Todos señalan lo mismo ante lo captado con Jesús Vázquez y Javier Ambrossi en el Benidorm Fest 2026 de RTVE.

 

 

El debut de Jesús Vázquez y Javier Ambrossi como presentadores del Benidorm Fest 2026 junto a Inés Hernand ha generado un sinfín de comentarios.

 

 

 

 

Hay noches que marcan un antes y un después en la historia reciente de la televisión. No por un escándalo, no por una caída en directo ni por un titular incendiario.

 

 

Sino por algo mucho más sutil: la sensación compartida de que algo está cambiando ante nuestros ojos. Este martes, cuando se apagaron las luces del plató y arrancó oficialmente la primera semifinal del Benidorm Fest 2026 en TVE, esa sensación flotaba en el ambiente. No era solo el comienzo de una nueva edición. Era el inicio de una nueva etapa.

 

 

El Benidorm Fest 2026 no es una edición más. Llega en un contexto completamente distinto tras la decisión de RTVE de retirarse del Festival de Eurovisión debido a la participación de Israel, una determinación que ha generado un intenso debate público en los últimos meses.

 

Con ese movimiento, la cadena pública ha dejado claro que quiere redefinir el rumbo del certamen. Y lo ha hecho con una apuesta ambiciosa:

 

consolidar el Benidorm Fest como el gran Festival de la música en español, con identidad propia, independiente y con vocación internacional.

 

 

La primera semifinal, emitida este martes, ha servido como carta de presentación de esa nueva era. Bajo la conducción de Jesús Vázquez, Javier Ambrossi e Inés Hernand, el escenario de Benidorm se transformó en una declaración de intenciones.

 

Más espectáculo, más narrativa, más personalidad. Una producción que ha dado un salto evidente en imagen, realización y sonido, con una puesta en escena que poco tiene que envidiar a grandes formatos europeos.

 

Pero si algo ha incendiado las redes sociales y los corrillos televisivos no han sido solo las actuaciones. Ha sido la elección de los nuevos maestros de ceremonia. Jesús Vázquez y Javier Ambrossi toman el relevo de Ruth Lorenzo y Paula Vázquez junto a Inés Hernand, y el resultado ha sido uno de los temas más comentados de la noche.

 

 

Jesús Vázquez, especialmente, ha concentrado buena parte de la conversación. Su fichaje por TVE ya había generado expectación tras su salida de Mediaset, una despedida que él mismo vivió como un punto de inflexión profesional.

 

Este martes, sobre el escenario del Benidorm Fest 2026, muchos espectadores coincidían en una percepción clara: se le veía feliz. Cómodo. Ilusionado.

 

No es un detalle menor. En televisión, la autenticidad traspasa la pantalla. Y el público percibe cuándo alguien está donde quiere estar.

 

La sonrisa de Vázquez, su tono relajado y su complicidad con el equipo transmitían esa sensación de nueva oportunidad.

 

En redes sociales, los mensajes se multiplicaban destacando “lo bien que encaja en TVE” y “la energía renovada” que aporta al formato.

 

Junto a él, Javier Ambrossi aportó su sello personal. El creador y director, conocido por su trayectoria en ficción y teatro, demostró soltura, ironía y una sensibilidad cultural que conecta con el espíritu de esta nueva etapa del festival.

 

Su presencia no es casual: simboliza una apuesta por vincular el Benidorm Fest a la industria creativa española más allá del circuito puramente televisivo.

 

Inés Hernand, por su parte, ejerció de nexo generacional y digital. Con experiencia en formatos interactivos y una conexión evidente con el público joven, su papel resultó clave para reforzar la dimensión social del evento, que durante toda la noche fue tendencia en plataformas digitales.

 

 

Pero el corazón del Benidorm Fest 2026 sigue siendo la música. Esta primera semifinal reunió a nueve de los 18 participantes que aspiran a convertirse en el gran nombre del certamen.

 

Kitai abrió fuego con una propuesta potente que combinó energía rock y una realización dinámica. María León & Julia Medina apostaron por una interpretación emocional que buscó conectar desde la intimidad. Luna Ki regresó al foco mediático con una puesta en escena cuidada al milímetro, consciente de que cada detalle cuenta en un formato tan visual.

 

 

Greg Taro e Izan Llunas ofrecieron propuestas que se movieron entre lo urbano y lo melódico, mientras que Dora & Marlon Collins sorprendieron con una colaboración que fusionó estilos de manera arriesgada. Tony Gross & LUCYCALYS llevaron al escenario una producción con vocación internacional.

 

Mikel Herzog Jr. defendió una propuesta de corte más clásico, y Kenneth cerró la semifinal con una actuación intensa que dejó al público dividido pero atento.

 

El nivel técnico fue uno de los aspectos más destacados por críticos y espectadores. La realización, los planos, el sonido en directo y la iluminación reflejan un trabajo previo ambicioso.

 

RTVE ha invertido en convertir el Benidorm Fest en un producto competitivo, consciente de que ya no se trata solo de elegir una canción, sino de construir una marca.

 

Y esa marca busca ahora emanciparse definitivamente de la etiqueta eurovisiva. Tras la retirada de España de Eurovisión, el desafío es enorme: sostener el interés sin el paraguas del festival europeo.

 

Pero también es una oportunidad. El Benidorm Fest 2026 puede redefinirse como una plataforma de proyección para la música en español, un escaparate de talento que trascienda fronteras sin depender de una cita concreta.

 

La segunda semifinal, prevista para el jueves 12 de febrero, completará el cuadro con otros nueve artistas: Asha, Ku Minerva, Funambulista, Dani J, The Quinquis, Atyat, Rosalinda Galón, MAYO y la colaboración entre Miranda! & bailamamá. La diversidad estilística vuelve a ser una de las grandes apuestas. Del pop al indie, del urbano a la canción de autor, el abanico es amplio.

 

 

Y finalmente, el sábado 14 de febrero, la gran final decidirá quién se alza como ganador del Benidorm Fest 2026.

 

Una fecha simbólica, San Valentín, que añade una capa emocional a la cita. Porque más allá de cifras y audiencias, este festival apela a algo profundamente sentimental: la conexión entre artista y público.

 

La conversación pública en torno al certamen no se limita a lo musical. La decisión de RTVE respecto a Eurovisión ha generado análisis políticos, culturales y estratégicos.

 

Algunos ven en ella un gesto coherente con determinados valores institucionales; otros la consideran una renuncia a una plataforma histórica. Sea como sea, el Benidorm Fest 2026 se convierte en el banco de pruebas de esa nueva hoja de ruta.

 

En este contexto, la elección de presentadores cobra aún más relevancia. No se trata solo de conducir galas, sino de representar una identidad. Jesús Vázquez simboliza experiencia y popularidad.

 

Javier Ambrossi, creatividad contemporánea. Inés Hernand, conexión digital y frescura. El trío proyecta una imagen plural que encaja con la narrativa de renovación.

 

Lo que ocurrió este martes no fue simplemente una semifinal. Fue una declaración. RTVE quiere que el Benidorm Fest sea un evento con entidad propia, capaz de generar titulares, conversación y emoción sin depender de comparaciones constantes. Y para lograrlo necesita que el público lo sienta como suyo.

 

 

Ahí reside la clave. Un festival no se consolida solo con inversión técnica o grandes nombres. Se consolida cuando la audiencia decide implicarse. Cuando comenta, debate, apoya y critica. Cuando convierte cada actuación en tendencia y cada decisión en tema de conversación nacional.

 

El Benidorm Fest 2026 ha dado el primer paso. Ahora queda el recorrido. La segunda semifinal y la gran final medirán no solo el talento sobre el escenario, sino la capacidad del formato para sostener el interés en esta nueva etapa.

 

Lo que es indudable es que algo se ha movido. Se percibe en la puesta en escena, en la narrativa, en la sonrisa de un presentador que parece haber encontrado su sitio, en la apuesta por una identidad musical propia. La televisión pública ha lanzado su órdago.

 

Y el público tiene la última palabra.

 

Porque al final, más allá de debates y estrategias, un festival vive o muere por la emoción que es capaz de generar.

 

Si el Benidorm Fest 2026 logra que millones de personas se sienten frente al televisor el próximo sábado con la sensación de estar asistiendo a algo importante, habrá dado un paso decisivo.

 

La historia acaba de empezar. Y promete.

 

 

 

https://twitter.com/AbelPlata/status/2021346331277787570

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mientras que Javier Ambrossi ha recibido algunas críticas por su pesadez al intentar tirarle los tejos a Jesús Vázquez. Así, algunos consideraban que el gag una vez podía tener gracia pero en cada fragmento no.