Sarah Santaolalla hace el análisis más certero de lo sucedido en Extremadura y dice lo que tiene que hacer el PSOE.

 

 

Sarah Santaolalla ha analizado las claves para que el PSOE vuelva a ser la primera fuerza política en Extremadura, tras el batacazo del domingo.

 

 

 

 

El pasado domingo, 21 de diciembre, se celebraron  elecciones autonómicas en Extremadura con un batacazo del PSOE en uno de sus feudos históricos. Sarah Santaolalla ha hecho uso de sus redes sociales para analizar el por qué ha podido suceder esto y dar las claves para que el PSOE vuelva a ser la primera fuerza política.

 

 

En opinión de la colaboradora de TVE, el partido que lidera Pedro Sánchez se encuentra en un complicado momento en una España en la que, a la vista está, se ha perdido el “miedo” a la ultraderecha.

 

Y es que los de Vox fueron los grandes triunfadores de las elecciones extremeñas, convirtiéndose en la llave para que la candidata del PP, María Guardiola, sea reelegida presidenta.

 

 

“El PSOE necesita un cambio de estrategia y de rumbo”, comienza diciendo Sarah Santaolalla en su cuenta de X.

 

Según la analista política, “ya no moviliza el miedo a los nazis de VOX y a la radicalización del PP.

 

La gente necesita llegar a fin de mes, poder pagarse un alquiler o dejar de compartir piso cuando cumples los 30, empleo de mejor calidad y unos servicios públicos decentes garantizados”.

 

 

Sarah Santaolalla da su opinión sobre el batacazo del PSOE en Extremadura.

 

 

Por ello, considera que “la gente tiene que ver que las políticas de izquierdas mejoran su vida frente a los señores de los recortes, las mayores corrupciones y sus políticas contra los seres humanos y la propia vida.

 

Tienen que comprobar que mientras unos ponen a toreros a apagar incendios, otros ponen a bomberos con salarios dignos y no precarios. Esto es lo que tiene que ver la gente”.

 

De esta forma, Sarah Santaolalla deja claro en su reflexión que para que el PSOE se recupere electoralmente tiene esforzarse en mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.

 

Y sentencia con una frase demoledora, pero muy certera: “Siempre ha algo que da más miedo que un fascista, que es no tener nada que llevarte a la boca”.

 

 

La victoria del Partido Popular en las elecciones del pasado domingo fue un tanto agridulce.

 

Y es que, aunque María Guardiola ganó, no consiguió la ansiada mayoría absoluta para no tener que depender de Vox, que es lo que ella quería y por lo que convocó elecciones anticipadas.

 

El partido de ultraderecha fue el que más reforzado salió, pasando de 5 a 11 escaños, mientras que el PSOE se hundió al pasar de 28 a 18.

 

 

 

 

El análisis de Gabriel Rufián sobre lo ocurrido en Extremadura.

 

 

Junto al de Sarah Santaolalla, otro de los análisis más certeros sobre lo ocurrido fue el de Gabriel Rufián.

 

También en su cuenta de X, el portavoz de ERC dio las 5 claves de lo sucedido.

 

En primer lugar, “el PP ha ganado pero Guardiola ha perdido”, ya que “Vox pedirá su cabeza”. En segundo lugar, en su opinión “lo del PSOE no tiene nombre: contra una derecha de verdad no vale una izquierda de mentira”.

 

Por ello, en tercer lugar, Rufián pide autocrítica al presidente del Gobierno: “Sánchez no puede salir mañana a no decir nada o a decir que el PP peor: autocrítica o barbarie”.

 

En cuarto lugar, alaba a Podemos e Izquierda Unida, a los que considera un “buen ejemplo” de “resiliencia y unidad”, lo que él siempre ha pedido a los partidos de izquierdas.

 

 

Pr último, el político catalán, al igual que Sarah Santaolalla defiende que “lo de que viene la ultraderecha ya no cuela”. “Cuando la gente no tiene futuro vota pasado (aunque sea inventado)”, sentencia.

 

 

 

 

 

El panorama que se dibuja tras las elecciones extremeñas es complejo.

 

 

El PSOE, lejos de su histórica hegemonía, se enfrenta a la necesidad urgente de reinventarse, de recuperar el pulso social y de ofrecer políticas que respondan a las demandas de una sociedad cada vez más exigente y menos dispuesta a aceptar discursos vacíos.

 

La izquierda debe abandonar la estrategia del miedo y apostar por propuestas concretas que garanticen empleo digno, vivienda accesible y servicios públicos de calidad.

 

 

Por su parte, el Partido Popular celebra una victoria que, sin embargo, es agridulce.

 

María Guardiola, pese a ganar, no logra la mayoría absoluta y se ve obligada a negociar con Vox, lo que complica la gobernabilidad y abre la puerta a una influencia creciente de la ultraderecha en la región.

 

Vox, por su parte, sale reforzado y se consolida como actor clave, capaz de condicionar políticas y exigir concesiones que pueden marcar el rumbo de la legislatura.

 

 

La autocrítica y la reflexión se imponen como tareas urgentes para todos los partidos.

 

Los análisis de Santaolalla y Rufián coinciden en que la izquierda debe dejar de mirar al pasado y centrarse en construir un futuro mejor para todos.

 

La ciudadanía exige respuestas, soluciones y compromiso. El miedo ya no moviliza; la esperanza y la mejora de las condiciones de vida sí.

 

 

Extremadura se convierte así en el espejo de una España que ha cambiado.

 

El mapa político se redefine y obliga a todos los actores a repensar sus estrategias, a escuchar a la población y a trabajar por un país más justo y más digno.

 

El reto es grande, pero también lo es la oportunidad de construir una alternativa real al avance de la ultraderecha y a la política del miedo.