No fue Ainhoa Armentia. El verdadero motivo (según él) del fin del matrimonio de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin.

 

 

 

Iñaki Urdangarin ha hablado por primera vez de la razón que le llevó a romper su matrimonio con la infanta Cristina.

 

 

Aunque no será hasta el próximo 12 de febrero cuando las memorias de Iñaki Urdangarin (58 años) vean la luz, poco a poco vamos conociendo algunas de las confesiones que el ex marido de la infanta Cristina ha hecho en su libro autobiográfico: ‘Todo lo vivido: Triunfos, derrotas y aprendizajes’.

 

 

Además de su doloroso paso por la cárcel, uno de los temas que suscitan un fuerte interés mediático es todo lo relativo a su matrimonio con la hermana de Felipe VI.

 

Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin se casaron en Barcelona en 1997 tras un flechazo en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96′.

 

Lo que no esperaban, tras un romance de película, es que su relación terminara con la publicación en la revista Lecturas de unas imágenes de Iñaki paseando de la mano con otra mujer por las playas de Bidart. ¿O no?

 

 

El fin de su matrimonio con la infanta Cristina.

 

 

A efectos oficiales, fue la infanta Cristina quien inició los trámites de divorcio tras la publicación de las imágenes de Lecturas.

 

Sin embargo, tal y como ha confesado el propio Urdangarin, su matrimonio estaba roto desde hacía mucho antes.

 

 

Fue el escándalo del caso Nóos y su entrada en prisión lo que terminó pasando factura a su matrimonio.

 

Iñaki recuerda que desde la Casa Real aconsejaron a Cristina que se divorciara para escapar del escrutinio social, algo que nunca se planteó.

 

Y es que el amor hizo que permaneciera impasible a su lado. Sin embargo, tras recibir el tercer grado todo había cambiado entre ellos.

 

“Me invadió una nueva soledad… En teoría, tenía mucha más libertad para ver y hablar con los míos, pero percibía un vacío extraño a mi alrededor. 

 

Fueron años muy duros y la llama se fue apagando (…) Nos habíamos convertido en dos buenos amigos unidos por cuatro maravillosos hijos”, confiesa el que fuera duque de Palma en sus memorias.

 

 

 

 

Iñaki no tiene ni una mala palabra para la madre de sus hijos, todo lo contrario. Se reitera en agradecerle todo lo que hizo en su ausencia, “cómo sostuvo a nuestra familia y cómo estuvo a mi lado”.

 

No obstante, todo ese infierno terminó afectando a su relación sentimental. “Lo que sufrimos, acabó con nuestra vida de pareja”. 

 

 

Hoy, dos años después de su divorcio, el que fuera duque de Palma confiesa que mantienen contacto.

 

Seguimos preocupándonos el uno por el otro, siempre deseándonos lo mejor (…) Hablamos de vez en cuando para contarnos cómo estamos.

 

 Hay una historia que no se puede olvidar, pero la vida sigue”, revelaba en una reciente entrevista para ‘El País’.

 

 

 

 

“La conversación que tuve con Cristina y con mis hijos, fue la misma que tuve con mi madre y mis hermanos (…) Quería que entendieran mi situación, aunque no la aceptaran.

 

“Pedí perdón y hubo un perdón. Luego hablamos y vimos que el divorcio era la mejor opción“, rememoraba en el mencionado medio.

 

Su amor por Ainhoa Armentia.

 

En sus memorias reconoce que no supo manejar los tiempos, pero asegura que la infanta conocía de la existencia de Ainhoa.

 

No así sus hijos, quienes si se enteraron por la publicación de la revista Lecturas. No está de acuerdo con esta afirmación Pilar Eyre, experta en Casa Real.

 

“Él llevó esta relación paralela durante muchos meses”, confiesa en Lectiuras. Pero no solo fue eso sino que Ainhoa Armentia también seguía casada y su marido no tenía constancia alguna del romance con su compañero de trabajo.

 

 

 

 

“Mi mala gestión de los tiempos y de la comunicación hizo que el asunto fuera demasiado doloroso para todos (…) Las fotos que se publicaron dinamitaron todo.

 

Podríamos haberlo solucionado de otra forma, pero tuvo que ser bajo el foco mediático. No estoy orgulloso de ese episodio. Fue doloroso para todos. Por mucho que yo tuviera razones para emprender una nueva vida, no era la manera, se lamenta.

 

Hoy, Ainhoa Armentia se ha convertido en su mujer, y no puede estar más feliz. Se conocieron en el despacho Imaz&Asociados, en Vitoria.

 

Y lo que empezó como compañeros de trabajo se convirtió en amor. “Aunque mi autoestima estaba por el suelo, necesitaba ilusionarme de nuevo (…) Volver a empezar de cero, pero con una energía renovada.

 

Ahí conocí a Ainhoa. Fue inesperado y reparador al mismo tiempo. Su cariño y su comprensión me ayudaron a retomar el camino”, cuenta a la revista ¡Hola!.

 

Feliz y enamorado, Iñaki ha conseguido esa vida en calma que durante años añoró. Un día a día ordenado y la felicidad de poder compartirlo todo con sus cuatro hijos.