31 años como duquesa de Lugo: El regalo de Juan Carlos I a la Infanta Elena que ha sobrevivido a un divorcio y a la nueva era en Zarzuela

El 3 de marzo de 1995, la infanta Elena recibió el título de duquesa de Lugo que, 31 años más tarde, todavía ostenta.

 

 

La infanta Elena lleva ostentando el título de duquesa de Lugo desde el año 1995.

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Han pasado 31 años desde aquel 3 de marzo de 1995, día en el que entonces Rey de España, Juan Carlos I, quiso hacer un regalo de bodas muy especial a la mayor de sus hijas, la infanta Elena.

Días después estaba prevista su boda con Jaime de Marichalar, por lo que el rey emérito quiso otorgarle con el título de duquesa de Lugo, que tras su matrimonio, Jaime también ostentó hasta que llegó su divorcio a finales de 2009, oficializándose la sentencia en enero de 2010.

Un título que, 31 años después, todavía ostenta pese al punto y final a su matrimonio y la nueva era en Zarzuela con la llegada al trono de su hermano, el Rey Felipe VI.

Por aquel entonces, se pudo leer en el BOE la siguiente nota: “En atención a las circunstancias que concurren en Mi muy querida Hija Su Alteza Real Doña Elena de Borbón, Infanta de España, con ocasión de su matrimonio y como prueba de Mi profundo afecto y cariño, he tenido a bien concederle, con carácter vitalicio, la facultad de usar el título de Duquesa de Lugo”.

Un título que ha logrado superar todos los obstáculos durante más de tres décadas, haciendo además de que la Infanta Elena ha mantenido su presencia como familia del Rey sin hacer ruido y sin perder ese protagonismo institucional que otros miembros sí lo han hecho, como el caso de la Infanta Cristina.

 

 

El Rey Juan Carlos I quiso obsequiar a la Infanta Elena con el título de duquesa de Lugo por su boda con Jaime de Marichalar, celebrada el 18 de marzo de 1995 en Sevilla.

El Rey Juan Carlos I quiso obsequiar a la Infanta Elena con el título de duquesa de Lugo por su boda con Jaime de Marichalar, celebrada el 18 de marzo de 1995 en Sevilla.

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El Rey Juan Carlos regaló un título a la Infanta Elena por su boda

El Rey Juan Carlos I quiso obsequiar con este regalo tan especial a su hija, que hacía referencia a la ciudad de Lugo, en la provincia de Lugo.

Por ello, el primer viaje que hicieron la Infanta Elena y Jaime de Marichalar como duques de Lugo tras contraer matrimonio fue a la ciudad gallega en septiembre de 1995, donde fueron recibidos por el presidente regional, Manuel Fraga, el alcalde de la ciudad, Joaquín García Díez, el presidente de la Diputación Provincial, Francisco Cacharro, y el obispo de Lugo, fray José Gómez González.

Tal y como aseguró el rey emérito al concederlo, este título es de carácter vitalicio, pero no hereditario, por lo que su primogénito, Felipe Juan Froilán, no lo herederá tras el fallecimiento de la hermana del Rey Felipe VI.

Tampoco su hija, Victoria Federica. Pese a que la Infanta Elena todavía sigue siendo duquesa de Lugo, quien dejó de serlo fue su exmarido, Jaime de Marichalar, tras su divorcio.

Al perder la condición de consorte, dejó de ostentar el título, el tratamiento de excelencia y la dignidad de Grande de España asociados al matrimonio.

 

 

La Infanta Elena sigue presidiendo un acto oficial a través de la Corona: el Concurso de Pintura Infantil y Juvenil para Centros Escolares de Patrimonio Nacional.

La Infanta Elena sigue presidiendo un acto oficial a través de la Corona: el Concurso de Pintura Infantil y Juvenil para Centros Escolares de Patrimonio Nacional.

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El papel de la Infanta Elena en la institución

Pese a que la Infanta Elena no forma parte ya de los miembros activos de la Familia Real, una decisión que tomó el rey Felipe VI a su llegada al trono, sigue manteniendo un perfil discreto y asociado a la Corona.

No desempeña actividades oficiales ni tiene representación institucional como tal, pero sí que continúa teniendo una mínima presencia anualmente haciendo entrega de los Premios de la XXXIV edición del “Concurso de Pintura Infantil y Juvenil para Centros Escolares” de Patrimonio Nacional. 

Aunque ya no tiene su propia agenda oficial ni representa a la Corona, sí que ha logrado mantener su título como duquesa de Lugo pese a los profundos cambios en la institución.

En ningún momento, el Rey Felipe VI se ha planteado extinguir este título que su padre, el rey emérito, quiso otorgar a su hija unos días antes de su boda real con Jaime de Marichalar el 18 de marzo de 1995 en la Catedral de Sevilla.

 

 

La infanta Elena está muy inmersa en varias causas solidarias a través de la Fundación Mapfre, donde trabaja.

La infanta Elena está muy inmersa en varias causas solidarias a través de la Fundación Mapfre, donde trabaja.

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El lado más solidario de la Infanta Elena tras dejar de ser miembro activo de la Familia Real

La Infanta Elena ha continuado, de manera discreta y sin ser miembro activo de la Corona, apoyar las causas que ella cree conveniente. 

Lo ha hecho a través de la Fundación Mapfre. Sin ir más lejos, a finales del pasado año, la hija de Don Juan Carlos y Doña Sofía, mostró su lado solidario en el mercadillo benéfico de la Fundación Mapfre, que se celebró en el hotel Wellington de Madrid, con el objetivo de recaudar fondos que fueron destinados a la asociación Guerreros Púrpura, dedicada a mejorar la calidad de vida de menores con enfermedades neurológicas y metabólicas.

Allí, pudimos ver a la Infanta Elena trabajando en un puesto de dulces, asegurando incluso que algunos de ellos los había elaborado ella misma.

La hermana de Felipe VI también ha mostrado su lado solidario junto a otras organizaciones benéficas, como la Fundación Aladina, o el rastrillo Nuevo Futuro, que ha estado tradicionalmente vinculado a la infanta Pilar de Borbón y tiene el objetivo de recaudar fondos para sus hogares de acogida de niños y jóvenes sin entorno familiar.

Por ello, y gracias a su discrección, sigue siendo un valor en alza para la Corona, quien incluso ha permitido que continúe presidiendo un acto oficial, dándole así un protagonismo que su herman, la Infanta Cristina, no tiene.