Chenoa (50 años): “No tuve adolescencia ni juventud, me tenía que pagar mi piso”.

 

 

 

La cantante Chenoa ha hablado en numerosas ocasiones de lo mucho que ha luchado para llegar donde está.

 

 

 

 

Instagram @chenoa.

 

 

Alos 19 años, en Palma de Mallorca, la todavía adolescente Laura Corradini, Chenoa para todos a raíz de ‘Operación Triunfo’, no era como el resto de chicas de su edad.

 

A decir verdad, llevaba toda su vida siendo diferente. Primero fue su acento, después las estrecheces económicas de su familia.

 

Lo siguiente que ocurrió fue que, mientras que todos los de su generación solo pensaban en salir de fiesta ella tenía otras responsabilidades de las que hacerse cargo: su propia vida.

 

 

 

Chenoa viene de unos orígenes humildes y con 16 años empezó a trabajar cantando en los hoteles.

 

 

Vengo de cantar con 16 años, porque mis padres son músicos de hotel. No tuve adolescencia ni juventud”, confesó hace unos años a La Vanguardia.

 

Siendo adolescente, Chenoa tomó la decisión de emanciparse. Quería volar fuera del nido familiar.

 

Ella siempre ha sido madura y responsable y, cuando alcanzó la mayoría de edad, sintió que había llegado el momento de independizarse. Pero esto trajo consigo un aluvión de responsabilidades.

 

 

Chenoa trabajaba en hoteles.

 

 

“Cuando la gente me habla de lo que hacía con 19 años… Yo vivía sola. Me tenía que pagar el piso y la comida cantando en los hoteles o en el casino o en los bares, no salía de fiesta”.

 

Siguiendo la estela marcada por sus padres, ella se empleó en los negocios hoteleros de Palma para poder salir adelante.

 

 

Su madre era cantante y su padre, bajista; ambos se habían hecho un hueco en la sufridora industria del entretenimiento vacacional, hasta tal punto que, a día de hoy, siguen consagrando sus vidas a este trabajo que Chenoa abandonó en el momento en el que superó el casting más importante de toda su vida.

 

 

 

Chenoa no podía salir de fiesta, sinoqque debía trabajar para costearse su autonomía e independencia.

 

 

Cuando llegó a ‘Operación Triunfo’ en 2001, ella tenía más tablas que ninguno de sus compañeros.

 

Mientras que la mayoría no se había subido a un escenario, ella tenía callo de hacerlo, así como de versionar a otros artistas.

 

Le ocurría lo mismo a su compañero, y después pareja, David Bisbal; pero, en el caso del almeriense, él venía de cantar en pequeñas orquestas.

 

 

 

Operación Triunfo le abrió las puertas del éxito. Pero lo cierto es que ella llevaba trabajando desde hacía 10 años.

 

 

No, definitivamente, no pudo tener ni la adolescencia ni la juventud común.

 

A ella le habría gustado estudiar una carrera, pero le resultó imposible debido a sus compromisos laborales.

 

“Intenté ir a la universidad a estudiar historia del arte, porque me gustaba, y no pude compaginarlo”.

 

Ahí la vida le hizo tomar su primera gran decisión. Elegir un camino. O este, o este otro. Los dos no se pueden. ¿O tal vez sí?

 

 

Una impresionante carrera en la música y en la tele.

 

 

Chenoa lleva años demostrando que se puede ser multifacética. Que trabajar en la televisión no significa tener que renunciar a la música y viceversa.

 

 

Le da rabia que en España “no se permita curiosear”, como a ella le gusta decir.

 

La argentina se siente cómoda en ambos mundos, y, de hecho, recuerda que su carrera nació gracias ambos gérmenes.

 

No habría ‘Operación Triunfo’ sin tele, al igual que tampoco existiría si no hubiera música.

 

Domina ambos universos y considera que estos, lejos de fagocitarse, se ayudan y fomentan.

 

 

 

Chenoa está acostumbrada a la dualidad televisión y música, no entiende su carrera sin las dos.

 

 

En 2016 llegó a ‘Tu cara me suena’ como jurado, lo que le sirvió como un máster acelerado de lo que supone colaborar, presentar y, en definitiva, entretener y comunicar.

 

Diez años después, los proyectos televisivos no han dejado de llamar a su puerta. Los más recientes, presentar las nuevas ediciones de ‘OT’ para Prime Video, así como conducir ‘Dog House’ para TVE y, más recientemente, la propuesta de las Campanadas.

 

 

Tras la inesperada baja de Andreu Buenafuente y Silvia Abril, la cadena pública confió en la presentadora de ‘The floor’, otro de sus grandes éxitos del pasado año, para que diera la bienvenida al nuevo año junto a Estopa.

 

 

 

Chenoa ahora recoge la cosecha a tantos años de esfuerzo. Presenta ‘OT’ y acaba de dar las Campanadas en TVE.

 

 

Chenoa ahora recoge los frutos de una carrera que ha estado plagada de esfuerzos y de sacrificios.

 

Durante muchos años, los artistas consagrados miraron por encima del hombro a los jóvenes salidos del concurso de talentos, aludiendo que lo habían tenido demasiado fácil.

 

Lo cierto es que detrás de esa autopista que fue ‘Operación Triunfo’ había casos como el de la mallorquina que llevaba diez años dejándose la voz en los hoteles y enviando decenas de maquetas a las productoras sin que nadie le hiciera caso.

 

“Yo no tengo sentimiento de culpa, para nada. Siempre me he mostrado muy agradecida con ese programa”, aseguró en la misma entrevista.

 

 

Aquella niña que sufría burlas por su acento y que no podía comer en el comedor con el resto de clase porque sus padres no se lo podían permitir, dio como resultado una adolescente rebelde y poco conformista; que le vino genial a la joven luchadora en la que se acabaría convirtiendo.

 

Todas ellas configuran a la actual Chenoa. Una mujer fuerte, segura de sí misma y con las ideas claras. No fue fácil llegar hasta aquí, pero, sin duda, le habrá merecido la pena.