Lo que se vio justo después de las Campanadas de TVE con Chenoa y Estopa está generando mucho ruido.

 

 

 

TVE estrenó tras las Campanadas ‘Imparables’, el himno que ha compuesto para la celebración de su 70 aniversario y la audiencia está dividida.

 

 

 

 

La medianoche avanzaba entre nervios, sonrisas y la liturgia colectiva de cada 31 de diciembre cuando, en pleno clímax de las Campanadas, Chenoa y Estopa sorprendieron a millones de espectadores con un gesto inesperado.

 

 

Un sobre sellado, guardado hasta el último segundo de la retransmisión, se convirtió en el símbolo de algo más grande que un simple cambio de año.

 

Cuando ya se había dado la bienvenida a 2026, RTVE abría oficialmente la puerta a una celebración histórica: el 70 aniversario de Televisión Española.

 

 

No fue un cierre cualquiera. Tampoco una felicitación rutinaria. Fue un mensaje pensado para emocionar, para mirar atrás sin nostalgia vacía y, al mismo tiempo, proyectar una idea clara de futuro.

 

Chenoa, con la serenidad y cercanía que la caracteriza, puso voz a ese momento leyendo unas palabras que resonaron en muchos hogares: “Hoy comienza un año especial, 70 años de Televisión Española acompañando nuestras vidas.

 

Que la música siga siendo el puente que nos une y el hogar donde todos encontramos nuestro lugar.

 

Desde TVE, ¡feliz 2026!”. Con esa frase, la cadena pública no solo despedía las Campanadas, sino que marcaba el tono de todo un año conmemorativo.

 

El mensaje fue el prólogo perfecto para el estreno de “Imparables”, el himno oficial del 70 aniversario de RTVE. Una pieza musical concebida no como un simple ejercicio promocional, sino como una declaración de intenciones.

 

La música, elegida como lenguaje universal, se convirtió en el hilo conductor de un homenaje coral que reunió a más de medio centenar de rostros de la casa.

 

Profesionales de distintas generaciones, géneros y formatos se unieron para transmitir una idea sencilla pero poderosa: RTVE sigue siendo un espacio compartido, un punto de encuentro en una sociedad cada vez más fragmentada.

 

 

“Imparables” no es solo una canción. Es una suma de voces, trayectorias y sensibilidades que reflejan la diversidad de la corporación pública en la actualidad.

 

Desde los rostros que lideran el entretenimiento más rompedor hasta los referentes históricos de la divulgación y la información, todos encontraron su lugar en este proyecto.

 

La presencia de David Broncano y el equipo de “La Revuelta” simboliza la apuesta de RTVE por conectar con nuevas audiencias, sin renunciar a su esencia. Junto a ellos, figuras tan reconocibles como Jordi Hurtado, Marc Giró, Paula Vázquez o Jacob Petrus aportan continuidad y experiencia, recordando que la televisión pública también es memoria viva.

 

 

Cada aparición en el himno tiene un propósito claro: reforzar la idea de comunidad.

 

No se trata de una lista interminable de caras conocidas, sino de un mosaico cuidadosamente construido.

 

Adela González, Javier Ruiz y Miriam Moreno representan el compromiso con la información rigurosa; Marta Flich y Gonzalo Miró conectan con el análisis y la opinión; Jesús Cintora aporta una mirada crítica que forma parte del ADN de la casa. Todos ellos encajan en un relato que huye del artificio y apuesta por la cercanía.

 

 

El entretenimiento de gran formato también ocupa un lugar destacado en este homenaje.

 

El jurado de “MasterChef” y “Maestros de la Costura” recuerda que RTVE ha sabido reinventar el género del talent show con propuestas que combinan espectáculo y valores.

 

Anne Igartiburu, rostro inseparable de las Campanadas durante décadas, aparece como un puente emocional entre generaciones.

 

Junto a ella, nuevas voces como Javi de Hoyos, Inés Hernand, Ángela Fernández o Inés Ballester representan la renovación constante de la parrilla.

 

 

Javier Ruiz, David Broncano, Jesús Cintora e Inés Hernand en el himno de RTVE.

 

 

El peso de la información y el deporte es otro de los pilares que el himno subraya con claridad.

 

Los presentadores de Informativos y Deportes, como Marc Sala, Carlos del Amor, Lluís Guilera, Ana Ibáñez, Juan Carlos Rivero o Felipe del Campo, simbolizan la credibilidad y el servicio público que han definido a TVE durante siete décadas.

 

Su presencia no es casual: en un contexto de desinformación y ruido mediático, RTVE reivindica su papel como referencia informativa.

 

 

El equipo de El Tiempo, con Mónica López al frente, también tiene un lugar destacado.

 

Más allá de la meteorología, su aparición recuerda cómo ciertos espacios aparentemente cotidianos se convierten en rituales diarios para millones de espectadores.

 

Jero Fernández, Aitor Albizua, Txurru y Rodrigo Vázquez completan esa imagen de cercanía que forma parte del imaginario colectivo de la cadena.

 

La cultura y la ficción no quedan al margen. Actrices y presentadoras como Nieves Álvarez, Cayetana Guillén Cuervo y Elena S. Sánchez aportan elegancia y profundidad a un proyecto que también rinde homenaje a las series diarias que han conquistado a la audiencia, como “La Promesa” o “Valle Salvaje”.

 

Sus protagonistas recuerdan que la ficción nacional ha sido y sigue siendo una seña de identidad de RTVE.

 

 

La música, eje central del mensaje, se refuerza con la participación de artistas que han representado a España en Eurovisión o han marcado tendencia en la escena musical reciente.

 

Blanca Paloma, Nebulossa, Vicco y Gonzalo Pinillos aportan frescura y diversidad sonora, conectando la tradición de RTVE con los nuevos lenguajes musicales. Su presencia subraya que la cadena pública no solo observa la cultura, sino que también la impulsa.

 

El homenaje no se limita a La 1. La participación de representantes de La 2Cat, como Oriol Nolis, Gemma Nierga y Cristina Villanueva, amplía el foco y refuerza la idea de una RTVE plural, descentralizada y conectada con los distintos territorios.

 

Del mismo modo, la inclusión de voces históricas de RNE, como Juan Ramón Lucas, Pepa Fernández, David Cantero, Marta Solano o Rosa María Molló, recuerda que la corporación es mucho más que televisión: es también radio, cercanía y compañía diaria.

 

 

El estribillo de “Imparables” resume con precisión el espíritu de esta celebración: “Caminemos siempre juntos, imparables, que la fuerza que nos une se perciba hasta el final”. No es una frase vacía ni un lema publicitario al uso.

 

Es una invitación directa a la audiencia, un llamado a seguir formando parte de un proyecto colectivo que ha sabido adaptarse a los cambios tecnológicos, sociales y culturales sin perder su vocación de servicio público.

 

El estreno del himno llega, además, en un momento especialmente favorable para RTVE. Los datos de audiencia respaldan una etapa de crecimiento y consolidación, fruto de una programación que ha sabido combinar innovación y tradición.

 

El 70 aniversario no se plantea como una mirada nostálgica al pasado, sino como una oportunidad para reforzar la conexión con el presente y preparar el futuro.

 

El gesto de cerrar las Campanadas con este anuncio no fue casual. Las Campanadas son uno de los eventos televisivos con mayor carga simbólica del año, un espacio donde millones de personas comparten emociones al mismo tiempo.

 

Elegir ese momento para lanzar el aniversario y el himno fue una decisión estratégica y emocionalmente inteligente. RTVE se presentó, una vez más, como un punto de encuentro común en un país diverso.

 

Más allá del espectáculo, el mensaje implícito es claro: la televisión pública quiere seguir siendo relevante.

 

En un ecosistema mediático saturado de contenidos rápidos y efímeros, RTVE apuesta por la identidad, la memoria compartida y la creación de comunidad. “Imparables” funciona como un recordatorio de que la fuerza de la cadena no reside solo en sus programas, sino en las personas que los hacen posibles y en el vínculo que mantienen con la audiencia.

 

 

Este 70 aniversario se perfila así como un recorrido por la historia, el presente y el futuro de la corporación.

 

Un año para celebrar logros, reconocer errores y reafirmar compromisos. Un año para recordar que RTVE ha estado presente en momentos clave de la vida de millones de ciudadanos y que aspira a seguir estándolo.

 

 

El estreno del himno no es un punto final, sino un punto de partida. Una invitación a mirar la programación con otros ojos, a redescubrir formatos, a implicarse como espectador activo.

 

RTVE no solo celebra su aniversario; invita a la audiencia a formar parte de él, a caminar juntos, imparables, hacia los próximos años de una historia que sigue escribiéndose cada día.

 

 

 

Y esta conmemoración fue muy comentada en redes sociales. Así, fueron muchos los que no dudaron en aplaudir a la cadena pública y celebrar lo “maravilla” que fue el momento del estreno del himno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero no todo han sido críticas positivas pues también ha habido bastantes que han cuestionado el resultado.

 

Así, algunos no han dudado en tacharlo de “menuda vergüenza” o que con él hemos retrotraído a 1996 en lugar de a 2026.