La complicada relación de Chenoa y su padre biológico que vive en la indigencia y arremete contra ella.

 

 

 

La artista cuenta que su padre biológico la abandonó cuando tenía tan solo un año de edad.

 

 

 

 

Chenoa en una presentación de programas de RTVE.

 

 

Comienzo de año agridulce para Chenoa. Tras triunfar junto a Estopa en su histórica conducción de las Campanadas desde la Puerta del Sol, la cantante se despierta con la noticia de que su padre biológico, José Carlos Corradini, de 72 años, vuelve a hablar mal de ella.

 

 

El hombre, que vive ingresado en una residencia, ha asegurado que con lo que costó el vestido de las campanadas “yo podría vivir sin problemas un año entero”. Analizamos su historia común.

 

 

 

 

José Carlos Corradini, padre de Chenoa, vivió en la pandemia de la venta de mascarillas en la calle.

 

 

El padre la abandonó siendo un bebé.

 

 

Chenoa, cuyo nombre real es María Laura Corradini Falomir, nació el 25 de junio de 1975 en Mar del Plata (Argentina).

 

Su madre tenía 15 años y él 17 cuando se enamoraron y pronto se separaron. 

 

Según ha contado la cantante, su progenitor nunca se hizo cargo de ella y dejó a su madre en la estacada, obligándola a emigrar a España para sacar adelante a ella y a su hermano mayor.

 

 

El padre biológico de la cantante y presentadora tuvo otros cuatro hijos con dos mujeres diferentes y nunca se ocupó de los dos primeros, a los que solo vio en contadas ocasiones desde que abandonó a su madre: una cuando la artista era muy pequeña y otra en la adolescencia.

 

Como nunca quiso ejercer de padre, Chenoa aseguró que decidió romper lazos “para ser feliz en defensa propia”.

 

 

 

 

Ataques continuos en medios de comunicación.

 

 

La historia dio un giro de 180 grados a raíz de la participación de la argentina en la primera edición de OT.

 

Laura se convirtió en una superestrella y su padre decidió que era un buen momento para reaparecer en su vida.

 

Desde entonces, José Carlos Corradini ha aparecido periódicamente en medios de comunicación de uno y otro lado del Atlántico para denunciar que su hija no se ocupa de él.

 

 

“Estoy sin jubilación y sin ayuda, más que la que me ofrecen mis hijos y amigos”, declaraba hace una década.

 

“Un padre tiene que ayudar a un hijo como un hijo tiene que ayudar a un padre. Es recíproco y tiene que ayudar el que más tiene”, le reprochaba.

 

 

 

José Carlos Corradini, padre biológico de Chenoa en Telecinco donde acudió a hablar mal de su hija.

 

 

La cantante nunca ha querido entrar al trapo de las provocaciones de su padre, que justifica sus ausencias porque cuando fue padre “era un joven de 18 que no sabía nada de la vida”.

 

 

Según su relato, la madre de Chenoa procede de una familia de clase media-alta, que tenía restaurantes y un hotel, mientras que él se ha criado en la pobreza.

 

 “A mí me conoció por el 73 siendo hippie y con una forma de ver la vida menos capitalista”, aseguraba para justificarse.

 

 

Para retratar su situación, el padre de Chenoa declaró el pasado otoño que había contraído sarna en la residencia geriátrica de Argentina en la que vive.

 

 

Ha dicho que luchó para conseguir la plaza en este centro de Buenos Aires y que sus únicos ingresos son la pensión que recibe, que no supera los 300 euros, lo que, cuenta, le ha hecho depender de sus vecinos y su entorno más cercano.

 

 

“Ya no pido dinero a mi hija, además, nunca me lo ha dado y no me lo daría.

 

Ahora solamente quiero desenmascararla, porque la imagen que da de niña buena no se corresponde con la realidad.

 

Ni ella ni los que la rodean son buenas personas”, ha asegurado.

 

 

 

La realidad es bien distinta.

 

 

Chenoa, su madre y su hermano llegaron a España con lo justo y lucharon para salir adelante.

 

“Veníamos de una familia muy justa de dinero. A los 8 años, los niños iban al comedor, y yo comía sola con un tupper en las escaleras”, ha contado.

 

 

 

Juan Antonio Marino y Patricia Falomir, padre sentimental y madre biológica de Chenoa.

 

 

Además, tuvo que hacer frente a episodios de acoso escolar: “Cuando llegué a España desde Argentina se metían conmigo por mi forma de hablar.

 

 

Como tenía acento argentino, me decían ‘sudaca’, ‘panchita’, escuché las mil y una.

 

Entonces no lo entendía muy bien, para mí nos estábamos entendiendo a pesar de tener un acento diferente”, indicó la cantante, sincerándose sobre la situación de acoso a la que tuvo que hacer frente siendo una niña.

 

 

La familia de Chenoa: su padre sentimental, su madre y su hermano.

 

 

Chenoa encontró la figura paternal en la pareja de su madre durante varias décadas: Juan Antonio Marino, conocido popularmente como Tati.

 

 

Para la artista, este hombre es su verdadero padre porque sí ha compartido su vida y ha ejercido de apoyo incondicional en los momentos complicados.

 

“Mi padre me eligió, me cuidó y me ama con todo su amor. Mi alma es suya”, escribió en su Instagram junto a una foto en la que aparece abrazada a él.

 

 

Por su parte, Patricia Falomir, la madre de la artista, ha sido la figura clave en el desarrollo personal y profesional de Chenoa.

 

Dicen los que la conocen que ambas comparten el mismo carácter extrovertido y la misma necesidad imperiosa de hacer valer su voz.

 

En las redes sociales, su madre no ha tenido problema en defender a su hija cuando ha sido víctima de comentarios hirientes y destructivos por parte de los ‘haters’.

 

 

 

Chenoa también está muy unida a su hermano Sebas, que además trabaja como su representante artístico.

 

Dicen que se llevan muy bien porque “ya gastamos todas las peleas de pequeños”.

 

Pudimos verlos juntos en un talent de repostería en el que la cantante participó y en el que ambos confesaron que entre ellos no existen los roces.