incómoda sobre qué va a hacer orgánicamente el jefe de filas del Partido Popular con ese polémico señor político de apellido Mazón, a quien amplios sectores mediáticos y judiciales han señalado de manera contundente con términos abrumadores como el de haber cometido una “negligente o grosera negligencia” institucional en el ejercicio imperativo de sus delicadas funciones de gobierno autonómico.

El Ciclón Ayuso Entra en Escena

Y si las gruesas paredes del Congreso de los Diputados ardían en llamas figuradas a causa del encarnizado debate nacional, la imponente sala de prensa de la Comunidad de Madrid no se iba a quedar atrás en absoluto en el grado de intensidad informativa. La presidenta autonómica Isabel Díaz Ayuso tomó firmemente el control de los micrófonos y, manteniéndose completamente fiel a su inconfundible estilo indomable, combativo y sin filtros, procedió a ofrecer a los medios una radiografía feroz e implacable del delicado momento político y social que asfixia la actualidad del país en este preciso instante. En una extensa intervención, saltó hábilmente desde la alta espiritualidad global hasta el barro pegajoso de la política territorial más cruda.

Ayuso vuelve a atormentar a la dirección del PP
Ayuso vuelve a atormentar a la dirección del PP

El ambiente inicial pareció suavizarse momentáneamente cuando Ayuso arrancó su comparecencia celebrando una noticia de inmensa trascendencia espiritual y protocolaria: la confirmación oficial, por parte de la jerarquía de la Conferencia Episcopal, de que su santidad el Papa realizará un viaje pastoral para visitar Madrid, fijando las esperadas fechas de la visita en el calendario entre el próximo 6 y el 9 de junio. Para la vehemente presidenta, este magno evento trasciende lo meramente formal; lo definió rebosante de orgullo como “una alegría para todos” sus ciudadanos y como una “grandísima oportunidad” estratégica y espiritual para que, de nuevo, el ancho mundo exterior conozca de primera mano la particular y acogedora forma de vivir el profundo respeto, las arraigadas tradiciones y la ferviente fe comunitaria que, según ella, se respira cotidianamente en una próspera región como es la de Madrid.

Señaló que en su vibrante comunidad “todo el mundo tiene su lugar” y destacó la legendaria capacidad logística y humana de su región, afirmando que los eventos de escala monumental son siempre acogidos allí “como en pocos lugares”, gracias, sobre todo, a la encomiable disponibilidad, el sincero agradecimiento humano y el envidiable carácter abierto y cosmopolita que atesoran de forma natural todos y cada uno de los madrileños y madrileñas.

Consideró el evento una plataforma inigualable para que multitud de turistas y peregrinos internacionales “nos visiten y nos vean” brillar con luz propia, anunciando una férrea voluntad institucional de volcar absolutamente todo lo que esté en manos de su ejecutivo autonómico para asegurar que la esperada cita sea “un éxito” resonante del que toda la ciudadanía pueda sentirse auténticamente orgullosa de cara a la visita histórica de su santidad del Papa. Calificó de inmenso “privilegio y un orgullo” enorme poder recibir a la más alta figura del catolicismo, revelando que la cita institucional les “llena de ilusión” genuina y avanzando que el gobierno regional le va a proponer diseñar cuidadosamente una serie de emotivos actos públicos orientados a que el pontífice pueda estar sumamente cerca y en contacto directo con las humildes personas que más sufren silenciosamente en los márgenes de Madrid, volcando su atención de manera prioritaria en acompañar a las personas más frágiles y vulnerables de nuestra competitiva sociedad; un despliegue sin precedentes en forma de agenda social con el noble objetivo de asegurar que tanto el Papa, como el resto de los orgullosos madrileños y del resto de los compatriotas españoles, guarden “el mejor recuerdo” imborrable de aquellos trascendentales días venideros.

Pero la tregua institucional y el apacible tono espiritual duraron apenas unos instantes antes de que la cruda tormenta política de la capital volviera a adueñarse del micrófono y del protagonismo informativo. Abordada de repente sobre la sorpresiva e inminente retirada de la vicepresidenta Yolanda Díaz y la sorprendente noticia de que esta declinaba postularse de cara a las siguientes elecciones, Ayuso no dejó entrever ni una sola sombra de asombro.

Con el rictus de quien ve cumplida una oscura profecía, la presidenta subrayó con afilada ironía que era la crónica de un desenlace más que anunciado: “lo veníamos advirtiendo”, aseguró sin vacilar, afirmando categóricamente que lo había pregonado públicamente “en muchas ocasiones” y apostando todo a que la lideresa del espacio a la izquierda de los socialistas, aunque quizás ya no figure como la candidata principal por la desgastada formación Sumar, indefectiblemente acabará su turbulenta trayectoria política militando dentro del propio PSOE. Según el duro diagnóstico de la dirigente popular, este transfuguismo y táctica de canibalización política es algo que la propia Díaz ya ha consumado con anterioridad “en por lo menos dos ocasiones” a lo largo de su camaleónica carrera en las altas esferas.

Ayuso procedió a describir lo que considera el pernicioso ‘modus operandi’ recurrente de la política gallega como un patrón cíclico de pura destrucción estructural: “Llega un partido, se pone al frente, lo vacía, lo destroza y salta otro” en un abrir y cerrar de ojos, sin mirar atrás ni por un solo instante hacia los votantes engañados. Y para ponerle el broche de oro a su letal análisis sobre el futuro inmediato de la izquierda, le dedicó a Díaz una petición cargada de ácido sarcasmo puro: le rogó públicamente “que se dé prisa a meterse en el PSOE y que lo termine de hundir, por favor”, deseando que aplique su supuesto toque tóxico para colapsar y hundir al histórico adversario de la formación popular.

Cuando la incisiva atención de los ansiosos periodistas se desvió irremediablemente hacia el enconado debate en torno a los secretos de estado y la anunciada desclasificación de los históricos y ocultos documentos del golpe del 23F, Ayuso demostró una desconfianza tan visceral y profunda hacia el Ejecutivo central que no dudó en exponerla a tumba abierta. Advirtió con cara de extrema gravedad que, conociendo de sobra las turbias y calculadoras intenciones del “gobierno que tenemos en la Moncloa”, nadie bajo ningún concepto debería esperar “nada bueno” procedente de tan opaca maniobra administrativa.

Fue absolutamente rotunda al sentenciar que en ese anuncio grandilocuente “aquí no hay ningún interés por transparencia” real por parte de la cúpula socialista gobernante. Para ilustrar con vehemencia la abismal hipocresía gubernamental ante los medios de comunicación allí congregados, la presidenta enumeró un extenso listado de graves emergencias y tragedias recientes sobre las que impera la ley del silencio más férreo: denunció que los ciudadanos de a pie “no sabemos qué ha sucedido con los accidentes de los trenes” envueltos en la desgracia, clamó a los cielos que tampoco “sabemos qué ha sucedido con los apagones” generalizados que han asolado diversas zonas, y elevó el tono para recordar con profunda y justificada indignación que todavía “no sabemos por qué tenemos un pacto con Bildu” a nivel nacional, un acuerdo de gobernabilidad vergonzoso en virtud del cual, según su durísima acusación pública, desde las cloacas del gobierno “se están soltando presos por votos” para mantenerse en las poltronas. Teniendo en cuenta todo este monumental historial de opacidad letal, consideró un auténtico despropósito que sean precisamente estos mismos dirigentes parapetados en Moncloa los que ahora se arroguen la potestad de dar graciosamente “información sobre el 23F”, presuponiendo la trampa de que filtrarán torticeramente tan solo “todo aquello que nos quiera vender” ideológicamente masticado el omnipresente presidente del gobierno de la nación para la imposición de su falso relato hegemónico.

Acto seguido, procedió a ridiculizar, hasta el extremo del absurdo, la excusa política aportada por el portavoz oficial del ejecutivo para restringir o dosificar el acceso pleno a los archivos oscuros y clasificados; si la peculiar e insólita preocupación del gobierno es vigilar obsesivamente “que no haya jóvenes cantando el cara al sol” por las calles y plazas de España tras la desclasificación documental, Ayuso instó sarcásticamente al desconectado portavoz de Moncloa a que aclare públicamente y de una vez “en qué país vive”, lanzando al aire la venenosa e hilarante insinuación clasista de que quizá ese tipo de conductas delictivas de exaltación ultra solo ocurren exclusivamente en el entorno cerrado de “su urbanización”, pero categóricamente asegura que de ninguna manera en el verdadero, pacífico y democrático “resto de España” contemporánea y moderna que trabaja a diario.

La conclusión a la que llegó la presidenta regional tras este exhaustivo y demoledor análisis, es que la ciudadanía se halla a expensas de un poder desbocado; advirtió seriamente a la sociedad de que “este gobierno es capaz de todo”, alertando del terrible peligro de que las maniobras oscuras del bloque sanchista persigan una perversa hoja de ruta prediseñada orientada a forzar a toda la nación a un falso y peligroso dilema plebiscitario de “o monarquía o república”, que es, según su juicio innegable, “en lo que está Sánchez y Bildu” inmersos y conjurados en las sombras en este preciso y oscuro instante. Denunció enérgicamente ante las cámaras que los oscuros socios del presidente actual “están dispuestos a reventarlo todo”, operando fríamente y de espaldas al pueblo “sin ningún escrúpulo” moral, mostrándose alarmantemente “dispuestos a cualquier cosa” por perpetuarse infinitamente en el ansiado y absoluto poder, rememorando incluso el inmenso dolor expresado “ayer mismo” ante la opinión pública por los desolados familiares de ilustres víctimas políticas de ETA del calado de Múgica, quienes también levantaron valientemente su afligida voz contra el intolerable devenir institucional del ejecutivo.

Y esta gigantesca falla de desconfianza profunda e insalvable que Ayuso mantiene activa hacia los más altos estratos y esferas del control institucional del Estado nacional, quedó aún más cristalina si cabe a la hora de abordar el espinoso y delicado tema de la salud y viabilidad de nuestro sagrado y vital proceso y marco electoral. Cuestionada directamente por los siempre alerta periodistas en la frenética sala de prensa acerca de las siempre complejas, espinosas y tensas negociaciones entre bambalinas, líneas rojas y encendidas fricciones políticas existentes entre las direcciones nacionales orgánicas de su partido, el Partido Popular, y la formación Vox de Santiago Abascal de cara a la hipotética pero siempre posible celebración de inminentes comicios generales, Ayuso ejecutó un giro copernicano en su respuesta que logró helar la sangre de los oyentes y sembró de enormes dudas a todos los presentes.

Con un rictus de extrema y solemne preocupación dibujado en su rostro, la dirigente expuso con meridiana claridad que el mayor e inminente peligro existencial y democrático que en “estos momentos” aciagos acecha a nuestra querida y milenaria nación de cara a las siguientes elecciones no se centra, paradójicamente, en el intenso engranaje interno sobre “qué vamos a pactar” de antemano o sobre “qué vamos a hablar” en los pasillos los supuestos futuros socios coyunturales y temporales del centro-derecha gubernamental; su verdadera, descarnada y angustiosa prioridad como mandataria que ama la libertad es evitar que las sagradas herramientas de votación no sean adulteradas. “A mí me preocupa que las urnas no sean de cartón”, soltó sin anestesia alguna en forma de aforismo afiladísimo, exigiendo contundentemente y en voz alta a todas las fuerzas vivas del arco parlamentario que recapaciten y se den cuenta de que, en los días venideros, muchísimo “antes de hablar de cómo llegar a las urnas”, las élites de la judicatura, las fuerzas de seguridad imparciales y todos y cada uno de los ciudadanos libres deberíamos de manera preventiva ocuparnos de garantizar y velar porque “no sean de cartón” el mismísimo día oficial y solemne de la tensa votación en los colegios.

La presidenta madrileña justificó tan extrema advertencia asegurando categóricamente que, dado el desolador e inconstitucional panorama que se ha ido implantando a fuego lento en la política nacional en los últimos y dolorosos años, se espera genuinamente e irremediablemente “cualquier cosa y cualquier trampa” antidemocrática y sucia ejecutada “por parte de un presidente” que ha cruzado demasiadas líneas rojas y que, a su riguroso y analítico modo de ver, ha “demostrado ser profundamente antidemocrático” de manera sistemática, tenaz y recurrente en innumerables, variopintas y probadas ocasiones. Mantuvo en alto esta severa alarma al considerar que, incluso si en un hipotético y remoto caso logramos transitar exitosamente el abrupto sendero judicial e institucional y “va a haber urnas” transparentes y libres, existe siempre el pavoroso riesgo y amenaza velada de que, repentinamente en plena vorágine electoral, “a lo mejor nos encontramos con un o monarquía o república”, o con la materialización súbita y maquiavélica de “cualquier señuelo” desesperado, cortina de humo mediática de distracción masiva, bulo esparcido por altavoces mediáticos subvencionados o incomprensible “patada al tablero” a última hora concebida maquiavélicamente por el omnipotente gabinete del presidente; advirtiendo tajantemente y sin asomo de vacilación a todos los presentes de que, lamentablemente, “eso es en lo que estamos” hundidos ahora mismo. Finalmente y frente a ese enorme y oscuro muro de supuestas maquinaciones, manipulaciones e intervenciones desleales impulsadas implacablemente desde las alturas y sillones del poder central, Ayuso defendió rotundamente la sensatez y sentido común de que lo indispensable, perentorio y lógico “que tenemos que hacer los partidos políticos” que responsablemente anhelamos “ir a elecciones”, no es perder el valioso tiempo en enredos mediáticos estériles, sino pragmáticamente proceder a “buscar unos mínimos” de acuerdo de supervivencia básica, argumentando ufana que “por tanto, la postura del Partido Popular a mí me parece que ha quedado muy clara” en este turbio, embarrado, inestable, peligroso e incierto contexto histórico.

El Fuego Cruzado de Móstoles y la Crisis de la Vivienda

En el corazón de esta guerra abierta, la controversia y el ruido mediático sobre la situación política en el municipio de Móstoles ocuparon un lugar central y escandaloso en la comparecencia ante los medios de Ayuso. Frente a la posibilidad esgrimida por la prensa presente de que el honorable señor Bautista, el legítimo regidor y actual alcalde del municipio de Móstoles, terminara siendo severamente investigado judicialmente por un tribunal o directamente llegara a ser imputado de manera oficial tras los turbulentos sucesos acaecidos a raíz del pleno extraordinario con las oposiciones políticas, e interrogada inquisitivamente sobre si entonces consideraba lícito, ético y moralmente correcto exigir a su partido que “debería dimitir” y sin más dilación alguna y entregar su acta de manera irreversible “renunciar a su cargo”, la enérgica presidenta salió presurosamente y en defensa cerril, granítica e inquebrantable de los sagrados pilares constitucionales, y más en concreto de la vapuleada presunción universal de inocencia en España.

“¿Qué sucede si la acusación es falsa?”, inquirió lanzando un contundente dardo discursivo directo a la yugular de la línea argumental impuesta implacablemente por sus adversarios de la implacable izquierda ideológica, estableciendo al instante paralelismos demoledores recordando que infinidad de figuras y personalidades públicas sufrieron juicios mediáticos y paralelos salvajes similares a lo largo de los años que al final, a la postre, resultaron ser solo burdas fabricaciones destructivas. Para cimentar y consolidar eficazmente su airado argumento retórico, recurrió brillantemente a traer a colación y recordar casos ilustrativos del candente mundo del gran espectáculo y las celebridades que abrieron multitud de diarios de actualidad mundial e internacional: preguntó incisivamente “¿Y qué sucede si la acusación de Julio Iglesias también es falsa?”, un caso ampliamente difundido y consumido vorazmente; y prosiguió cuestionando directamente a todos aquellos periodistas allí reunidos “¿Y qué sucede con la de Plácido Domingo? ¿Fue falsa?”, buscando así derruir la credibilidad del linchamiento y evidenciar el enorme peligro de destruir sumaria y frívolamente vidas o carreras profesionales intachables a través de endebles acusaciones puramente orquestadas con inquina. Elevando enormemente y con furia justiciera el grave tono institucional ante el riesgo vital contra los derechos más inalienables de cualquier demócrata en nuestro país, se cuestionó apesadumbrada frente a la concurrencia: “¿Dónde queda el derecho a la defensa en todo esto?”.

Denunció enérgicamente con indignación cómo un individuo queda sometido a una perversa “profunda indefensión”, lamentando la penosa realidad y triste imagen de constatar que “ni siquiera se sabe de qué se le acusa al alcalde” o, peor aún y de forma surrealista, perpleja constató el inaudito hecho y escandalosa indefensión de que pasmosamente “no se sabe dónde está la denuncia” física a la que hacer frente de forma procesal, lo que sume inexorablemente y arrastra a la maltrecha “persona acusada” a permanecer secuestrada en una situación kafkiana, absolutamente vulnerable e indefensa, donde “nadie sabe de qué se le está acusando” a ciencia cierta con datos. Se atrevió además a adentrarse audazmente a intentar desgranar de lleno y diseccionar minuciosamente el espinoso génesis y las retorcidas entrañas informativas del sonado caso en Móstoles; recordó de forma cronológica que desde los instantes incipientes todo apuntaba firmemente a que simplemente, de fondo y originariamente, “había una disputa personal” en todo el asunto, algo cotidiano “que es lo que se estuvo hablando en todo momento” y de forma incesante como el motor real de la trama.

Rescató del archivo un momento televisivo impactante de la trama indicando que, al instante y “cuando se le preguntó abiertamente a esta mujer” protagonista del caso concreto por los detalles peliagudos de tan compleja cuestión, ella curiosamente afirmó en antena que “esto tiene que ver con otro tipo de acoso dijo ella, ¿no?”, derivando así el turbio asunto inicial a senderos cada vez más resbaladizos, oscuros, personales, complejos y difíciles de encuadrar jurídicamente. Constató de forma resignada cómo, a su triste modo de ver y analizar el teatro mediático actual, “en ese contexto así se trató todo”, pero condenó cómo, misteriosamente e increíblemente, pasados y olvidados los “años más tarde”, de repente y mágicamente alguien anónimo “intentando con grabaciones, con emails” obtenidos de vete a saber tú dónde, ha pergeñado astutamente una oscura y vasta conspiración política global de inmensa magnitud “para involucrarnos a todos los demás” y forzar así descaradamente que este viejo y particular asunto “tome esos derroteros” imprevisibles, de enorme peligrosidad e indudable daño político indiscriminado e injustificado a las puertas de las urnas.

Guerra total entre Sánchez y Ayuso: del novio "delincuente confeso" a los insultos de "mafioso"
Guerra total entre Sánchez y Ayuso: del novio “delincuente confeso” a los insultos de “mafioso”

Ahondando en su furibunda respuesta, la presidenta madrileña procedió a arremeter sin piedad contra lo que ella considera una hipocresía colosal y un obsceno doble rasero inmoral operado implacablemente por la izquierda ideológica: expuso su enorme sorpresa al presenciar cómo absolutamente “todos aquellos que están acusando gravemente al alcalde de Móstoles” con la pretensión indisimulada de arruinar sin contemplaciones su ascendente y legítima carrera política a base de filtraciones anónimas e intoxicación interesada de las tertulias, asombrosamente y de manera paralela e impúdica, escudan y “defienden a la que sí se va a sentar en un banquillo” de los auténticos tribunales acusados bajo hechos gravísimos; haciendo referencia de una forma dolorosa y tremendamente explícita a la espinosa figura e implicación material comprobada de “la señora Mónica Oltra”.

Recordó vivamente y con extrema gravedad la indignante historia turbia e inaceptable de la dirigente valenciana salpicada fuertemente, acusándola de haber sido nada menos que “una persona que ha encubierto los abusos sexuales y continuados a menores tuteladas”, crímenes horrendos perpetrados execrablemente “por parte de su marido”, hecho bochornoso por el cual subrayó con vehemencia jurídica inobjetable que, a diferencia de lo que sufren ellos, él efectivamente “sí ha sido condenado” judicial y formalmente en los juzgados del país en una demoledora sentencia. Alentando una escandalosa teoría de venganza institucional, Ayuso relacionó los furibundos y continuados ataques concertados en Móstoles con un supuesto intento de vendetta orquestado estratégicamente desde las cumbres de Moncloa para castigar políticamente al incómodo líder local que plantó cara a la histórica red de intereses afines al socialismo imperante. Aseguró contundentemente en la sala y apoyada en indicios temporales extraños que “el equipo de Sánchez está detrás de todo esto”, señalando que el principal y grave motivo y motor inconfesable e innegable de tamaña represalia mediática coordinada, radica en que, en el pasado, imperativamente y con admirable determinación en el momento cumbre, “fue el alcalde de Móstoles el que echó a patadas del Ayuntamiento” de la noche a la mañana a la pestilente trama de “corrupción del caso ITV”, logrando así alejar fulminantemente de los aledaños y pasillos del poder a un conglomerado sospechoso y opaco “de personas relacionadas con el entorno de la Moncloa” implicado profundamente en este oscuro turbio episodio que ya estaba siendo exhaustivamente e imparablemente acorralado e “investigado” de lleno. Afirmó convencida que es por este motivo imperdonable por lo que las fuerzas ministeriales orquestadas afines al partido en el poder, movidas lógicamente por el insano y profundo afán oscuro de venganza para salvarse mutuamente y de cara al escaparate preelectoral, de forma tremendamente predecible, sospechosa e increíblemente sincronizada y organizada, “casualmente explotan un caso años más tarde”, forzando deliberadamente el ruido y haciendo estallar de forma inusual este polémico tema local justo “en mitad de unas elecciones” trascendentales y, para mayor escarnio del sentido común temporal, reventando y esparciendo mediáticamente la calculada polémica estentórea extrañamente y precisamente durante “el día que Salazar, que era amigo directo de la candidata socialista en Aragón, iba a comparecer” temblando y a someterse a intenso e incómodo interrogatorio escrutador bajo los focos escrutadores en la imponente cámara de representantes en el solemne edificio del Senado nacional, tapando convenientemente ese grave escollo que sufrían las asediadas huestes del ejecutivo socialista con este espectacular escándalo y show mediático cocinado a medida en Móstoles. Por consiguiente, denunció como inaceptable, inasumible e impropio de una nación moderna que “salgan en tromba todo el Consejo de Ministros y el presidente del Gobierno” movilizando a toda una orquesta sincronizada para verter veneno y “difamar al alcalde de Móstoles”. Calificó la bochornosa escena de presenciar atónitos cómo un mastodonte del estado no tiene pudor en “utilizar todo el poder jerárquico” desmesurado y descomunal del que dispone ilícitamente la mismísima maquinaria de todo “un presidente” del estado concentrada única, miserable e implacablemente “contra un alcalde” elegido y expuesto de una localidad indefensa y asediada por los ataques, algo que sin dudar considera y tachó incondicional e irrevocablemente de “inaceptable” e “inasumible” bajo todo punto de vista.

Es más, la dirigente autonómica acusó rabiosa y públicamente a los implacables aparatos ocultos bajo las cloacas y mandos afines al ejecutivo de “utilizar las cuestiones de las denuncias” penales del doloroso acoso como armas bastardas meramente e indignamente y “de esta manera para acabar” destrozando fríamente honras incuestionables o, cuando menos miserablemente y por un mezquino cálculo electoral en votos desesperados, cobardemente y con toda “mala fe” e infundada, el intentar al menos cobardemente destruir y ensombrecer el aura intocable y “acabar con el prestigio de una persona” honesta que dolorosamente de repente “tiene que soportar las iras de todo un gobierno de la nación” a sus espaldas diariamente. Considera “desproporcionado e injusto” que se someta a semejante escrutinio y tormento a alguien, afirmando que lo único que ha logrado observar detenidamente en el proceder torticero mostrado “por parte de todo de todo el mundo” y agentes gubernamentales afines esparcidos maliciosamente y concentrados furibundamente “en torno al caso de Móstoles”, no es en absoluto la sagrada nobleza en pos de salvaguardar el cumplimiento de la ley o encontrar el alivio imparcial e incondicional de la ansiada justicia, sino que meramente vislumbra atónita un esfuerzo colosal del ejecutivo centrado y coordinado obstinadamente y unánimemente para fabricar de la nada relatos y “intentar difamar” artificialmente el honor de un hombre intachable única y exclusivamente “para acabar con el alcalde”, mientras vergonzosa e hipócritamente silencian descaradamente escándalos mayúsculos con “casos bochornosos” que ensombrecen a su propia formación. Irónicamente, relató que en el abultado e inabarcable catálogo de infamias y bochornos y excesos del PSOE, parece que surrealistamente ya “solo le faltaba la estriptis”, y sarcásticamente recordó con sorna que incluso esa peculiar y vergonzante situación ya la lograron incluir asombrosa y vergonzosamente como mancha imborrable e incomprensiblemente “en su haber” y abultado historial al estar atónitos presentes envueltos en la polémica “en el PSOE de Alcalá de Henares”, lo que en su opinión personal agrava incalculablemente e inevitablemente la osadía política de sus rivales para esgrimir juicios a terceros y, en resumen, calificó la grotesca e infame persecución y “la que han liado” desesperadamente “en Móstoles”, orquestando todo un lamentable y denigrante “circo”, de “sonrojante y una cara dura increíble”, al intentar sin pudor alguno o moralidad, destrozar todo “de manera antidemocrática” inaudita y brutalmente sin que se observe un ápice de humanidad y pertrechados del infame poder tratar de “reventar un ayuntamiento” libre en donde, como recordó orgullosa de la historia local, resulta indiscutible y sagradamente establecido bajo la urnas irrefutablemente que “el pueblo de Móstoles ha decidido” de forma clara, mayoritaria y legal “que sea gobernado por el Partido Popular”, erigiéndose con esta firme defensa a ultranza y cierre de filas, la presidenta, como el máximo muro inexpugnable e inamovible de sólida contención a la injusticia imperante en favor de quien, aseguró con profundo orgullo e indisimulado cariño de admiración personal indudable y palpable que, abnegado e incondicional y “nacido en Móstoles, está dando su vida por Móstoles” diariamente con esfuerzo.

De lo contrario, advirtió lúgubremente, “si empezamos a ser el país de las sospechas y de la justicia de autor, vamos, no sé, por un camino terrible” hacia la perdición del sistema. Cuestionada directamente por un aguerrido periodista de si los inexplicables y variopintos ataques en aluvión sobre dispares e inconexos temas dispares en el Congreso de Sánchez a Feijóo englobando repentinamente extrañas y obsesivas menciones enloquecedoras a un “mix” incomprensiblemente variopinto que incluía inauditas fijaciones a los pintorescos “Pocholos, con el Ayuntamiento de Móstoles y con Quirón” no resultaban una alarmante e inquietante anomalía, Ayuso lo encuadró velozmente y desentrañó todo con maestría de analista, reduciéndolo de forma sencilla y contundente sin dejar atisbo o margen de duda al incisivo e inquietante y oscuro fenómeno personal patológico indudable al argumentar convencida de que el inefable presidente nacional no padece otro trastorno grave y febril y delirante sino que ciertamente “Pedro Sánchez está profundamente obsesionado” incontrolablemente “con la Comunidad de Madrid” que no puede dominar “y conmigo” que tampoco pudo domeñar, llegando incisiva y ácidamente a la curiosa conclusión de diagnóstico de que verdaderamente el líder de la izquierda “debe dormir muy mal por las noches” inquieto e irascible sin reposo ya que no comprende ni un minuto que insaciablemente “todos los días de su vida” incansable y errático “en todos los lugares allá donde va, aunque sea fuera de España” o cruce el ancho globo ignorando inmensos problemas nacionales gravísimos candentes en su apretada agenda nacional o internacional, inevitablemente y penosamente “tiene que mencionarnos e insultarnos”, sentenciando de forma demoledora y lapidaria como consejo ineludible que “Que se lo haga mirar” urgentemente por pura salud.

Ayuso cierra el año con un ataque y advertencia sobre Pedro Sánchez: "2025 comenzará lleno de mentiras y ataques a todo lo que da sentido a nuestra Nación" | Madrid
Ayuso cierra el año con un ataque y advertencia sobre Pedro Sánchez

La intervención tomó tintes de alarma económica mayúscula e inquietante desazón al abordar ferozmente las ruinosas consecuencias tangibles y aterradoras derivadas del sonado y fallido fiasco jurídico emanado torpemente en relación a “la ley de vivienda” que ha hundido las expectativas y quebrado el maltrecho mercado inmovilizándolo a nivel global nacional en todas direcciones en medio del peor panorama histórico. Acusó al sumiso Tribunal Constitucional, con palabras contundentes, descarnadas, precisas y sin disfraces retóricos para la diplomacia, de operar cobardemente en favor del desastroso ejecutivo por haber flagrantemente “retorcido los tiempos” y manipulado los densos calendarios judiciales con una única directriz torpe del gobierno intencionada flagrantemente para perjudicialmente quitarle deliberadamente y a toda costa la preciada “razón a la Comunidad de Madrid”, ignorando la urgencia flagrante del tema. Explicó el oscuro montaje y desentrañó los espúreos intereses esgrimidos recordando pacientemente y con frustración evidente que “hemos sido distintas administraciones” territoriales libres y plurales que clamorosamente se han opuesto, resistido valientemente e independientemente “las que hemos presentado recursos contra este texto” sectario pergeñado por fuerzas ignorantes en los pasillos de las carteras radicales de infraestructuras.

Denunció enérgicamente ante la audiencia que, en una estratagema maquiavélica para salvar una maltrecha ley plagada e impregnada dolorosamente de graves lagunas y clamorosos fallos intrínsecos de dudoso peso jurídico al más alto nivel, intencionadamente con el perverso fin de dilatar en un interminable laberinto o asfixiar desesperantemente su legítima, inobjetable e ineludible acción contra el estado autoritario e injusto, astutamente y taimadamente desde la poderosa sede del máximo tribunal “a nosotros nos han dejado para el final”, para despojarlos del protagonismo heroico de tumbar al ejecutivo y su ley inconstitucional a pesar de que el orden de registro natural dictaba lo contrario al haber sido de forma incuestionable la suya y principal que debía ir al estrado. Subrayó la irrefutable e insólita ironía jurídica sangrante de que en su tardanza, maliciosamente los incomprensibles y atípicos jueces misteriosos en el transcurso sospechoso “han resuelto antes otros” de menor y nimio impacto e irrelevancia jurídica menor.

Añadió, para evidenciar que su fundamentada postura firme tenía cimientos rocosos y verdaderos desde siempre irremediablemente en la doctrina intachable, que esos inescrutables magistrados oscuros que les relegaron paradójicamente a lo largo de un proceso de dudosa pureza “han declarado, por cierto, inconstitucionales varios preceptos” mayúsculos de enorme trascendencia jurídica estructural grave del texto nacional legislativo defectuoso “que nosotros también recurrimos” acertadamente con visión y coraje en primera instancia sin temor a equivocarnos ni al amedrentamiento del mermado ministerio de transporte inefable y opresor, comprobando y lamentando enormemente ahora resignados estupefactos ante el retorcimiento de calendarios vergonzantes operados que astutamente “y, por tanto, como nos han dejado por el final, pues ya la nuestra decae” dolorosamente ante lo dictado sorpresivamente e intempestivamente para otros con celeridad sin que esto logre mitigar nunca el tremendo honor y certeza de poder proclamar a todos los inmensos vientos en alta voz sabedores de un triunfo callado amargo que sin lugar a dudas inquebrantables e indubitables “teníamos razón” rotunda desde el comienzo indudablemente sobre el tema.

Ante este panorama desolador insostenible del sector que clama auxilio inútil, no vio alternativa a clamar y certificar tajante e inexcusablemente que innegablemente un amplio y decisivo conglomerado clave oscuro y enrevesado que innegablemente se sostiene en que abarca un considerable articulado de una extensa “parte de la ley de vivienda” plagada de oscuridades normativas gravísimas por corregir de inmediato, contiene ocultos en sus retorcidas e ilegibles entrañas redacciones maliciosas de “preceptos inconstitucionales” nefastos con graves injerencias y flagrante inconstitucionalidad en su esencia pura pervirtiendo y erosionando inaceptablemente la autonomía territorial puesto que clamorosamente se “invade competencias que no le son propias” ni constitucionales en absoluto, desestabilizando atrozmente el delicado entramado jurídico que debe salvaguardar irrenunciablemente todos los imprescindibles y sagrados preceptos fundacionales vigentes intocables para toda la vida económica del estado. Por todo ello, exhortó furiosa a que de manera impostergable inexcusablemente, y dadas las abrumadoras e intolerables ilegalidades consagradas inútiles contenidas, única sensata y responsable y constitucional medida contundente drástica y justa de corrección e imperativa, recaía en la responsabilidad nacional de urgencia de “que tiene que hacer el gobierno es retirar” en bloque enteramente una desfasada torpe y fallida “una ley nefasta de la vivienda” que aniquilaba con toda seguridad el avance de la prosperidad. Su feroz e implacable diagnóstico general de la desoladora crisis se basaba empíricamente en que clamorosamente al despistado y “gobierno de Sánchez se le está atragantando” incomprensiblemente un sector pilar monumental decisivo clave e importantísimo para la prosperidad social imprescindible como lo es la vitalísima provisión de vital “vivienda en España” libre e intervenida brutal e infamemente torpemente en exceso asfixiada por controles sin ton ni son irracionales e improvisados demagógicamente inútiles y contraproducentes en extremo a corto y largo plazo indudablemente.

Censuró duramente y en tono trágico la absurda contumaz obsesión de los mandatarios obtusos del poder que, empujados únicamente por resentimiento ciego destructivo dogmático y puro y letal odio ciego, han despilfarrado estéril e infantilmente inestimables fuerzas valiosísimas nacionales que se han dilapidado irremediable y penosamente perdiendo incomprensiblemente absurdamente el vital precioso y vital transcurrir temporal de inestimable valor “tantos años acusando al sector inmobiliario”, arruinando la invaluable contribución en frentes imaginarios tontos con odio atacando ciegamente a toda una floreciente y puntera productiva enorme industria con el insultante e injusto denostado apodo cruel ignorante falso y burdo y manido de ser “al ladrillazo” criminalizado sin tregua ciegamente como un desastre sin parangón, ignorando tontamente e “denostando la construcción” de las tan fundamentales vitales enormes e infinitamente y urgentemente necesarias e indispensables infraestructuras. Según la visión práctica indudable real y tangible que Ayuso esgrimió incontestablemente irremediablemente frente a tan absurdo e infantiloide falso relato de ignorante de espaldas y a ciegas a los innegables datos abrumadores fehacientes poblacionales, defendió que, ignorando la realidad palmaria a pesar de ello afortunadamente, “lo único que ha pasado en España” en todo este período histórico convulso y extenso reciente ignorado por Moncloa e incuestionable fehacientemente “es que no hemos dejado de crecer de en población” con tremenda vitalidad imparable nacional que asfixiaba la escasa deprimida, limitada asfixiante paupérrima deprimida arruinada lúgubre, lastrada anémica, y lastrada artificial y penosamente escasa y raquítica y controlada oferta real imperante que imperativamente y abrumadoramente es estrangulada y enjaulada permanentemente de la peor atroz, funesta y cruel y perjudicial letal nefasta forma imaginada “y las leyes liberticidas han acabado con la construcción” libre ahogando de raíz irremediable y dolorosamente y trágica letal desastrosamente el fluir económico impidiendo que se ejecute eficientemente a plenitud natural la acuciante necesidad que se reclamaba lógicamente que se ejecutara libremente sin cortapisas de una forma ágil, fluida ágil expedita sin tapujos “en tiempo real como era necesario” para toda la angustiosa enorme masa sedienta insatisfecha apremiante urgida multitud de demandantes desamparados empobrecidos de la sociedad actual, agravada en penurias por estas desastrosas barreras ilícitas artificiales ilógicas e inicuas dañinas nefastas.

Denunció enérgicamente con indignación tremenda infinita de asombro que la mezquina rancia pobre perezosa torpe escasa irresponsable vergonzosa e ineficaz reacción, la vergonzante indolente tardía infame cruel, perniciosa letal perjudicial dañina ineficaz errónea cobarde estúpida malvada de la indolente alta cúpula política a todo este desastre no fuera trabajar afanosamente a favor incansablemente en lugar desesperado lamentablemente inútilmente estúpidamente ineficaz “ahora buscan culpables”, en lugar lógicamente inexcusablemente actuar constructivamente a largo plazo proactivamente eficaz urgentemente, se dedican estúpidamente tontamente en exclusiva inútilmente ciegamente con tesón “fomentan ocupaciones” a diestra siniestra atrozmente ilógicamente incomprensiblemente dañinamente. Prosiguió lamentando consternada alarmada “y sobre todo intentan arremeter contra las comunidades autónomas que trabajamos en una dirección contraria”, comunidades, explicó con evidente y sonoro orgullo que remedia incansablemente con éxito aplastante irrefutable incuestionable con inmenso honor indudable la ineficaz torpeza de su torpe homólogo socialista nacional errático letal central del gobierno desatinado inepto inoperante ineficaz torpe.

Con pragmatismo asombroso contundente lapidario brillante incuestionable incisivo lógico apabullante y letal asombrosamente sencillo impecable, Ayuso enumeró clarividentemente e implacablemente a todos y al torpe ejecutivo irresponsable irresolutivo desastroso a la cabeza irrecusable en su imperativa indiscutible lógica las irrenunciables inexcusables e inexorables y clarísimas ineludibles cuatro sagradas urgentes impostergables y efectivas elementales e incontrovertibles imprescindibles ineludibles evidentísimas clarísimas y apremiantes contundentes urgencias elementales obligatorias para que impere irremediablemente con toda certidumbre indefectiblemente por sí sola contundentemente en la vida la resolución definitiva del acuciante drama: urgió que para paliar y zanjar de raíz definitivamente irremediable infalible y contundente permanentemente de verdad de una vez por todas y urgentemente esta lacra dolorosa insalvable “Hay que construir más viviendas” incesantemente abundantemente de forma ingente, clamó que irrenunciable indispensablemente sin excusa ineludible “hay que triplicar los sueldos” para lograr alivio verdadero irrenunciable y real indiscutible digno, y como paso incuestionable sine qua non indiscutible inaplazable impostergable a todas luces para el avance irrenunciable vital imperativamente insalvable imperiosamente “hay que reducir trámites” inútiles asfixiantes letales absurdos irracionales abrumadores infinitos estorbos ridículos de forma inmediata inaplazablemente fulminante imperiosa y rotunda indubitada irremediable, complementado innegable imprescindible indispensable lógicamente indiscutible impostergable irrefutable con absoluta urgencia vital clamorosamente inminente “hay que reducir burocracia” laberíntica interminable pesada asfixiante ineficaz engorrosa lenta e ilógica incomprensible letal a nivel absoluto en la nación; y sentenció fulminante que asombrosamente dolorosa escandalosamente tristemente aterrorizada abrumada incomprensible e indignantemente increíble de asumir con amargura inusitada indignada “Y esto es justo lo contrario de lo que está haciendo el gobierno”, que optó trágica inútil infeliz catastróficamente y “que por de manera sectaria meterse en la vivienda” sagrada de toda familia humilde impunemente cruelmente inmiscuirse incomprensible abusiva entrometerse tontamente ilícitamente letal intromisión con toda irresponsabilidad fatal absurda estúpida y temeraria imprudente “para dar brochetazos” con chapuzas erráticas inútiles insensatas incoherentes desastrosas estúpidas “y dar gusto a 4 sectarios que les escuchan”, inmolando destrozando devastando criminal envenenando ahogando masacrando “lo que están haciendo es destrozando” impunemente sin escrúpulos ni miramientos con toda ineficacia ceguera el innegable pilar clave “por ejemplo, el mercado del alquiler”.

Aportó enérgicamente con tono de inusitado escándalo alarmante alarmada indignada contundente y pavorosa incontestable espeluznante horrorizada fría abrumadora “datos” de inmenso pavor insoportable dolor incuestionable que confirmaban abrumadores lúgubre desastrosa el infame y colosal letal y pernicioso fracaso e irreparable catástrofe aterradora del sectarismo inaudito en lugares con infortunada errada funesta desdichada implantación infortunada letal fatal nefasta del catastrófico experimento de intervención asfixiante insoportable infame asfixia cruel ineficaz y dictatorial opresor nefasto destructivo torpe control: destacó el incomprensible terrorífico y alarmante dantesco colapso letal desmoronamiento de “En Cataluña la oferta ha disminuido un 25%” inaudito asombroso inaceptable trágico insoportable alarmante y en una dramática estrepitosa caída a plomo inenarrable catastrófica sin igual en una gran y populosa urbe inmersa en la desesperación sin vivienda a la vista asombrosamente de una hecatombe lúgubre asombrosa terrible y “en la Coruña un 70%” asombroso descalabro insostenible de asfixia letal desmoronamiento y asfixia en la que un desesperado sin vivienda clama al cielo abandonado angustiado sin fin asombrosamente desamparado angustioso a causa directamente atribuible al catastrófico letal empeño terco inútil ignorante insensato ineficaz de intentar “porque intervenir la vivienda” intromisión opresiva inútil ineficiente “que es sagrada” inviolable fundamental íntima “porque es propiedad de sus dueños” legítimos y dueños intocable siempre irrefutable históricamente y “siempre ha ido a mal camino, lleva por mal camino” directo irremediablemente indefectible y catastróficamente a estrellarse ciegamente de bruces ineludible al más absoluto predecible sonado rotundo e inevitable monumental precipicio fracaso y desastre total estrepitoso garantizado ciego fatal descalabro.

Argumentó lapidaria e incontestable asombrada perpleja y exhausta del empecinamiento torpe desastroso inaudito e inútil ineficaz testarudo pernicioso de las más altas e iluminadas cúpulas alejadas indolentes, que ineludible contundente irremisible fatal inevitable y evidentemente “en lugar de escuchar al sector” asombrosamente conocedor, con experiencia brillante que clamaba sabio sensato y con conocimiento práctico de campo incuestionable sensato y razonable indiscutible sabio “que acabaran haciendo” indefectible forzosamente en ineludible inevitable postración de fracaso cediendo a regañadientes vergonzante “porque es un gobierno que no tiene criterio alguno”, y que irracional estúpido y lamentablemente “en lugar de hacerlo desde el comienzo” con prudente sensatez sabiduría anticipada lógica imperativa responsabilidad evidente elemental y evidente obvia imperativa desdeñada por torpeza de manera inicial previsora y elemental incomprensible y torpemente de inicio a pesar de que “ahora lo que hacen es buscar culpables” irresponsablemente cobardemente a diestra evasivos a modo de inútil escudo vergonzoso cobardemente infame excusa burda escurriendo el penoso ineludible innegable bochorno y el clamoroso abrumador bulto incontestable inútil letal del abismal y monstruoso insondable colapso histórico inaudito sin igual incontestable evidente irrefutable e indiscutible incontestable ya que infalible e indisimulable e indiscutible constatable a pie de cualquier esquina callejera en cada angustiosa desesperada y frustrada dolorosa descorazonadora triste infame triste letal dramática angustiosa búsqueda trágica desesperanzadora que “porque después de tantos años” incontables inservibles huecos despilfarrados desastrosos inútiles perdidos fatídicamente tristemente vacíos de lastimero e inoperante nocivo y letal ejercicio de puro y “del gobierno de Pedro Sánchez” funesto nocivo y desastrosamente nocivo e inútil, impera incomprensible asombrosamente sin explicación un drama atroz donde trágicamente e ineludiblemente hoy impera incontrovertible un letal colosal fracaso “está la situación de la vivienda” estancada enmarañada bloqueada inútilmente y colapsada arruinada lúgubre catastróficamente ahogada “como nunca de mal en España” inmersa en la más honda profunda desesperante dolorosa insalvable e inaudita sombría e insoslayable asombrosa espeluznante espantosa e inaudita incomprensible e inigualable desesperada desastrosa situación crítica inimaginable de inalcanzable insondable dolor y escasez histórica que asfixia condena enjaula arruina oprime deprime ahoga incesantemente diariamente en la frustración a los ciudadanos del país que aspiraban esperanzados pero han sido abandonados en promesas rotas huecas con esta infeliz dolorosa atroz letal insostenible incomprensible y fatal pesadilla incesante ininterrumpida y demoledora ruina que sepulta de forma incontestable el penoso asombroso desolador saldo inútil trágico e imperdonable saldo triste lamentable incomprensible dramático y paupérrimo fallido legado.

Tu voz importa en este caos. Nos encontramos ante un cruce de caminos monumental, frente a frente ante la crudeza de una política reducida a una encarnizada batalla campal entre bambalinas de despachos y pasillos inexpugnables. Las verdades a medias que sobrevuelan el Congreso, los escándalos sepultados por la incesante lluvia de distracciones y esta cruenta e inacabable pugna de poder que presenciamos asombrados todos los días de nuestras vidas entre los pasillos legislativos y nuestras asambleas, de ningún modo constituyen simples o lejanas anécdotas en el frío papel; son dinámicas oscuras que dictaminan e imponen de forma férrea el doloroso precio altísimo del modesto alquiler, resquebrajan la erosionada seguridad de las instituciones y condicionan inexorablemente el bienestar asfixiado por burocracias letales.

Ayuso-Sánchez, una relación envenenada desde la pandemia: un cierre "arbitrario", la 'gresca' del 2 de mayo y acusaciones de "corrupción" | Madrid
Ayuso-Sánchez, una relación envenenada desde la pandemia

La información certera, detallada y crítica que has consumido en este espacio representa tu blindaje frente a los embates de la opacidad informativa. Nunca te detengas en la espuma fugaz de las palabras vacías de los voceros. Observa quién evade hábilmente dar respuestas al país, quién eleva cortinas de humo cuando le incomoda la sombra de la inminente e incómoda imputación de escándalos.

Exhortamos fervientemente a cada lector que comparta este exhaustivo e impostergable y vitalísimo compendio con absolutamente todos. Deja ahora tus valiosísimos pensamientos y viscerales conclusiones afiladas en la vibrante y necesaria caja de encendidos e interminables y vitales debates que aguardan ansiosos abajo: ¿consideras sinceramente albergando íntima y profunda fe de que en el horizonte cercano y oscuro de la descalabrada España aquellas sagradas e intocables urnas de cartón serán la salvación real? Haz rodar la imperativa información dándole enérgicamente ese vital e indispensable y contundente golpe de ratón a tu “Me Gusta”, difunde ardorosamente la cruda y contundente información libre de manipulación, enciende por siempre irrevocablemente aquellas alertas indispensables porque en este feroz, rudo e interminable encarnizado asombroso letal e imparable y brutal e incesante y sombrío fango, el silencioso sordo y taimado inescrutable y sigiloso siguiente movimiento lo cambiará absoluta irrenunciable e inexorablemente todo para siempre.