Ridículo del PSOE: arremete contra las luces de Navidad en el centro de Madrid y recibe un chorreo de críticas.

 

 

 

El grupo socialista lamenta que los barrios periféricos financien un ornato que no ven, provocando una oleada de críticas y mofas.

 

 

 

 

 

La polémica navideña en Madrid ha vuelto a encenderse, y esta vez no por el brillo de las luces, sino por el debate político y social que las rodea.

 

 

Un vídeo difundido por la cuenta oficial del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid ha provocado una oleada de reacciones en redes sociales al denunciar lo que consideran una “Navidad desigual” en la capital.

 

El mensaje es claro: el centro luce como un gran escaparate festivo, mientras muchos barrios periféricos, pese a contribuir al gasto, apenas disfrutan de iluminación navideña.

 

“El Ayuntamiento convierte el centro de Madrid en un escaparate saturado de luces y gente.

 

 

Mientras tanto, en los barrios alejados del centro también se pagan las luces… pero no se ven”.

 

Con esta frase arrancaba el mensaje compartido en X (antes Twitter), acompañado de un vídeo con imágenes del encendido oficial de las luces, un evento que cada año atrae a miles de personas y marca simbólicamente el inicio de la Navidad madrileña.

 

 

En el vídeo, una voz en off resume una sensación que muchos vecinos comparten: “Madrid está colapsada en Navidad, y no es solo porque venga mucha gente.

 

 

Es porque, si quieres vivir la Navidad, tienes que ir al centro”. Las imágenes muestran calles abarrotadas, turistas, familias y colas interminables bajo los arcos luminosos más emblemáticos, mientras un mapa oficial de la iluminación navideña evidencia que, a medida que uno se aleja del corazón de la ciudad, las luces desaparecen.

 

 

El PSOE municipal señala directamente a distritos como el Ensanche de Vallecas, Vicálvaro, Latina o Fuencarral-El Pardo, donde, según denuncian, hay zonas enteras sin iluminación navideña.

 

 

“Cuanto más alejado del centro, menos Navidad hay”, insiste el vídeo.

 

Y añade un elemento clave al debate: en muchos de estos barrios, la iluminación que existe no la paga el Ayuntamiento, sino los propios comerciantes, lo que genera una diferencia evidente entre zonas con tejido comercial fuerte y otras con menos recursos.

 

 

El argumento central de los socialistas gira en torno al reparto del gasto público. Según recuerdan, el Ayuntamiento destina alrededor de 6,1 millones de euros a la iluminación navideña, lo que supone unos 1,75 euros por madrileño.

 

Un coste que, subrayan, también asumen los vecinos de los barrios con poca o ninguna iluminación.

 

“La Navidad de Madrid es de todos, pero el Ayuntamiento la ha concentrado en el distrito Centro.

 

Apaga la Navidad en los barrios y luego se sorprenden de que el centro se colapse”, concluye el mensaje.

 

La denuncia, encabezada políticamente por la portavoz socialista Reyes Maroto, no tardó en generar una avalancha de comentarios.

 

Sin embargo, lejos de recibir un apoyo mayoritario, el vídeo provocó un auténtico aluvión de críticas.

 

Muchos usuarios consideran que la situación descrita no es exclusiva de Madrid, sino una dinámica común en prácticamente todas las grandes ciudades del mundo.

 

 

“Vaya, luces y gente en periodo navideño… como en todo el planeta”, ironizaba un usuario. Otro añadía: “Eso pasa en todas las ciudades, también en las gobernadas por el PSOE”.

 

La comparación internacional fue recurrente: numerosos comentarios recordaban que los centros urbanos suelen concentrar la decoración navideña porque son el principal punto de encuentro de residentes y visitantes.

 

 

Algunos mensajes fueron incluso más duros y acusaron al PSOE de mantener un discurso simplista.

 

“Nivel de párvulos. Gracias a que estáis alejados, Madrid sigue creciendo y posicionándose como destino atractivo de un turismo de calidad que enriquece toda la ciudad”, escribía un internauta.

 

Otros defendían abiertamente la estrategia municipal: “En el mundo entero es así. Se decora el centro, donde acuden todos. Parece lógico. Está precioso, por cierto”.

 

 

La comparación con otras ciudades españolas no tardó en aparecer. Vigo, gobernada por el socialista Abel Caballero, se convirtió en uno de los ejemplos más citados.

 

 

La ciudad gallega es conocida por su despliegue lumínico masivo cada Navidad, concentrado en gran medida en el centro urbano, y que cada año bate récords de visitantes.

 

“Eso pasa en todas las ciudades, incluidas las del PSOE. Mirad Vigo”, señalaban varios usuarios, desmontando, a su juicio, la crítica socialista a Madrid.

 

 

El tono de algunos comentarios subió aún más cuando entraron en escena referencias irónicas y ataques políticos directos.

 

Con sorna, varios usuarios aludieron a la situación judicial de antiguos dirigentes socialistas.

 

“A las afueras, en el centro penitenciario de Soto del Real, creo que este año podéis hacer hasta cabalgata de Reyes”, escribía uno.

 

“En Soto del Real, ¿qué tal están las luces?”, preguntaba otro, en una clara burla. “No tenéis luces ni para poner un tuit que no sea una idiotez”, remataba un tercero.

 

 

Más allá del ruido en redes, el debate de fondo plantea cuestiones reales sobre el modelo de ciudad y el uso del espacio público durante la Navidad.

 

Desde el Ayuntamiento de Madrid, gobernado por el Partido Popular, se defiende que la concentración de luces en el centro responde a criterios de impacto turístico, movilidad y eficiencia económica.

 

El centro es el principal polo de atracción y, por tanto, el lugar donde la inversión genera mayor retorno en términos de actividad económica, hostelería y comercio.

 

 

 

 

Además, el Consistorio ha recordado en otras ocasiones que muchos distritos sí cuentan con iluminación, aunque de menor escala, y que existen actividades descentralizadas como mercadillos, belenes o eventos culturales repartidos por la ciudad.

 

Desde esta perspectiva, la crítica socialista obviaría el conjunto de iniciativas navideñas más allá del mero alumbrado.

 

 

Sin embargo, asociaciones vecinales llevan años reclamando una mayor equidad en el reparto de recursos.

 

Para muchos vecinos de la periferia, la Navidad se percibe como algo ajeno, algo que “ocurre en el centro” y que obliga a largos desplazamientos y a soportar aglomeraciones si se quiere disfrutar del ambiente festivo.

 

En este sentido, el vídeo del PSOE ha puesto palabras e imágenes a una sensación que existe en parte de la ciudadanía, aunque su enfoque y tono hayan sido cuestionados.

 

 

El colapso del centro durante estas fechas es otro de los puntos clave del debate.

 

Cada año, las imágenes de calles como Gran Vía, Sol o Preciados abarrotadas se repiten, generando problemas de movilidad y seguridad.

 

Para los socialistas, esta saturación es consecuencia directa de un modelo que concentra la Navidad en unos pocos kilómetros cuadrados.

 

Para el Ayuntamiento y muchos ciudadanos, es simplemente el reflejo del atractivo de Madrid como capital europea en Navidad.

 

 

La polémica, en definitiva, va más allá de las luces. Habla de centralización frente a descentralización, de turismo frente a vida de barrio, de inversión pública y de percepción ciudadana.

 

También muestra cómo la Navidad, un periodo tradicionalmente asociado a la unión y la celebración, se ha convertido en un nuevo campo de batalla política.

 

 

Mientras tanto, Madrid seguirá brillando en su centro y debatiendo en sus redes. Para algunos, las luces son un símbolo de éxito y proyección internacional.

 

Para otros, un recordatorio de las desigualdades territoriales dentro de la propia ciudad.

 

Lo cierto es que, un año más, la Navidad madrileña no solo ilumina las calles, sino también las tensiones latentes sobre qué ciudad se quiere construir y para quién.