Gonzalo Miró firma el hachazo del día en TVE contra el negacionismo de Vox de la violencia machista.

 

 

 

Gonzalo Miró no ha dudado en alzar la voz este 25-N en ‘Directo al grano’, y mirando fijamente a cámara, ha desmontado a Vox y Ayuso por negar la violencia de género.

 

 

 

 

 

 

 

El 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, se ha convertido en una jornada de reivindicación y memoria en España.

 

 

Las cadenas públicas, especialmente TVE, han teñido sus pantallas de morado y han dedicado su programación a visibilizar una realidad que sigue siendo negada por sectores políticos como Vox y, en ocasiones, por Isabel Díaz Ayuso.

 

 

El espacio ‘Directo al grano’ ha sido escenario de uno de los momentos más contundentes y necesarios del día: el alegato de Gonzalo Miró, secundado por Marta Flich y Cahema Garrido, contra el negacionismo y la manipulación política de la violencia machista.

 

 

 

Gonzalo Miró, con la mirada fija en la cámara, no ha dudado en alzar la voz. “Desde 2003, 1.333 mujeres han sido asesinadas en España y aun así la violencia contra las mujeres sigue siendo negada por Vox.

 

 

Nos queda mucho por hacer y muchísimo por cuestionar”, ha recalcado el presentador, poniendo cifras y rostro a una tragedia que algunos pretenden invisibilizar.

 

 

Su intervención ha marcado el tono de un programa volcado en la denuncia y la pedagogía social, en un momento en que la ultraderecha y ciertos sectores conservadores intentan equiparar la violencia de género con otras formas de violencia, diluyendo su especificidad y gravedad.

 

 

 

 

La reacción de Miró ha sido especialmente relevante tras las polémicas declaraciones de Carla Toscano, portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, que se quejaba de la inexistencia de un día contra la violencia hacia los hombres y afirmaba que las “verdaderas víctimas del 25-N son los hombres”.

 

 

Un discurso que Marta Flich no ha dudado en calificar como “totalmente negacionista”, y que ha servido de punto de partida para un debate necesario sobre la manipulación y el peligro de banalizar la violencia machista.

 

 

Cahema Garrido ha recordado cómo el Partido Popular está financiando medios que insultan y acosan a mujeres periodistas como Sarah Santaolalla, y cómo figuras como Jaime de los Santos han llegado a comparar a la analista con una prostituta.

 

 

La denuncia de Garrido pone el foco en la complicidad institucional y mediática que perpetúa el machismo y la violencia simbólica, y en la necesidad de exigir responsabilidad y ética a quienes gestionan recursos públicos y ocupan espacios de poder.

 

 

La campaña del Ministerio de Igualdad, protagonizada por Ester Expósito y centrada en la violencia vicaria, ha servido para reforzar el mensaje de que la violencia machista no es una cuestión de ideología, sino de derechos humanos y de justicia social.

 

 

 

Marta Flich, contundente tras la emisión de la campaña, ha recordado que las mujeres son asesinadas “por ser mujeres”, y ha interpelado directamente a quienes niegan o desprecian la existencia de la violencia machista: “¿Cuáles son los datos de la vergüenza?”, ha preguntado antes de dar las cifras oficiales.

 

 

 

El momento más potente del programa ha llegado cuando Gonzalo Miró ha retomado la palabra para desmontar el discurso victimista de Vox y Ayuso.

 

 

“Las palabras de la portavoz de Vox intentan convertir al hombre en una víctima.

 

 

Lo ha hecho ella y alguna vez también se desmarca con declaraciones parecidas la propia Ayuso. Son declaraciones repletas de ignorancia y con muy poquita empatía”, ha defendido Miró.

 

 

Con honestidad y claridad, el presentador ha hablado desde su experiencia como hombre: “Yo nunca he tenido miedo por cruzarme con una mujer por la calle, nunca me he planteado tener que cambiarme de acera por encontrarme con una mujer.

 

 

Nunca me he preocupado a la hora de salir de casa de si me tengo que poner una ropa u otra por si es demasiado provocativa o no. A mí estas cosas no me han pasado, pero es que no conozco a ningún hombre que le haya pasado”.

 

 

 

Miró ha ido más allá: “No conozco a ningún amigo que me diga ‘oye, había cinco mujeres en un ascensor y no me he atrevido a entrar en él’.

 

 

A mí esto no me ha pasado a la hora de volver por las noches solo a casa, nunca he tenido miedo. Con lo cual, eso de convertir a los hombres en víctima no es en esta ventanilla”.

 

 

Marta Flich ha rematado: “A nosotras nos ha pasado a todas”. La diferencia entre hombres y mujeres, han subrayado ambos, es una cuestión de miedo, libertad y derechos.

 

 

Y esa diferencia es el núcleo del problema que la violencia machista visibiliza y denuncia.

 

 

 

El alegato de Gonzalo Miró y Marta Flich es un ejemplo de cómo los medios públicos pueden y deben ejercer un papel pedagógico y de denuncia frente al negacionismo y la manipulación política.

 

 

La estrategia de Vox y ciertos sectores del PP de equiparar la violencia de género con otras formas de violencia, de victimizar al hombre y de banalizar el sufrimiento de las mujeres, es una amenaza directa a la memoria, la justicia y la dignidad de las víctimas.

 

 

El 25-N es mucho más que una fecha en el calendario: es un recordatorio de que la violencia machista sigue existiendo, de que las mujeres siguen siendo asesinadas, acosadas y silenciadas, y de que la lucha por la igualdad y la libertad es una tarea colectiva y permanente.

 

 

Los datos de la vergüenza, los testimonios de las víctimas y la pedagogía social son herramientas imprescindibles para combatir el negacionismo y construir una sociedad más justa y segura para todas.

 

 

 

 

 

El contundente alegato de Gonzalo Miró en TVE es una invitación a la reflexión y al compromiso.

 

 

La diferencia entre hombres y mujeres en términos de miedo, libertad y seguridad es el síntoma de una desigualdad estructural que no puede ser negada ni banalizada.

 

 

Los medios públicos, los comunicadores y la ciudadanía tienen la responsabilidad de alzar la voz, cuestionar los discursos negacionistas y exigir políticas y recursos para erradicar la violencia machista.

 

 

 

El 25-N de 2025 ha sido un día de memoria, denuncia y reivindicación. Un día en que la voz de Gonzalo Miró, Marta Flich y Cahema Garrido ha resonado con fuerza, desmontando el negacionismo y recordando que la lucha contra la violencia de género es una cuestión de justicia y de humanidad.