Puente expone a Feijóo con su cronología del relato sobre Mazón y la DANA: “Líder típico del PP”.

 

 

 

 

El ministro de Transportes ha repescado en redes sociales los discursos del líder del PP tras la tragedia de Valencia.

 

 

 

 

 

Puente responde a la última de Feijóo.

 

 

En los últimos días, el debate político en España ha vuelto a girar con fuerza en torno a la tragedia de la DANA que azotó la Comunidad Valenciana y, muy especialmente, al relato que el Partido Popular ha sostenido desde entonces.

 

 

En el centro de ese foco se encuentra Alberto Núñez Feijóo, líder nacional del PP, cuya próxima declaración como testigo ante la jueza de Catarroja ha reabierto una herida que parecía amortiguada por el paso del tiempo, pero que nunca llegó a cerrarse del todo.

 

 

La entrega al juzgado de los mensajes de WhatsApp que Feijóo intercambió con el entonces president de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, ha supuesto un punto de inflexión.

 

 

No solo por el contenido de esas conversaciones, sino porque contradicen de forma directa algunas de las afirmaciones públicas que el líder popular sostuvo en los días posteriores a la catástrofe.

 

A partir de ese momento, las reacciones políticas, mediáticas y sociales se han sucedido en cascada.

 

 

Entre las más comentadas se encuentra la del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, que ha utilizado la red social X para recuperar declaraciones pasadas de Feijóo y confrontarlas con los hechos ahora acreditados judicialmente.

 

Su mensaje ha tenido un amplio recorrido porque pone el acento en una cuestión clave: la credibilidad del líder de la oposición en un contexto marcado por una tragedia con decenas de víctimas mortales.

 

 

Puente ha sido tajante al afirmar que “se ha demostrado que Feijóo mintió cuando afirmó que había sido informado en tiempo real, en un asunto de una gravedad extrema y con muchos fallecidos”.

 

Para el ministro, no se trata de un desliz menor ni de un error de comunicación, sino de un patrón reconocible.

 

“Es el líder típico del PP de siempre”, remató, en una frase que resume el tono de una crítica que va más allá de lo personal y apunta a una forma de hacer política.

 

 

Para entender el alcance de esta polémica es necesario reconstruir con precisión la cronología del relato de Feijóo.

 

Dos días después de la DANA, el 31 de octubre de 2024, el líder del PP se desplazó a Valencia en un gesto institucional que buscaba mostrar cercanía con las víctimas y respaldo a las autoridades autonómicas.

 

Allí, ante los medios, pronunció una frase que hoy vuelve a ser examinada con lupa: “Desde el pasado lunes me ha venido informando en tiempo real, y me venía diciendo que la situación era muy compleja”.

 

 

Durante meses, esa afirmación formó parte del argumentario del PP para defender la actuación de Mazón y, de forma indirecta, para reforzar la idea de que el liderazgo nacional estaba al tanto de la evolución de los acontecimientos desde el primer momento.

 

 

Sin embargo, la documentación aportada al juzgado desmonta ese relato.

 

Según el listado de llamadas entregado por la Generalitat Valenciana a la jueza instructora de Catarroja, la primera comunicación telefónica entre Mazón y Feijóo se produjo el mismo día 29 de octubre a las 21:27 horas.

 

 

Ese dato no es menor. A esa hora ya había sido enviado el mensaje masivo a la población a través del sistema Es-Alert, y buena parte de la tragedia ya se había consumado.

 

Lejos de una información “en tiempo real” desde el inicio de la emergencia, lo que reflejan los registros es una comunicación tardía, cuando la situación era ya crítica y el margen de actuación preventiva prácticamente inexistente.

 

 

La polémica adquiere aún más profundidad cuando se recuperan declaraciones anteriores de Feijóo.

 

Óscar Puente ha recordado un mitin de campaña previo a las elecciones generales del 23 de julio de 2023 en el que el líder popular proclamó con contundencia: “Si os miento, me echáis del partido”.

 

Aquella frase, pronunciada como muestra de firmeza ética y compromiso con la verdad, ha regresado ahora como un boomerang político que alimenta el debate sobre la coherencia entre palabras y hechos.

 

 

Más allá de las llamadas, el otro gran elemento de esta historia son los mensajes de WhatsApp intercambiados entre Feijóo y Mazón durante la tarde y la noche de la DANA.

 

Según la documentación entregada al juzgado, esos mensajes se produjeron entre las 20:08 y las 23:29 horas, y en ellos el entonces president valenciano relataba la gravedad extrema de la situación.

 

 

El propio Feijóo explica en su escrito que fue él quien inició el primer contacto a las 19:59 horas, tras conocer “por los medios de comunicación” la magnitud de lo que estaba ocurriendo en Valencia.

 

Ese detalle resulta especialmente relevante, ya que confirma que el líder del PP no estaba siendo informado directamente desde el inicio por el Gobierno autonómico, sino que reaccionó a las noticias publicadas por los medios, como cualquier otro ciudadano.

 

 

A las 20:08 horas llegó la primera respuesta de Mazón: “Gracias Presi”. A continuación, añadió una frase que hoy adquiere un peso dramático: “Luego te cuento. Se está jodiendo cada minuto”.

 

Es un mensaje que transmite urgencia, desbordamiento y conciencia de que la situación empeoraba rápidamente.

 

Apenas unos minutos después, alrededor de las 20:15 horas, cuatro minutos después del envío del ES-Alert, Mazón volvió a escribir: “Noche larga por delante”.

 

 

 

 

La conversación continúa y ofrece una imagen de caos e incertidumbre. A las 21:44 horas, Mazón explica que había intentado llamar a Feijóo para pedirle el teléfono móvil del expresidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete.

 

 

El líder del PP responde que no puede atender la llamada porque se encuentra en un acto institucional, pero le facilita el contacto solicitado.

 

Un minuto después, a las 21:45, Mazón agradece el gesto y envía uno de los mensajes más contundentes de toda la conversación.

 

“Estamos desbordados, no sabemos lo que está pasando realmente, pero nos llegan decenas de desaparecidos y no puedo confirmarlos”.

 

 

Ese intercambio, que se produce ya entrada la noche, refuerza la idea de que la información fluía de manera fragmentaria y tardía, muy lejos de la imagen de coordinación constante que se quiso proyectar posteriormente.

 

También plantea interrogantes incómodos sobre la gestión de la crisis, la toma de decisiones y la comunicación entre administraciones en un momento crítico.

 

 

La inminente declaración de Feijóo como testigo ante la jueza de Catarroja añade un nuevo elemento de tensión política.

 

El líder del PP ha solicitado que su comparecencia sea telemática, una decisión que ha generado críticas desde distintos ámbitos, al interpretarse como una falta de voluntad para “dar la cara” en un asunto de enorme sensibilidad social.

 

Aunque desde el entorno popular se insiste en que se trata de una cuestión logística, lo cierto es que el gesto ha sido leído políticamente.

 

 

Todo este contexto explica por qué el caso ha vuelto con tanta fuerza al primer plano del debate público.

 

No se trata solo de dirimir responsabilidades judiciales, sino de una cuestión más amplia relacionada con la confianza ciudadana, la transparencia y la honestidad del discurso político en situaciones de emergencia.

 

La DANA de Valencia dejó víctimas, daños materiales incalculables y un trauma colectivo que aún no se ha cerrado. Cualquier contradicción o matiz en el relato de los dirigentes adquiere, por tanto, una dimensión mucho mayor.

 

 

Para el Gobierno y sus aliados, este episodio demuestra una vez más la necesidad de exigir responsabilidades políticas cuando las palabras no se ajustan a los hechos.

 

Para el Partido Popular, el reto es doble: defender la actuación de sus dirigentes y preservar la credibilidad de su líder nacional en un momento especialmente delicado del calendario político.

 

 

Lo que parece claro es que la cronología de llamadas y mensajes ha desmontado la idea de una información “en tiempo real” sostenida durante meses.

 

Y en política, especialmente cuando se habla de tragedias con víctimas mortales, la distancia entre el relato y la realidad puede convertirse en un abismo difícil de salvar.

 

La declaración ante la jueza de Catarroja marcará un nuevo capítulo en esta historia, pero el debate sobre la verdad, la responsabilidad y la ética pública ya está plenamente instalado en la opinión pública.