Iñaki Urdangarin revela a Jordi Évole la dureza que le supuso formar parte de la Familia Real: “Perdí humildad”.

 

 

El exduque de Palma ha mantenido con el famoso periodista una conversación que dará mucho de qué hablar durante las próximas semanas a causa de la dureza y la extrema firmeza de sus declaraciones.

 

 

 

 

Jordi Évole ha entrevistado esta noche a Iñaki Urdangarin (58 años) en laSexta, a 11 días previos de la publicación de las memorias que sacudirá los cimientos de la Corona y, por ende, de la Familia Real.

 

Su autobiografía, ‘Todo lo vivido‘ verá la luz el próximo 12 de febrero en pleno revuelo mediático a causa de la reciente salida del también ensayo de Su Majestad, el rey Juan Carlos I, ‘Reconciliación’.

 

En estas memorias, el exmarido de la infanta Cristina ha hablado de la desnaturalización de su persona durante su etapa encorsetado en la Familia Real.

 

Una etapa que terminó por causarle la pérdida de numerosos valores, y la desvirtuación de su personalidad, al abordar decisiones que, en la actualidad, Iñaki jamás habría tomado. 

 

Un Iñaki distinto con el paso de los años.

 

 

 

 

Iñaki se ha sincerado junto a Évole en su programa de laSexta.

 

La charle entre Jordi e Iñaki Urdangarin en ‘Lo de Évole’ marcará un antes y un después en la historia monárquica de España.

 

El que fuera miembro de la Realeza ha determinado, muy sincero y manteniendo su compostura rígida habitual que tanto le ha caracterizado, qué supuso su paso por la familia de la hija de los reyes Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia.

 

Y es que, el exduque de Palma, sentencia en su libro: “Nunca fue fácil formar parte de esta familia“, a causa de la venta de intereses institucionales y la imagen de la Corona por encima de los valores tradicionales, asiduos, en una familia común.

 

Es una familia que el rol que tienen en sociedad no lo pueden olvidar nunca“, ha declarado al catalán.

 

 

Y es que, la actual pareja de Ainhoa Armentia, ha mencionado que la simpleza de una conversación entre iguales, “lo echaba de menos con mi familia”.

 

Algo que terminó por afectarle profundamente en lo personal con el paso del tiempo: “Aquí al final somos seres humanos y toca estar un poco más relajado…

 

Pero me sorprendía que no se hacía nunca. Y lo primero era la institución en todo tipo de conversación“, ha añadido.

 

La falta de humildad arrambló en su vida.

 

 

 

Jordi Évole ha inquirido en numerosos aspectos, muy dolorosos, para el exduque de Palma.

 

 

Formar parte de una familia con un determinado status insertado en la sociedad trajo consigo una desvirtuación de los sentimientos y valores que siempre habían definido al exduque de Palma.

 

Me contagié de deseos y cosas que nunca había tenido, pero nunca terminé de aceptar“, fue la frase que sentencia en sus memorias Iñaki Urdangarin en lo relativo a las enormes comodidades que vivió como miembro de la Familia Real.

 

 

Algo que Jordi Évole le ha cuestionado, inquiriendo qué fue aquello que la Corona lastró personalmente.

 

Perdí en humildad, en sencillez, en valorar cosas más sencillas. Construyes cada vez situaciones más sofisticadas. No me vino bien (…) Te das cuenta que todo eso no era necesario”, ha relatado.

 

 

 

La Familia Real siempre estuvo muy unida, justo antes de explotar el caso del instituto Nóos.

 

 

Una de esas decisiones es la relativa a la de abandonar, a sus 32 años, el apasionante deporte que siempre definió su vida, el balonmano:

 

Nadie me pidió que lo dejara“, ha espetado, añadiendo que “Juan ya había nacido y Pablo venía en camino”, y el peso de una familia funcional comenzaba a pesarle sobre sus hombros más que cualquier afición.

 

No obstante, años después, se arrepiente de haber dejado este hermoso hobbie: “He pensado alguna vez que no analicé bien esta decisión porque no hay nada más chulo que el deporte de alto rendimiento”.