Aldo Comas, en su entrevista más sincera: “De alguna manera le doy a mi hijo lo que yo no tuve de pequeño. Siempre soñé con tener una casa llena de animales”

Entrevistamos a Aldo Comas en SEMANA, donde habla sobre su pasado y presente. “El verdadero Aldo Comas es un tío con TDAH supersensible, un chico que llora mucho”, afirma el artista.

 

 

El pintor Aldo Comas durante la presentación de su última exposición Conexión - Desconexión

El pintor Aldo Comas durante la presentación de su última exposición Conexión – Desconexión

Gtres

 

 

Aldo Comas recuerda que la pandemia supuso un tiempo de inflexión en su vida y se arruinó por el negocio que había puesto en marcha: un túnel del viento. Aquello supuso el primer paso para que retomara su afición por la pintura.

SEMANA habla con el polifacético artista con motivo de su última exposición, ‘Conexión – Desconexión’, quien nos descubre la clave del éxito de su matrimonio con Macarena Gómez.

“Nos admiramos y estamos orgullosos de lo que hace el otro”, afirma.  

¿Cómo descubriste tu pasión por el arte?

Yo cogí el testigo de mi abuela; ella no se atrevió a exponer. Ha sido una manera de honrarla. Ella fue la que más me cuidó cuando era pequeño; mis padres eran muy jovenzuelos, trabajaban, salían, viajaban y estaban más fuera que dentro.

Mi abuela era el tótem, el pilar de la familia. 

¿Has pintado desde la infancia?

Yo he pintado mucho de pequeño; dibujaba mucho.

Luego hice cine, paracaidismo y me puse a pintar otra vez antes del covid. Durante la pandemia me arruiné,básicamente, por un negocio que tuve que cerrar.

Decidí que quería dedicar mi vida a la pintura.

¿Cómo describirías tu estilo? ¿Y en qué te inspiras?

La gente dice neoexpresionismo figurativo.

Me inspira sobre todo la belleza, la infancia y sacarle color a la oscuridad. Últimamente estoy trabajando mucho las selvas, los bosques, las plantas, las flores… Nuestra selva interior, esa jungla incontrolable. Al final, somos todos muy naturaleza.

Viviendo en el campo, tengo una conexión muy fuerte con la naturaleza. 

 

 

Aldo Comas, pincel en mano, durante una momento de la exposición Conexión - Desconexión

Aldo Comas, pincel en mano, durante una momento de la exposición Conexión – Desconexión

Bteam

 

 

Vives en un molino del siglo XVI en el Alto Alpurdán. ¿Allí está tu taller?

Sí, nuestra casa de campo está en medio de la nada. Un molino del siglo XVI donde se hacía el pan en el pueblo, perdido en medio del bosque.

Ahí estamos con alpacas, caballos, lamas, un cerdo, un loro, burros.. Tengo muchos bichos. No volvería a una ciudad.

 

El artista Aldo Comas posa junto a uno de sus cuadros con motivo de la exposición Conexión - Desconexión

El artista Aldo Comas posa junto a uno de sus cuadros con motivo de la exposición Conexión – Desconexión

Gtres

 

 

Estás criando a tu hijo en un ambiente privilegiado…

Eso es lo que más nos gusta. Poder darle eso. De alguna manera le doy a mi hijo lo que yo no tuve de pequeño.

Siempre soñé con tener una casa llena de animales. Tener esa libertad de salir en bolas al jardín y ser libre… El campo te da mucha libertad.

Somos bastante artistas, tanto Macarena como yo. Yo creo que él estará absorbiendo eso; luego, lo que él decide hacer o ser es cosa suya, no le vamos a empujar hacia ningún lado.

Eres muy polifacético, empresario, pintor, músico… ¿Qué otras aficiones tienes?

Las principales son el arte, la pintura; me gusta mucho la música, toco instrumentos, tenía una banda.

Además, lo que hago cada semana es saltar de aviones. Yo no paro. Tengo casi diez mil saltos y organizo eventos. Hago de todo en el mundo del paracaidismo.

Es el único deporte que sé practicar bien.

¿Entre tus clientes están tus amigos?

Mis amigos han sido mis clientes y otros clientes han acabado convirtiéndose en amigos. Ha habido un poco de todo.

Tengo cuadros en Nueva York, Dubái, Abu Dabi, República Dominicana, Londres, Texas, Londres, Francia.

Mis cuadros se han ido moviendo, principalmente vendiéndolos yo por Instagram. Empiezo a estar en galerías, pero casi todo lo que he hecho ha sido buscándome la vida. El arte es bastante inestable; hay meses mejores.

Cuando el mundo se agita como está ahora, la gente compra menos arte. 

Tus recientes declaraciones en los Goya han tenido mucha repercusión. ¿Creías que iba a recibir tantos titulares?

No me imaginaba que se fuese a liar tanto, la verdad. Me alegro porque la gente ha visto que hay opiniones distintas y no pasa nada por decirlas.

Me sorprende que haya sido trending topic por decir ‘Viva España’.  Me reafirmo en absolutamente todas mis palabras. 

 

 

Aldo Comas y Macarena Gómez se casaron en 2013 en Girona. Son padres de un hijo

Aldo Comas y Macarena Gómez se casaron en 2013 en Girona. Son padres de un hijo

Gtres

 

 

Tu perfil más mediático con un punto irreverente genera mucha curiosidad, pero ¿cómo es el verdadero Aldo Comas?

El verdadero Aldo Comas es un tío con TDAH supersensible, un chico que llora mucho, muy apasionado, que se enamora mucho de las cosas y el mundo, de sus amigos.

Tengo un problema: soy provocador e hipersensible a la vez. Cosa que nunca casa, pero con los años, poco a poco voy aprendiendo a que convivan el ángel y el demonio.

Participaste en el concurso ‘Hasta el Fin del Mundo’, ¿te gusta la televisión?

Me gustó mucho el programa; no soy muy de tele, pero me gustó mucho eso. Fue una pasada de viaje, de las cosas más bellas que he hecho en mi vida.

Me encantó. Fui allí escéptico y esquivo, con cara de culo, pero salí siendo una de las personas más felices del mundo. Fue verdaderamente increíble.

Llevas 17 años con Macarena Gómez. ¿Cuál es la clave del éxito de tu matrimonio?

La admiración mutua, siempre. Nos admiramos y estamos orgullosos de lo que hace el otro. La clave está en saber que va a haber momentos malos.

Siempre que tengas el plan de estar a los 95-100 años juntos, agarrados de la mano, y morir juntos, si ese es el plan final, todo lo que pase entre medias es una broma muy divertida.