El ‘no a la guerra’ europeo: quién rechaza la agresión de EEUU e Israel además del Gobierno español

 

 

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez; el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una imagen de archivo.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez; el expresidente del Consejo Europeo, Charles Michel y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una imagen de archivo.EP

El mundo entero parece contener la respiración mientras los ecos de la artillería resuenan en Oriente Medio.

En tiempos donde el silencio es a menudo cómplice y la diplomacia pende de un hilo, la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán ha provocado un auténtico terremoto geopolítico.

Mientras las bombas caen, en los despachos de Europa se libra otra batalla: una guerra de palabras, de principios y de posturas que definirán el lado de la historia en el que cada nación decide situarse.

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Y en medio de este caos ensordecedor, surge una pregunta que recorre las calles y las redes sociales: ¿quién se atreve a plantarle cara a la maquinaria bélica de Donald Trump y Benjamín Netanyahu?

La respuesta no es sencilla, pero revela una fractura profunda en el corazón del viejo continente. Acompáñanos a desentrañar cómo el tablero político europeo se ha partido en dos ante uno de los conflictos más peligrosos de nuestro siglo.

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En un panorama internacional donde la cautela suele reinar, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido el líder europeo que ha adoptado una posición más abiertamente contraria a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.

No ha habido medias tintas; su gobierno ha apelado de manera más contundente al cumplimiento de la legalidad internacional.

 

Lo que en otras épocas habría sido una mera declaración diplomática de rutina, hoy se convierte en un acto de rebeldía.

A pesar de que hasta hace poco se hubiera tratado de una petición de mínimos, la realidad actual es escalofriante: la gran mayoría de países europeos han cerrado filas con Donald Trump y Benjamín Netanyahu, o han aceptado con resignación la ofensiva contra el régimen iraní. Es un escenario donde el silencio otorga y la inacción legitima.

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Sin embargo, la esperanza de una resolución pacífica no está completamente perdida. La oposición a la guerra es amplia y contundente entre los grupos europarlamentarios socialdemócratas y de la izquierda europea, así como en la gran parte de partidos progresistas de todo el continente.

 

La Derecha Europea: Entre la Cautela y el Alineamiento

Para entender la magnitud del debate, debemos observar cómo se mueven las piezas más conservadoras. Por contra, la derecha europea cierra filas con la posición de la Comisión Europea, liderada por la también conservadora Ursula von der Leyen. Aunque mantienen una postura firme, no llegan al nivel de alineamiento con Trump del comunicado acordado este fin de semana entre Alemania, el Reino Unido y Francia en paralelo a la Unión Europea.

 

El tono del Partido Popular Europeo (PPE) busca un delicado equilibrio. Manfred Weber, presidente del PPE, apuntó este fin de semana: “En esta situación tan volátil y peligrosa, es muy importante actuar con moderación para evitar una mayor escalada. La prioridad inmediata debe ser prevenir un conflicto regional más amplio y proteger a la población civil”.

 

De esta manera, aunque no defienda el cumplimiento del derecho internacional –lo que supondría un toque de atención a Trump–, las declaraciones del dirigente conservador contrastan con la predisposición de Alemania, el Reino Unido y Francia a intervenir en el conflicto para “defender” sus “intereses” y los de sus “aliados”.

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Quien sí que se muestran ligeramente más críticas con la Casa Blanca y han recordado la necesidad de cumplir con el derecho internacional han sido Von der Leyen y la alta representante de la diplomacia europea, Kaja Kallas.

 

El Escudo Progresista: Un “No” Rotundo a la Escalada Bélica

El contraste es abismal cuando cruzamos el pasillo ideológico. Los grupos progresistas se han mostrado mucho más contundentes.

El Partido Socialista Europeo (PSE), que es el segundo grupo europarlamentario con más representación, se ha mostrado mucho más contundente contra el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, y han tomado un posicionamiento similar al del Gobierno español.

 

La indignación es palpable en las declaraciones de sus líderes. La presidenta de la formación socialdemócrata, la también española Iratxe García, señaló directamente que Washington y Tel-Aviv “violan el derecho internacional y alimentan una peligrosa escalada” bélica en la región.

En un emotivo mensaje a través de sus redes sociales, García sentenció: “Solo el diálogo puede evitar consecuencias devastadoras. Nuestro objetivo es la paz en Oriente Medio y la libertad para el pueblo iraní”.

 

La Izquierda Europea y el Ecologismo: Gritos Contra el Imperialismo

Si los socialdemócratas han sido firmes, el grupo de la Izquierda ha ido incluso más allá en sus críticas contra el ataque de Estados Unidos e Israel y la administración Trump. Las palabras utilizadas no buscan diplomacia, sino exponer una cruda realidad.

 

Francia Insumisa: La presidenta de la Izquierda en el Parlamento Europeo y eurodiputada de Francia Insumisa, Manon Aubry, aseguró directamente que la ofensiva estaba “fuera del marco del derecho internacional” y que “precipitaba la región y al mundo al borde del caos”. La representante francesa también calificó a la administración republicana de “imperialista”.

Aubry fue tajante: “Estados Unidos no es un factor de paz, sino una amenaza para la estabilidad internacional”. Además, pidió en vano que París y Bruselas condenen “firmemente” el ataque.

 

Die Linke: Más allá de Francia Insumisa, otro de los partidos de la izquierda europea que se muestran contrarios a la guerra es el alemán Die Linke. En un comunicado emitido este fin de semana, la formación germánica critica que el “ataque” de Estados Unidos e Israel “perjudica a la población iraní y genera más violencia”.

Abogan por “incrementar la presión política internacional” y aplicar “sanciones específicas contra las elites”. Su lema es claro: “No a la guerra como sustituto de la diplomacia. (…) Guerra a la guerra”.

 

En la misma línea que los principales partidos de izquierda europeos se ha posicionado el grupo ecologista del Parlamento Europeo. Aunque se muestran más optimistas sobre lo que puede significar para el futuro de Irán, su advertencia es severa.

Según reza su comunicado: “Aunque esperamos que esto marque un nuevo capítulo para Irán, nos preocupa profundamente que los ataques de Estados Unidos e Israel hayan desencadenado una espiral peligrosa e ilegal de escalada militar, que se ha cobrado vidas civiles y ha desestabilizado a los países vecinos”.

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El Dilema Liberal: Cambio de Régimen vs. Legalidad

Finalmente, nos encontramos con la postura del grupo europarlamentario liberal, que navega con un tono más moderado pero crítico con Trump.

Su presidenta, la francesa Valérie Hayer, celebró la muerte de Jamenei y es bastante optimista sobre cómo puede influir el ataque estadounidense e israelí en un cambio de régimen.

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“¿Estas brutales eliminaciones precipitarán un cambio de régimen en Irán? Sinceramente, espero que sí, por el bien del pueblo iraní”, dijo la dirigente francesa, que se mantiene próxima al presidente francés, el también liberal Emmanuel Macron.

Sin embargo, la propia Hayer abogó por “restablecer el derecho internacional e involucrar a todas las partes interesadas, incluso la Unión Europea” para conseguir un cambio de régimen.

 

La historia se está escribiendo frente a nuestros ojos, y la Unión Europea se encuentra en una encrucijada moral y política que definirá su papel en el mundo durante las próximas décadas.