Charlene de Mónaco, tras los pasos de la Reina Letizia, hace uso del ‘privilegio de blanco’ en su histórica cita con el Papa León XIV: los detalles de su impecable look

El Papa León XIV ha aterrizado en el Principado y ha protagonizado un encuentro que no se producía desde 1538. Una cita en la que Charlene de Mónaco ha eclipsado al hacer uso del privilegio que solo siete mujeres en el mundo disfrutan.

 

 

Charlene de Mónaco

Charlene de Mónaco, radiante, hace uso del ‘privilegio de blanco’ en su cita con el Papa León XIV en el Principado. Un look que no ha dejado indiferente a nadie.

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La visita del Papa León XIV a Mónaco tiene un significado especial, ya que el Principado no suele incluirse en la ruta habitual de los viajes papales.

Concretamente, este encuentro no tenía lugar desde el año 1538. La hoja de ruta ya estaba marcada: recepción oficial, paso por el Palacio, encuentro en la Catedral y misa en el Estadio Louis II como broche de oro de la jornada.

Como era de esperar, el príncipe Alberto y Charlene de Mónaco han asumido su papel con precisión, cuidando cada detalle para que todo transcurra sin contratiempos.

Tal y como estaba previsto, poco después de las nueve de la mañana, el Papa ha aterrizado en el helipuerto de Mónaco.

Allí, le han recibido el príncipe Alberto, Charlene y sus hijos gemelos, Jacques y Gabriella, en una breve pero muy esperada recepción.

Esta primera imagen del día se ha convertido también en una de las más comentadas, ya que es la que ha dado inicio a la agenda del Pontífice en el Principado.

Los miembros de la familia Grimaldi se han mostrado de lo más cercanos durante todo el encuentro, mientras que los pequeños, conscientes de la importancia del momento, han participado con total soltura dentro del protocolo que se exige en un acto de este tipo.

Sin embargo, uno de los detalles más comentados de la jornada, ha sido el look que Charlene de Mónaco ha decidido lucir.

Un look con el que ha hecho uso del tan conocido ‘privilegio de blanco’ y que solo unas pocas royals en el mundo pueden protagonizar.

El look escogido por Charlene de Mónaco en su encuentro con el Papa León XIV en el Principado

El llamado ‘privilegio de blanco’ es un honor muy especial que permite a las reinas y consortes católicas vestirse de blanco en presencia del Papa, algo que normalmente no está permitido.

Este privilegio es extremadamente exclusivo y solo lo disfrutan siete mujeres en todo el mundo: la Reina Sofía de España, la Reina Paola de Bélgica, la Gran Duquesa María Teresa de Luxemburgo, la Princesa Charlene de Mónaco, la Reina Matilde de Bélgica, la Gran Duquesa Estefanía de Luxemburgo y, por supuesto, la Reina Letizia.

Precisamente, la madre de la Princesa Leonor y la Infanta Sofía se reunía hace apenas unos días con el Papa León XIV en Roma y sacaba a relucir un vestido de tweed blanco de corte midi y silueta sencilla, una elección que encajaba a la perfección en el contexto vaticano. Y ahora, ha sido Charlene la que ha seguido sus pasos.

La mujer del príncipe Alberto ha optado por un look de líneas puras y elegancia total. Ha llevado un abrigo de sastrería, de corte cruzado y estructura definida, con hombreras que le dan presencia y un ligero acabado satinado.

Ceñido suavemente en la zona de la cintura, el abrigo realza su silueta y refuerza ese estilo sobrio y majestuoso perfecto para la ocasión.

 

 

Charlene de Mónaco

El impecable look de Charlene de Mónaco en su encuentro con el Papa León XIV. El abrigo de sastrería ha sido una elección sublime y perfecta para la ocasión.

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En la solapa, Charlene ha lucido un broche pequeño pero lleno de significado, con las banderas de Mónaco y del Vaticano.

Este detalle ha sido una estrategia perfecta de moda que utiliza el estilo como una forma de comunicación y mensaje en contextos oficiales como este.

Debajo del abrigo, Charlene ha lucido una de las joyas estilísticas de su vestidor: un vestido blanco de estilo minimalista, de manga larga y corte midi, adornado con sutiles detalles de encaje que combinaban a la perfección con la mantilla de encaje colocada sobre su cabeza, según dicta el protocolo.

 

Charlene de Mónaco

Charlene de Mónaco ha dado una lección de estilo en una de las citas más importantes del año, con motivo de la visita del Papa León XIV al Principado. Un vestido minimalista y mantilla de encaje, ideal para la ocasión.

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El conjunto lo ha completado con unos salones blancos de corte clásico, un maquillaje muy natural y sin ser excesivamente recargado.

En cuanto al peinado, la Princesa se ha decantado por el clásico que nunca falla, un moño bajo con raya en medio, un estilo muy cuidado y que irremediablemente nos recuerda a la elegancia atemporal de Grace Kelly.

Gabriella, máxima coordinación con su madre

Gabriella ha dejado claro que el buen gusto se empieza a cultivar desde muy pequeña. La pequeña no se ha separado del lado de su madre y la ha acompañado luciendo un conjunto totalmente coordinado, pensado para su edad pero igual de elegante y lleno de significado.

Como hemos observado en las fotografía, también ha llevado un abrigo blanco de corte clásico, con cierre de botones al frente y una silueta suavemente entallada que se ensancha en el bajo, creando un efecto prácticamente cuento.

Además, ha añadido el mismo broche con las banderas, un detalle que subraya la idea de unidad y refuerza aún más el mensaje institucional que quieren lanzar.

 

 

Gabriella y Charlene de Mónaco

Charlene de Mónaco ha sido el fiel reflejo de su hija Gabriella. Madre e hija han reaparecido en el Principado completamente a juego para hacer frente a la vista del Papa León XIV.

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En cuanto a la prenda estrella del look, Gabriella ha lucido un delicado vestido de manga larga con cuello bebé y decorado con encaje floral.

Como complementos, ha apostado por la comodidad de unas bailarinas y un peinado sencillo, logrando un conjunto completamente dulce y acorde a su edad.

Carolina de Mónaco y el resto de los Grimaldi, de riguroso luto

El protocolo establece que cualquier mujer que no ostente el título de reina de un país católico debe vestir de negro al encontrarse con el Papa, una norma que busca mostrar respeto y discreción en estos encuentros oficiales.

Siguiendo esta regla, todas las invitadas que no cumplen con este requisit han acudido con atuendos oscuros, reflejando la solemnidad del acto y la importancia de mantener las tradiciones que rigen este tipo de ceremonias.

 

Los Grimaldi

A diferencia de la princesa Charlene y su hija Gabriella, el resto de la familia Grimaldi (con Carolina de Mónaco al frente), han lucido de riguroso luto.

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Carolina de Mónaco ha sido una de las que más miradas ha acaparado debido a la enorme mantilla negra que ha lucido sobre la cabeza. También, han sido protagonistas absolutas Estefanía de Mónaco y Carlota Casiraghi, no solo por sus atuendos, sino por la complicidad que han derrochado tía y sobrina colocándose la una al lado de la otra.