Los grandes batacazos de los Premios Goya 2026

Analizamos esos looks de invitados a la alfombra roja de los Premios Goya 2026 que se quedaron a medio gas.

 

Los grandes batacazos de los Premios Goya 2026
(Gtres)

La 40ª edición de los Premios Goya llegaba para poner el listón altísimo. No solo por el talento cinematográfico, que lo hubo, y mucho, sino en términos de moda. Cuatro décadas de historia pesan, y en la alfombra roja eso se traduce en ambición, estrategia y, a veces, exceso de elementos para captar el foco. El nivel general fue notable: siluetas depuradas, mucho blanco, guiños inteligentes a la artesanía española y algún que otro momento de auténtico fashion drama. Pero incluso en las noches más brillantes alguien tropieza. Y para eso está la moda, para arriesgar, aunque a veces acabe en tropiezo.

 

Macarena Gómez derrapa con su look en los Premios Goya 2026

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Macarena Gómez

La actriz nunca ha sido amiga de la tibieza, y eso, conviene decirlo, se agradece. La alfombra roja necesita personalidades que entiendan la moda como performance. Sin embargo, esta vez el ejercicio rozó la saturación. El vestido azul navy, de botonadura frontal infinita y mangas amplias en clave boho gothic, encontraba su clímax en un fajín bordado de flores que parecía vivir en un universo paralelo. La mezcla de códigos no funcionó: el romanticismo oscuro, la artesanía colorista, ese aire vintage, y esas extensiones en clave hippie chic. El resultado fue un estilismo en el que cada elemento competía por su propio protagonismo.

 

Aldo Comas y su capa floral fallida en los Premios Goya 2026

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Aldo Comas

La pareja de la actriz, Aldo Comas, apostó por un esmoquin clásico rematado con una capa estructurada y forro floral a la vista haciendo match con elprint de Macarena. La intención era clara: tanto que nos sacó por completo. La capa, de proporciones un tanto exageradas, devoraba la figura y restaba elegancia al conjunto. El detalle floral, lejos de dialogar con el look de su pareja, parecía añadido en el último momento. Jugar con el statement piece es legítimo; convertirlo en disfraz es otra historia.

Vanesa Romero y su vestido con transparencias mal gestionadas

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Vanesa Romero

El tercer patinazo apostó por lo clásico: vestido blanco de cuello halter completamente bordado, con pedrería que dibujaba una retícula que no tenía malas intenciones, pero hubo un detalle que nos sacó por completo del look: las transparencias frontales. ¿Qué aportaban exactamente las transparencias a la altura del ombligo? No lo entendimos. Una silueta que evocaba el Hollywood dorado, sí, pero también cierto déjà vu de alfombra roja de hace una década, meh… No fue un desastre, pero sí un ejemplo de cómo la opulencia puede convertirse en un patinazo.

 

Rigoberta Bandini

Si hubo un momento que dividió opiniones en la noche de los Goya fue el segundo look de Rigoberta Bandini, una apuesta arriesgada que se quedó a medio camino entre el desconcierto y el concepto ‘raruno’. La cantante cambió de registro, pasó de Rabanne a un conjunto oscuro de silueta un tanto desdibujada y falda con vuelo transparente que no le hacía justicia: el juego de texturas parecía competir entre sí y el conjunto, pese a su buena intención, apagaba parte del carisma natural que ella desprende sobre el escenario. Aun así, en una gala en la que abundan los estilismos previsibles, se agradece que alguien se atreva a experimentar, aunque el experimento no alcanzara el aplauso del público.

 

 

Alexia Putellas en la alfombra roja de los Premios Goya 2026

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Alexia Putellas

La futbolista decidió que, si iba a pisar la alfombra roja de los Goya 2026, lo haría ocupando espacio, mucho espacio, y su vestido negro de volumen generoso cumplió la misión con creces. La silueta amplia y el bajo abullonado tipo globo aportaban un aire escultórico que, por momentos, rozaba lo excesivo; una elección valiente que parecía debatirse entre la sofisticación minimalista y el efecto “nube en expansión”. Las mangas capa amplias y los guantes claros añadían dramatismo, aunque el conjunto, tan rotundo, casi eclipsaba la naturalidad elegante que suele acompañar a la deportista. Eso sí, en una alfombra roja donde a menudo se juega sobre seguro, Alexia apostó por el maximalismo sin pedir permiso, y solo por eso ya merece un ‘chapeau’.

 

 

Marc Clotet

El actor decidió reinterpretar el concepto de etiqueta con una camisa de transparencias que dejó poco espacio a la imaginación y mucho a la conversación. El tejido etéreo, vaporoso, contrastaba con el pantalón de talle alto y aire clásico, creando un conjunto que parecía debatirse entre la gala de los Goya y una after party. El resultado tenía ese punto canalla que busca romper moldes, aunque por momentos daba la sensación de que había salido directo de una despedida de soltero con dress code “atrevido pero elegante”.