El tercer ‘sí, quiero’ de la duquesa de Alba: dos ausencias de sus hijos, polémica por la herencia y una novia bailando descalza.
La controvertida unión entre Cayetana y Alfonso se celebró ante 38 invitados y sin dos de sus hijos.

Archivo Lecturas.
Cayetana de Alba y Alfonso Díez celebraron su unión en 2011, cuando ella tenía 85 años y él 60. La ceremonia tuvo lugar el 5 de octubre, en la capilla del Palacio de Dueñas, y fue una boda muy reducida, con solo 38 invitados.
Entre los testigos se encontraban Eva González, con un entallado vestido azul de Antonio García, que acompañó a su novio, el torero Cayetano Rivera, amigo íntimo de la duquesa. Carmen Tello fue la madrina y llevó un vestido largo en crep rojo, de Victorio & Lucchino, con una mantilla blanca a petición de su gran amiga, Cayetana.
Thank you for watching
El duque de Huéscar, hijo mayor de Cayetana, fue quien la llevó al altar, tal y como ya hizo décadas antes, en 1978, en su boda con Jesús Aguirre.
Así lo narró la revista Lecturas en 2011.
La pareja salió de la capilla cogidos del brazo tras darse el “sí, quiero”, dispuestos a iniciar un nuevo camino en pareja. La duquesa ha visto por fin cumplido su sueño al contraer matrimonio con su amor más cuestionado, después de tres años de relación, y a pesar de la oposición de sus hijos.
El evento estuvo repleto de polémicas, desde la ausencia de Eugenia Martínez de Irujo y el Conde de Siruela, dos de sus seis hijos, hasta el rumor de una herencia de fondo. Días antes de la boda, Cayetana había hecho unas declaraciones culpando a Inka Martí de estar en desacuerdo con el reparto de la herencia, lo que llevó a Jacobo y a su esposa a ausentarse.

Eugenia Martínez de Irujo y el Conde de Siruela, dos de los seis hijos de la duquesa, no asistieron a la ceremonia.
Archivo Lecturas
La tercera boda de la duquesa de Alba.
Aún no eran las 13.30 de la tarde cuando en la capilla del palacio de Dueñas, doña Cayetana de Alba, de 85 años, pronunció por tercera vez en su vida el ‘sí, quiero’.
A su lado, Alfonso Díez, el nuevo duque de Alba consorte, su compañero inseparable desde hace tres años, no ocultaba la felicidad de haber cumplido un sueño. “Ha sido una boda perfecta”, declaró, emocionado, tras la ceremonia el exfuncionario, de 60 años, mientras su esposa añadía: “Muy bonita y muy sevillana”.
Solo unos pocos pudieron vivir este momento: treinta y ocho invitados compartieron con los novios una ceremonia muy especial que culminaba una historia que se ha impuesto a base de amor, paciencia y tenacidad.
“Cuídala mucho porque es la más buena y generosa del mundo”, dijo durante su homilía el oficiante Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp ante los asistentes.
De los seis hijos de la duquesa de Alba, dos faltaron a su boda: Eugenia, por una inoportuna varicela, y Jacobo, que había viajado a Francia con su esposa Inka Martí.
Unas declaraciones de la Duquesa hace unos días en las que responsabilizaba a Inka de estar en desacuerdo con el reparto de su herencia hizo que los Condes de Siruela optaran por retirarse discretamente de la escena pública.

Inka Martí, esposa de Jacobo, se mostraba opuesta al reparto de la herencia. Según la duquesa, este fue el motivo de la ausencia de los Condes de Siruela.
Archivo Lecturas.
La compañía de Carlos hacia el altar y la presencia de exparejas.
Carlos, Alfonso, Fernando y Cayetano sí estuvieron presentes, con especial protagonismo del primogénito y heredero del título, el duque de Huéscar, que fue el encargado de llevar a su madre al altar, privilegio que ya tuvo en 1978 cuando Cayetana de Alba se casó con Jesús Aguirre.
La duquesa de Alba también se rodeó de sus amigos más íntimos: Carmen Tello, que ejerció de espléndida madrina de la boda con un diseño de Victorio & Lucchino; su marido, el diestro Curro Romero; el Hermano Mayor del Cristo de los Gitanos, José Moreno; la presidenta de la Academia de Bellas Artes, Isabel León; su médico, Francisco Trujillo, la familia de su novio y también Cayetano Rivera, acompañado por su novia, Eva González.
Además, estuvieron las exparejas de sus hijos: María de Hohenlohe, ex de Alfonso; María Eugenia Fernández de Castro, ex de Jacobo; Genoveva Casanova, ex de Cayetano, con quien durante la boda se la vio muy cómoda, y Fran Rivera, ex de Eugenia.
Solo faltó Matilde Solís, ex esposa del duque de Huéscar, que declinó la invitación por motivos personales.
Las convicciones religiosas de la duquesa, que ha declarado en más de una ocasión ser contraria al divorcio, la llevan a mantener con sus exnuera y su exyerno una relación muy estrecha.
Después de la ceremonia religiosa, él, de chaqué gris y corbata azul con lunares, de la tienda madrileña Man, y ella, de Victorio & Lucchino, con un vestido rosa con cinta verde en la cintura —un guiño a su tierra andaluza— saludaron a las puertas de su palacio sevillano a todos los curiosos que querían felicitarles a pesar de los más de 35 grados que reinaban en la ciudad.

La orientación católica de Cayetana la llevó a casarse por tercera vez y mostrarse contraria al divorcio.
Archivo Lecturas.
Ceremonia sevillana.
Tras la ceremonia, Alfonso y la duquesa se arrancan por sevillanas con el grupo Siempre Así. Su guitarra y líder, Rafa Almarcha, compuso una pieza para la duquesa.
La duquesa hizo un guiño a sus anteriores matrimonios: llevó la pulsera de pedida de su primer marido, y eligió un vestido y unas alianzas similares a los que lució en su segunda boda.

Cayetana decidió tener presentes a sus exparejas luciendo complementos de sus bodas pasadas.
GTRES.
Cayetana lucía un broche en el pelo y unos pendientes de brillantes que le prestó su hija Eugenia; boceto del vestido de Victorio y Lucchino confeccionado en gasa de seda natural, escote barco y mangas abullonadas, salpicadas de perlas; detalle de las pulseras, una obsequio de la reina Victoria Eugenia, y la otra, regalo de pedida de su primer marido; y por último, botonadura trasera y lazo de terciopelo verde en homenaje a Andalucía.

La duquesa no dejó de bailar al ritmo de las sevillanas del grupo ‘Siempre Así’, dedicada a su Andalucía.
Archivo Lecturas.
“Los años no van con ella”
Alfonso dijo de Cayetana que “los años no van con ella” y que es una mujer imprevisible que “siempre te sorprende”.
Fue entonces cuando, al escuchar los acordes de la guitarra de Rafa Almarcha, de Siempre Así, Cayetana, siempre imprevisible, se descalzó para bailar al ritmo de la rumba que le cantaban. Segundos antes, la duquesa había arrojado su ramo, un bouquet de rosas color té, al público sevillano en señal de agradecimiento por su apoyo y su alegría compartida no solo en esta ocasión, sino a lo largo de toda su vida.

Cayetana arrojó su ramo de bodas al público en señal de agradecimiento.
Archivo Lecturas.
La complicidad que une a la duquesa a esta ciudad ya quedó clara a primera hora de la mañana, cuando desayunó tradicionales churros sevillanos antes de que su peluquera, Pepi, la peinara para la ocasión.
Después, los recién casados entraron en el palacio para disfrutar del banquete, un menú bufé del restaurador Rafael Juliá, con ensalada de angulas, ave al limón, arroz con langostinos, solomillo Wellington y varios postres, entre ellos tocinillo de coco, pastel de almendras y tarta nupcial.

Al cumplir su primer aniversario de casados, la pareja se fue de luna de miel a Tailandia.
Archivo Lecturas
Luna de miel en Tailandia.
La luna de miel de los duques tendrá que esperar hasta noviembre. El destino elegido es Tailandia y allí celebrarán, el día 15, el 61 cumpleaños de Alfonso, su primer aniversario casado.
O, dicho de otra manera, su primera celebración —aparte de su boda— como duque de Alba consorte.
Multitud de fotógrafos y ciudadanos aguardaban la esperada salida de los novios. Y la pareja no los defraudó. Los recién casados salieron, saludaron e incluso Cayetana lanzó su ramo de novia al público en señal de agradecimiento por sus muestras de cariño.

Al finalizar la ceremonia, la pareja salió del palacio para celebrar su unión con su público sevillano.
GTRES
Al finalizar la ceremonia, Alfonso y Cayetana cruzaron el umbral de Dueñas para saludar a la gente. Arropada por el calor popular, la duquesa se dejó llevar por su felicidad en la calle: se descalzó y bailó, entregada a su Sevilla, junto a su marido.
News
Palabra de amigo: Carlos Herrera habla de Rey Juan Carlos I en Sevilla… y revela cómo vivió su visita.
Carlos Herrera, íntimo amigo del rey Juan Carlos: “Estuvo a gusto en Sevilla las horas en las que permaneció, en…
Sin filtros: Patricia Pardo carga contra Kiko Rivera… y señala el impacto en Irene Rosales.
Patricia Pardo, contra Kiko Rivera: “Ha sido terrible. Ha dinamitado absolutamente su relación con Irene Rosales” “Me parece de…
Su lado más inesperado: Rey Juan Carlos I sorprende con humor en Sevilla… pero sus palabras sobre la visita exprés dan que hablar.
El Rey Juan Carlos I saca su lado más bromista a relucir ante los medios y se pronuncia sobre su…
Confesión inesperada: Juan del Val revela un capítulo desconocido de su vida… y deja a todos sorprendidos.
Juan del Val sorprende con su confesión: “Estuve casado con una mujer de Huelva” El novelista y colaborador televisivo,…
¡El gran engaño de la televisión al descubierto! Juan del Val confiesa un matrimonio secreto antes de Nuria Roca. ¿Quién es la víctima en esta farsa de familia perfecta? -(hn)
Juan del Val estuvo casado antes de Nuria Roca: “Me casé con una mujer maravillosa de un pueblo de Huelva…
¿Princesa ingenua o cómplice en la sombra? Mette-Marit se asfixia entre la traición de Epstein , el silencio de Haakon y el desprecio público. ¿Quién es la verdadera víctima? -(hn)
El imparable declive de Mette-Marit: otra organización le da la espalda y sentencia su imagen pública La salud de la…
End of content
No more pages to load






