La presentadora Noor Ben Yessef anuncia su marcha de ‘Antena 3 Noticias’ tras 4 años con un comunicado.

 

 

Tras anunciar su salida de ‘Antena 3 Noticias’ en sus redes sociales, Noor Ben Yessef ha conducido por última este lunes vez la edición matinal.

 

 

 

 

Durante más de cuatro años, cada amanecer informativo en Antena 3 Noticias ha tenido una voz reconocible, serena y cercana para miles de espectadores.

 

Una presencia que no buscaba protagonismo, pero que acabó convirtiéndose en rutina diaria para quienes empezaban el día con el café en la mano y la televisión encendida. Este lunes 5 de enero, esa voz se despidió.

 

Noor Ben Yessef dijo adiós a la edición matinal y, con ello, cerró una etapa profesional que ha marcado tanto a la audiencia como a la redacción que la acompañó durante todo este tiempo.

 

 

La despedida no fue abrupta ni impostada. Llegó como suelen llegar las decisiones importantes: anunciada primero en silencio, compartida después con palabras medidas y finalmente asumida delante de las cámaras, con la misma naturalidad con la que durante años había contado la actualidad.

 

 

Noor eligió Instagram para comunicarlo, como hacen hoy muchos periodistas que entienden que la relación con la audiencia ya no se limita al plató.

 

Allí, ante casi 200.000 seguidores, explicó que comenzaba una nueva etapa profesional y que ese lunes daría su último “buenos días” en Noticias de la mañana.

 

 

El contexto no podía ser más simbólico. Con la Navidad llegando a su fin y la programación recuperando su pulso habitual, la periodista aprovechó sus últimos minutos en antena para despedirse sin dramatismos.

 

Un cierre de informativo aparentemente rutinario, pero cargado de significado para quienes conocían lo que había detrás.

 

Pasó el testigo a Manu Sánchez, el presentador titular del matinal, anunciando el regreso del equipo el miércoles 7 de enero.

 

Una frase más, una despedida más, y sin embargo, para ella y para muchos espectadores, no era un día cualquiera.

 

 

Detrás de ese gesto contenido había casi cuatro años de trabajo diario, madrugones imposibles y una redacción que se convirtió en segunda casa.

 

Noor Ben Yessef llegó al informativo matinal en una etapa de cambios, con direcciones y editores distintos, con un equipo que se transformaba mientras la actualidad no daba tregua.

 

Su mensaje en redes refleja esa travesía profesional sin adornos innecesarios, poniendo el foco donde ella quiso: en las personas.

 

En el aprendizaje acumulado, en la experiencia compartida y en el privilegio de crecer en un entorno exigente.

 

 

No es casual que uno de los aspectos que más subraye sea el equipo de realización.

 

En televisión, muchas veces invisible para el espectador, es el engranaje que permite que todo funcione.

 

Noor lo define como familia, una palabra que no suele usarse a la ligera en redacciones sometidas a la presión diaria del directo.

 

Ese reconocimiento habla de una forma de entender el trabajo periodístico basada en el respeto y la colaboración, lejos del individualismo que tantas veces se asocia a la televisión.

 

 

También hay una reflexión honesta sobre el movimiento constante dentro de la redacción.

 

Cambios de compañeros, nuevas incorporaciones, despedidas silenciosas.

 

La periodista agradece la generosidad de quienes compartieron mesa, escaleta y decisiones contrarreloj.

 

No busca nostalgia vacía, pero tampoco esconde la emoción. Al contrario, la asume con naturalidad, dejando claro que el crecimiento profesional no es solo acumular experiencia, sino aprender a trabajar con otros, a apoyarse en los momentos difíciles y a celebrar los pequeños logros cotidianos.

 

 

Uno de los pasajes más reveladores de su despedida es cuando describe al equipo como pequeño, pero sólido. Apoyarse, soportarse, darse ánimos, admirarse y también regañarse cuando hacía falta.

 

Todo ello, subraya, siempre desde el cariño y el respeto. Esa frase condensa una realidad que muchas redacciones conocen bien: la convivencia diaria bajo presión solo funciona cuando hay confianza y humanidad.

 

Noor no idealiza el trabajo, pero lo dignifica al mostrarlo desde dentro.

 

 

Su paso por Noticias de la mañana coincide además con años especialmente intensos en la actualidad informativa.

 

Pandemia, crisis internacionales, cambios políticos, incertidumbre económica.

 

Informar a primera hora del día no es solo leer titulares, es contextualizar, elegir el tono adecuado y acompañar al espectador en un momento de máxima vulnerabilidad: el inicio de la jornada.

 

Ese reto, asumido durante casi cuatro años, es parte del crecimiento profesional que la periodista reivindica con orgullo.

 

 

La audiencia, lejos de ser un ente abstracto, ocupa un lugar central en su mensaje final.

 

Noor agradece a quienes le decían que se tomaban el café con ellos, una frase sencilla que resume la conexión creada con los espectadores.

 

En la televisión matinal, ese vínculo es clave. No se trata solo de informar, sino de acompañar.

 

De convertirse en una presencia familiar sin perder rigor. Su agradecimiento a los mensajes recibidos durante estos años confirma que esa conexión fue real y bidireccional.

 

Resulta significativo que no adelante cuál será su próximo destino profesional.

 

En un entorno mediático donde los movimientos suelen filtrarse con antelación, Noor opta por la discreción.

 

Todo apunta a que continuará dentro de Atresmedia, recolocada en otro informativo o proyecto, pero ella prefiere cerrar una etapa antes de abrir la siguiente.

 

Esa decisión refuerza la idea de despedida consciente, sin prisas ni necesidad de justificar el cambio.

 

 

Su salida también invita a reflexionar sobre la figura del periodista en la televisión actual.

 

Más allá de la imagen y la presencia en pantalla, hay trayectorias construidas desde el esfuerzo constante y la capacidad de adaptación.

 

Noor Ben Yessef no se despide como una estrella, sino como una profesional que ha cumplido un ciclo y que agradece lo vivido antes de seguir adelante.

 

Esa actitud conecta con una audiencia cada vez más crítica con los gestos grandilocuentes y más receptiva a la autenticidad.

 

 

El impacto de su despedida se mide también en la reacción de los espectadores.

 

Comentarios de agradecimiento, mensajes de ánimo y reconocimiento a su trabajo inundaron las redes tras el anuncio.

 

No se trata de una polémica ni de un conflicto, sino de algo menos habitual y quizás más valioso: el reconocimiento tranquilo a una labor bien hecha. En un ecosistema mediático dominado por el ruido, esa respuesta dice mucho.

 

 

Para el informativo matinal de Antena 3, su marcha supone un cambio, aunque no un vacío insalvable.

 

El programa continúa, los equipos se reorganizan y la maquinaria informativa sigue adelante.

 

Pero cada profesional deja una huella, y la de Noor está ligada a una etapa concreta del matinal, a una forma de comunicar cercana y sin estridencias.

 

Es ese tipo de legado el que no siempre se mide en audiencias, pero sí en memoria colectiva.

 

 

Desde una perspectiva más amplia, su despedida pone en valor la importancia de cerrar ciclos de manera consciente.

 

En el periodismo, donde la inmediatez lo devora todo, detenerse a agradecer y reconocer el camino recorrido no es habitual.

 

Noor lo hace sin alargar el discurso, sin caer en el exceso emocional, pero dejando claro que el paso por Noticias de la mañana ha sido decisivo en su trayectoria.

 

 

El mensaje final, casi en tono de broma al confesar que no quiere ponerse “ñoña”, humaniza aún más la despedida.

 

Reconoce la emoción sin dramatizarla, algo que conecta con la audiencia y refuerza la sensación de cercanía.

 

Esa naturalidad ha sido, precisamente, una de sus señas de identidad frente a la cámara.

 

Mientras se abre una nueva etapa profesional, queda la sensación de cierre bien hecho.

 

De una despedida que no busca titulares fáciles, pero que deja huella. Para quienes la han visto cada mañana, para sus compañeros de redacción y para ella misma.

 

Porque marcharse también es parte del oficio, y hacerlo con gratitud y coherencia es una forma de seguir construyendo credibilidad.

 

 

Noor Ben Yessef se va de la edición matinal, pero no del periodismo ni del imaginario de quienes la han acompañado durante estos años.

 

Su historia en Antena 3 Noticias no termina en un adiós, sino en un punto y seguido.

 

Y esa es, quizás, la mejor manera de despedirse: dejando la puerta abierta, sin ruido, con la certeza de haber hecho bien el camino recorrido y con la mirada puesta en lo que está por venir.