Jesús Cintora corta ‘Malas Lenguas’ por la muerte de Fernando Ónega con este mensaje a Sonsoles en TVE

Hay momentos en la televisión que trascienden el guion, rompen la escaleta y nos recuerdan la inmensa fragilidad de la vida en riguroso directo.

Instantes donde el presentador deja de ser un mero transmisor de información para convertirse en un ser humano vulnerable, desarmado ante el dolor de la pérdida.

Eso fue exactamente lo que ocurrió en las pantallas españolas al confirmarse una de las noticias más desoladoras para el mundo de la comunicación: el inesperado adiós de un maestro intocable.

Jesús Cintora en 'Malas Lenguas'.
Jesús Cintora en ‘Malas Lenguas’. | TVE

El reloj marcaba el ritmo habitual de la actualidad cuando la noticia de la inesperada muerte de Fernando Ónega a los 78 años de edad pilló a varios programas en directo.

No era un teletipo más de agencia; era la triste despedida a una leyenda viva, a una de las plumas más respetadas del país y, sobre todo, a un amigo.

En el plató de ‘Malas Lenguas’, la tensión informativa habitual dio paso de golpe a una conmoción palpable. Jesús Cintora, al frente del formato de TVE, conectaba con su compañera Ane Ibarzábal para conocer una noticia de última hora. Nadie en sus casas estaba preparado para lo que venía a continuación.

En plena conexión, fue la periodista quien tuvo el amargo trago de avanzar la muerte del histórico periodista a los 78 años. “Es una noticia que nos ha consternado a todos los que nos dedicamos a este oficio”, reconocía Ane Ibarzábal con la voz teñida de un evidente pesar.

El impacto en el estudio fue demoledor. Cintora, conocido por su temple analítico y su agudeza política, tomó la palabra para arrojar luz sobre la tragedia ante la audiencia: “Hay una última hora, la muerte de un compañero, colaborador de ‘Las cosas claras’ en TVE y un amigo, Fernando Ónega”, avanzaba el presentador. Sin embargo, la procesión iba por dentro. Mientras hilaba sus recuerdos, el escudo del profesional impecable comenzó a resquebrajarse.

Visiblemente afectado, a Jesús Cintora se emocionaba y le costaba articular palabra al dar paso a Manuel Rico.

En sus pausas no solo resonaba el profundo respeto hacia el referente periodístico, sino el inmenso cariño hacia el hombre con el que compartió trincheras televisivas.

“Fernando Ónega, compañero en TVE, en ‘Las cosas claras’ hasta el último programa estuvo Fernando y después compartimos fuera más de una vivencia”, seguía exponiendo Jesús Cintora, destacando que Ónega había estado luchando hasta sus últimos días.

El abrazo virtual a Sonsoles y el dolor de dos cadenas

El eco de la pérdida no se contuvo en las paredes de TVE. En la cadena rival, el desgarro era, si cabe, aún más profundo y personal.

Era el caso de ‘Y ahora Sonsoles’ con Pepa Romero rompiéndose por el fallecimiento del padre de su compañera. La televisión, tantas veces tachada de fría e implacable, demostró estar tejida por lazos humanos que no entienden de competencias de audiencia.

En un hermoso gesto de sororidad profesional, Jesús Cintora se hacía eco en ‘Malas Lenguas’ de la muerte de Fernando Ónega y enviaba un sentido mensaje de condolencias a su amiga y compañera Sonsoles Ónega.

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El mensaje de Cintora a Sonsoles en TVE fue un flechazo directo al corazón de los espectadores.

Con la voz quebrada pero la mirada firme, el periodista quiso arropar a la familia en su peor momento: “Pues si, las hijas y la familia por su relación con esta casa, con TVE, desde aquí las condolencias y con Sonsoles, que es amiga y compañera desde los tiempos que éramos becarios en la Cadena Ser”, terminaba diciendo Jesús Cintora, rescatando del baúl de los recuerdos aquellos humildes inicios que forjaron una amistad duradera. Un detalle que pone la piel de gallina y demuestra que el compañerismo siempre prevalece.

Sus colaboradores no tardaron en sumarse al reconocimiento. Marisol Hernández tomó la palabra para destacar la herencia profesional de la familia: “Un periodista que siempre ha concitado el reconocimiento de todos los actores políticos en este país con una larga trayectoria y aparte también tiene dos hijas periodistas, una que tiene ahora un programa como es Sonsoles, pero que también pasó mucho tiempo como pasó su padre como cronista parlamentaria”, añadía.

La huella imborrable del cronista de la Transición

Para comprender la magnitud de las lágrimas de Cintora, es vital repasar el colosal legado que deja el comunicador gallego. Fernando Ónega falleció el 3 de marzo de 2026 a los 78 años en Madrid. Su marcha apaga una de las voces más ecuánimes de nuestra historia reciente.

El artífice de la historia: Entre mayo de 1977 y junio de 1978, trabajó para el presidente Adolfo Suárez como director de prensa de la Presidencia del Gobierno.

La pluma detrás del líder: Fue el autor de la famosa frase “puedo prometer y prometo” que Adolfo Suárez utilizaba en sus alocuciones e intervenciones parlamentarias.

Un todoterreno de la comunicación: Evidentemente es también un profesional de los más reconocidos en España con una amplísima trayectoria en tiempos de la Transición, presentando informativos, dirigiéndolos, en la radio, en la televisión y en la prensa.

El respeto de todo un país: “Yo creo que ha sido uno de los periodistas clave de la transición y años después”, sostenía el periodista Manuel Rico. El colaborador pidió, además, condolencias para su familia y el reconocimiento al trabajo que ha hecho.

Un legado familiar: La pérdida deja huérfanos a sus hijos Cristina, Sonsoles y Fernando, prolongaciones de su inmenso talento periodístico.

La lección magistral que nos regala este triste episodio es la inquebrantable resiliencia del periodista. Con el corazón encogido y las lágrimas a punto de traicionarle, Cintora sabía que la actualidad no espera a nadie.

Con la entereza que exige el medio, el programa debía seguir su curso. “Descanse en paz Fernando Ónega. La vida sigue y Fernando Ónega querría que la siguiéramos contando”, concluía pasando a hablar de Donald Trump. Una transición abrupta, dolorosa, pero inmensamente poética y leal a la profesión.

Muere el periodista Fernando Ónega a los 78 años

Hoy las rotativas giran con más pesadumbre y los micrófonos de la radio guardan un silencio reverencial.

Se ha ido un gigante de la verdad, y la emoción desbordada de profesionales como Jesús Cintora o Pepa Romero nos recuerda lo esencial: detrás de cada titular, siempre hay corazones que laten, sienten y, a veces, se rompen irremediablemente en directo.

¿Y a ti? Me encantaría leerte: ¿qué recuerdo imborrable te deja la voz o la trayectoria de Fernando Ónega? Por favor, déjanos tus palabras de cariño en los comentarios para rendirle el homenaje que merece, y comparte este artículo con aquellos que aman el periodismo hecho desde el respeto y el corazón.