Empatía Real: el detalle del Rey Felipe con una niña en silla de ruedas que se ha hecho viral tras el funeral por las víctimas de Adamuz.

 

 

Los Reyes Felipe y Letizia presidieron este jueves 29 de enero en Huelva el funeral por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz.

 

 

 

 

El Rey Felipe en el funeral celebrado en Huelva por el accidente ferroviario de Adamuz.

 

 

Un día antes del cumpleaños del Rey Felipe, Sus Majestades se desplazaron hasta Huelva, ciudad que se blindó para recibirles en el funeral de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz.

 

Se les rindió homenaje a las 45 personas que perdieron su vida, cifra de la que 28 eran onubenses, por lo que los monarcas estuvieron allí.

 

Lejos de cualquier protocolo, se mostraron profundamente cariñosos tanto con familiares de las víctimas como con los heridos que sobrevivieron a la tragedia. Precisamente con ellos fue con quienes el Rey Felipe se hizo viral. 

 

 

 

Los Reyes se desplazaron hasta Huelva, de donde eran muchas de las víctimas fallecidas en el accidente ferroviario de Adamuz.

 

 

En una misa cargada de dolor y recuerdos por todo lo que pudo ser y no fue, los Reyes trataron de mostrar todo su respeto ante las 500 sillas que había preparadas en el Palacio de Deportes Carolina Marín.

 

Fue allí donde la empatía real se hizo más patente que nunca, aunque hay dos instantes que han resultado todavía más llamativos.

 

Nos referimos, por ejemplo, a cuando cogió a un niño de la cara mientras se acercaba mucho a él con un profundo cariño o cuando abrazó a una niña que estaba en silla de ruedas.

 

Un momento muy emotivo en el que se pudo ver de nuevo la cercanía de los Reyes en este tipo de situaciones, ya que son capaces de dejar de lado cualquier regla. Se olvidan de todo y hablan de igual a igual.

 

La comunicación no verbal del Rey Felipe con este gesto.

 

 

Charló con ella durante algunos minutos, la cogió de las manos y priorizó dar consuelo a los más vulnerables, una imagen muy simbólica que circula por redes sociales.

 

Es importante señalar que este gesto por parte del Rey confirma que hay horizontalidad emocional, ya que con él rompió la jerarquía y redujo cualquier distancia que existiera entre ellos.

 

Además, habló a la pequeña con mirada directa y mentón bajo, lo que en comunicación no verbal puede denotar escucha activa y conexión con la parte más emocional.

 

 

 

El altar de la misa funeral por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz.

 

 

Intercambió con ella sonrisas, además de gestos de complicidad, consciente de la tristeza que está acompañando a muchos familias y heridos del accidente ferroviario de Adamuz.

 

Once días después de que se produjera, se celebró un funeral religioso que dejó imágenes y lecturas para el recuerdo.

 

 

Una de ellas es el discurso de Liliana Sáez, hija de Natividad de la Torre, fallecida en el accidente.

 

“Ellos no solo son ‘los 45 del tren’, ellos eran nuestros padres, hermanos, hijos, nietos…Nosotros somos las 45 familias a las que se les paró el reloj a las 19:45h de aquella fatídica tarde, las 45 familias que se abrazaron en aquel centro cívico, donde el paso del tiempo se iba inundando de silencio, y el silencio iba dejando paso al llanto cuando empezamos a comprender que volveríamos sin ellos.

 

Somos las 45 familias que hemos aprendido con crueldad que las llamadas que no se hacen se quedan sin hacer, y el beso que no damos es el que más recordamos.

 

Somos las 45 familias que cambiarían todo el oro del mundo que ahora no vale nada por poder mover las agujas del reloj tan solo 20 segundos.

 

Somos las 45 familias que lucharán por saber la verdad, porque solo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará“, dijo.

 

 

Esto forma parte de uno de los muchos momentos que permanecerán en la memoria del Rey Felipe para siempre.

 

También hubo otro en el que un niño sentado en silla de ruedas le regala una estampa que portaba en su chaqueta, gesto tras el que don Felipe se lo guarda y agradece.

 

Esto nuevamente demuestra que el Rey Felipe validó el duelo y quiso dar buena seña de protección y seguridad, algo esencial en la infancia en situaciones traumáticas.

 

 

Pero no solo estuvieron para apoyar y arropar, sino que se dejaron llevar. Lo demuestra que se rompieran ante los asistentes, una imagen que demuestra empatía real y que, sin duda alguna, les acerca a la población tras una tragedia tan fuerte como esta.

 

 

La Reina Letizia, la otra gran protagonista.

 

 

Convencidos de que por su parte solo pueden ayudar y escuchar de forma activa con los familiares allí presentes, demostraron que están interesados en que se encuentre la verdadera causa del accidente.

 

Del mismo modo, que querían saber el estado de salud de cada uno de los heridos o familiares de las víctimas, por lo que estuvieron muy cerca de ellos en el funeral.

 

No solo don Felipe, también la Reina Letizia, quien se acercó y abrazó a las madres que habían perdido a sus hijos, así como a otros muchos que habían perdido a gente con miles de sueños por cumplir.