El brillo que engañó a todos: el secreto de la tiara de Carmen Martínez Bordiú en su boda con Alfonso de Borbón que fue un regalo de Franco

 

El enlace, celebrado hace 54 años, estuvo en el foco de todas las miradas y en él, la nieta de Franco lució una espectacular tiara, la cual resultó ser falsa.

 

 

Carmen Martínez Bordiú en su boda con Alfonso de Borbón,

 
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Este 8 de marzo se cumplen 54 años de una boda histórica. En 1972, María del Carmen Martínez-Bordiu y Franco se dio el ‘sí, quiero’ con el príncipe Alfonso Jaime de Borbón y Dampierre. La ceremonia acaparó todas las portadas, pues la pareja marcaría el destino del país. Sin embargo, su relación tan solo duró menos de una década, ya que se separaron en 1979 y firmaron el divorcio en 1982.

 

Su romance comenzó tan solo unos meses antes, cuando Carmen acudió a Estocolmo a un congreso médico junto a su padre. Alfonso era el embajador en Suecia, por lo que ejerció de anfitrión. En sus memorias, el nito del rey Alfonso XIII habla de su encuentro como un flechazo. “De pronto, en la noche polar, la vi aparecer como un rayo de sol español”, indica.

 


 

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Por su parte, Carmen habló de él en una entrevista a ‘Yo estuve allí’.  “Era guapo, era un hombre dulce, simpático, pausado… y como era bastante mayor que yo pues eso me impresionó”, expresaba.

 

Carmen Martínez-Bordiú, de 20 años, y el duque de Cádiz, de 33, se convirtieron oficialmente en prometidos y acordaron casarse en citada fecha, tras haberse visto solo en cuatro ocasiones. Su boda se encontró en el centro de todas las miradas y ambos fueron durante años dos de los personajes más habituales de la prensa del corazón. De hecho, Carmen sigue siendo una de las socialités que se mantienen en el foco de la noticia.

 

 

Carmen Martínez Bordiú en su boda con Alfonso de Borbón, el 8 de marzo de 1972.

 

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La boda atrajo todas las miradas, destacando el look de la elegantísima novia

 

La boda era uno de los eventos del año y se organizó como si se tratara de un asunto de Estado, ya que unía a dos de las familias más importantes del país. Además, el evento reunió a los mandatarios extranjeros con aristócratas, empresarios y ministros. También acudieron como invitados miembros de las monarquías europeas como Rainiero y Grace Kelly, la reina Geraldine de Albania y, por supuesto, los entonces príncipes de España Juan Carlos y Sofía.

La ceremonia fue privada y familiar en El Pardo. Para la ocasión, Carmen Martínez Bordiú lució un espectacular vestido de Balenciaga hecho a medida, de estilo clásico con bordados de perlas y brillantes, el cual acompañó con una espectacular tiara e impresionantes joyas.

 

 

El traje de novia de Carmen es una pieza histórica, pues fue de las últimas creaciones del mítico diseñador vasco, que falleció unos días después de la ceremonia. Por eso, el traje fue donado al Museo Textil y de la Indumentaria de Barcelona.

 

Las joyas engañaron a todos, pero no eran auténticas

 

Sin embargo, lo que más acaparó la atención fue la tiara. Se trataba de un regalo del abuelo de la novia, Francisco Franco, quien ejerció de padrino en la ceremonia. La diadema destacaba por su estructura de diamantes con piedras preciosas. Además, el dictador quiso regalarle también un collar, un broche y pendientes a juego, para que la nietísima luciera espectacular en su gran día.

 

 

 Carmen Martínez Bordiú en su boda con Alfonso de Borbón, luciendo la espectacular tiara y las joyas.

 

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Sin embargo, el regalo no era tan valioso como parece, ya que tras su separación, se descubrió que se trataba de piezas falsas.

 

Tras el divorcio, la nieta de Franco decidió desprenderse de estas piezas para obtener liquidez. Pero, no logró su objetivo, ya que la casa de subasta de Sotheby’s, una de las más prestigiosas del mundo, le informó de que las gemas eran falsas. Tal y como reveló un estudio realizado para calcular su valor, las esmeraldas eran en realidad cristal pintado de verde, pegado a una lámina de talco con clara de huevo y cerrado con meta.

 

Se desconoce si la familia de Carmen sabía que la joya era falsa, aunque fue mandada hacer a un joyero de Palma de Mallorca por la propia Carmen Polo, abuela de la novia. La tiara fue vendida pese a la falsedad de las esmeraldas y alcanza un valor que ronda los 70.000 euros. Además, la familia ha seguido luciendo el resto de las joyas y se les ha podido ver con ellas en algunos eventos.

 

 

El matrimonio de Carmen Martínez Bordiú y Alfonso de Borbón

 

A pesar de los constantes reportajes en los que presumían de su amor, Alfonso de Borbón y Carmen Martínez-Bordiú se separaron en 1979, tras una relación infeliz. De hecho, la nieta de Franco llegó a reconocer que nunca debió celebrarse esa boda.

 

Durante estos siete años, la pareja tuvo dos hijos, Francisco de Asís de Borbón, nacido el mismo año de la boda, y Luis Alfonso de Borbón, dos años menor.

 

El anuncio de su separación se produjo dos años después, en 1981, cuando Carmen ya se encontraba en París viviendo con su amante, motivo por el que perdió la custodia de sus hijos. Hasta 1986, la pareja no obtuvo la nulidad de su matrimonio del Tribunal de Rota, cuando la española ya se había casado de nuevo.

 

Tras su divorcio, la ya expareja se enfrentaron juntos a uno de los momentos más complicados de su vida, la muerte de su hijo mayor, Fran. El joven de tan solo 12 años falleció tras un accidente, cuando regresaba de esquiar junto a su padre. El duque de Cádiz se saltó un stop y su vehículo chocó contra un camión, causando graves heridas a su primogénito, que horas después moría en el hospital, algo que les dejó desolados.

 

Tan solo cinco años más tarde de esta pérdida, Alfonso de Borbón murió tras un accidente mientras practicaba esquí en Colorado.

 

Carmen Martínez Bordiú, sus amores tras su primer divorcio

 

Carmen Martínez Bordiú sigue acaparando noticias, siendo una de las grandes socialités españolas. Más allá de su boda, la nieta de Francisco Franco ha tenido una vida amorosa que ha estado siempre en el centro de todas las miradas

 


 

Un año antes de separarse, conoció al que sería su segundo marido, Jean-Marie Rossi, en un crucero. Con él se trasladó a vivir a París y juntos tuvieron a su tercera hija, Cynthia. En 1984, se dieron el ‘sí, quiero’, en un año marcado por las pérdidas, ya que falleció  Francisco de Borbón y Mathilda Rossi, hija de anticuario.

 

En 1995 decidieron tomar caminos por separado. Sin embargo, Ambos continuaron viviendo en la misma casa aunque tenían diferentes parejas. Pero así, los dos pudieron disfrutar de la crianza de su hija y dejar ver que entre ellos existía una estupenda relación.

 

 

Carmen Martínez Bordiú y  Tim McKeague, paseando por Madrid.

 

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En estos momentos y durante 10 años, Carmen mantuvo una relación con Roberto Federichi. Tras el final de esta, conoció al ex atleta y empresario José Campos, con quien se casó en 2006, aunque se divorciaron 7 años más tarde.

 

Su última relación conocida ha sido Tim McKeague. El australiano no ha contado con la aprobación del entorno de la nieta de Franco, ya que se trata de un profesor de yoga y coach emocional 34 años más joven que ella. Con él se mudó a Portugal, donde continúa residiendo tras el final de su relación.