Así fue el paso del rey Felipe por la universidad: “Ningún profesor lo trató de alteza en clase. Siempre de usted, como a todos los demás. Nosotros le llamamos Felipe”

 

El entonces príncipe Felipe eligió una universidad pública para cursar sus estudios; se integró con los alumnos, nadie le llamó Alteza y faltaba solo ocasionalmente.

 


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Cientos de alumnos salieron a aplaudir al entonces príncipe Felipe en su primer día de Universidad. No había móviles entonces y, claro, la privacidad del futuro rey estaba bastante más garantizada.

 

Le hicieron pasillo en la entrada de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid pero la cosa cambió pronto.

Una vez en clase, llegó la timidez. Nadie quería sentarse cerca del hijo de los reyes. No sabían cómo relacionarse con él, cómo llamarle o siquiera si podían dirigirle la palabra.

 

Lo cuenta el periodista José Apezarena en el libro ‘Los hombres de Felipe VI’. Unos primeros momentos de incertidumbre que, poco a poco, fueron pasando.

 

El primer día del futuro rey Felipe en la Universidad estuvo marcado por las cámaras y los nervios.

 

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La Casa Real buscó la normalidad con el príncipe. No querían que -casi- nada fuese distinto respecto al resto de los estudiantes. Pasó a ser un alumno más en el grupo II del primer curso de Derecho.

 

Se le identificó en clase como Felipe Borbón y Grecia y se le asignó su particular número de DNI, el 15. Así iba a continuar durante los varios cursos que pasó en la universidad.

 

Ocupó una de las primeras filas de la clase, y viendo que nadie se sentaba cerca, tuvo que pedir que no tuvieran ningún problema”, explicaba una compañera de clase años después.

 

Ningún profesor lo ha tratado de alteza en clase. Siempre de usted, como a todos los demás. Nosotros le llamamos Felipe y lo tratamos de tú”, relataba otro compañero al finalizar el segundo año.

Sus primeros días.

 

“No es cierto que, como se ha dicho, Felipe estuviera prácticamente aislado ‘sin cruzarse’ con los demás alumnos porque fuera a una clase solo para él”, aseguraba una compañera en un reportaje que publicó la revista ‘Diez Minutos’ en el año 2021.

 

“Durante los cinco años de carrera, Felipe asistió a clase a diario dentro del grupo en el que también estaba yo”.

 

Se le recibió con aplausos pero una vez en clase, la timidez pudo demasiado a los compañeros del futuro rey.

 

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Solo faltaba ocasionalmente, coincidiendo, por ejemplo, con los premios Príncipe de Asturias. También creo recordar que faltó cuando falleció su abuelo. Y en clase teníamos un trato normal con él.

 

No le llamábamos ‘Alteza’ ni nada por el estilo”, añadía. “Él hablaba normalmente si entablabas una conversación con él, aunque sí se notaba que actuaba siendo consciente de que todos le observaban”.

Era evidente que la presencia del príncipe hacía que todo fuese distinto. Algo tan sencillo como sentarse en los bancos o pedir algún apunte se convertía en algo nunca visto. Al menos durante los primeros días. La vida universitaria fue feliz para el futuro rey. Encontró algunos de los amigos que todavía conserva.

 

Guardaespaldas y protección.

 

Solía venir a clase en su propio coche, y en el aparcamiento solía haber dos guardaespaldas con un pastor alemán y otros dos, que todos conocíamos, que se quedaban siempre fuera del aula”, explicaba esta misma alumna en el citado reportaje.

 

Hasta finalizada la carrera no supimos que dentro de clase había otro guardaespladas de incógnito que, de hecho, hizo la carrera al mismo tiempo que nosotros. Se llamaba Alberto”.

 

Felipe acudía en su propio coche y llevaba dos guardaespaldas; en el aula había un tercero vestido de paisano.

 

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El grupo en el que estaba el futuro rey siempre tuvo la misma aula durante los cinco años de carrera. “Supongo que la habrían elegido por considerarla la más segura, ya que estaba muy próxima a la entrada principal de la Facultad”.

 

Eran años en los que ETA estaba muy activa y la protección del heredero a la Corona era lo principal. “ Las ventanas de clase daban a un jardín interior y Felipe nunca se acercaba a las ventanas”.

 

Sacaba buenas notas y terminó la licenciatura con una media de notable alto.

 

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El paso del príncipe por la Autónoma de Madrid fue pacífico en su mayor medida. Tuvo críticas, sí, pero más bien por las concesiones que se le otorgaron que por la presencia del heredero al trono. Para que el plan de estudios fuese más útil para el hijo de los reyes, se modificó a su imagen y semejanza.

Críticas.

 

“No nos oponemos a que reciba una educación de calidad. Lo que nos molesta es que solo unos pocos se beneficien de ello”, afirmaba un miembro de uno de los comités estudiantiles de la época, recoge la revista ‘Vanity Fair’. Para preparar al futuro rey, Casa Real y la universidad adaptaron el programa a su perfil.

 

En aquella época salía con Isabel Sartorius, recuerda una compañera, y todos pensaban que se casaría con una princesa.

 

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Potenciaron los aspectos de Derecho público y se redujeron las materias de Derecho privado pues se consideró que no iban a ser tan necesarias en su futuro. Todos los estudiantes tuvieron que acatar esta misma decisión.

 

“Por ejemplo, el presidente del Tribunal Constitucional, Tomás y Valiente, siempre se había negado a dar clase y ahora lo está haciendo con el grupo del príncipe”, se quejó otro alumno de Derecho en esa época.

Aun así, no hubo ni revuelo ni nada parecido. También eran otros tiempos a los que vivirá la princesa Leonor en la Universidad Carlos III. La presencia de teléfonos y redes sociales hace que todo tenga una magnitud que inquieta y mucho al entorno de la Zarzuela.

 

Su vida privada.

 

“Era guapísimo y en aquella época salía con Isabel Sartorius, que en Casa Real no se consideraba una chica adecuada para él. Entonces todos sus compañeros y compañeras teníamos la idea de que se casaría con una heredera o con alguna chica de la nobleza”, bromeaba esta compañera. “A ninguna se le pasó por la cabeza intentar ligar con él. Si hubiéramos sabido que acabaría casándose con una mujer normal (ríe)…”.

 

Sus compañeros contaron, años después, que fue uno más, que nadie le dejó apartado en ningún momento.

 

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“Yo creo que era tan consciente del interés que despertaba que eso le perjudicaba un poco, ya que esa prudencia le restaba espontaneidad”. Felipe terminó la carrera con una media de notable alto. Un año después recogió el diploma junto a todos sus compañeros y se convirtió en el primer heredero al trono con titulación universitaria.