La línea roja que la reina Letizia no está dispuesta a pasar con el rey Juan Carlos.

 

 

 

Las declaraciones del rey emérito sobre doña Letizia en sus memorias han confirmado una mala relación que ya suma dos décadas y ninguno de los dos pretende ocultar.

 

 

 

 

 

 

 

 

Las declaraciones de Juan Carlos I sobre la reina Letizia en sus memorias han azotado de manera irremediable la estabilidad de la que gozaba la Casa Real después de años convulsos.

 

 

 

El trabajo impecable de los reyes se veía ensombrecido por el testimonio del rey emérito.

 

 

Una biografía que llegará a las librerías españolas el próximo mes de diciembre y en la que habla abiertamente de su distanciamiento con Felipe VI, su mala relación con Letizia y su inexistente vínculo con sus nietas Leonor y Sofía.

 

 

 

La marcha de don Juan Carlos a Abu Dabi ha favorecido el trabajo de Felipe VI en lo relativo a la Corona pero le ha separado más si cabe de su padre.

 

 

“Me dio la espalda por sentido del deber (…) Sufrí su insensibilidad”, reconoce el emérito en su biografía.

 

 

 

 

 

La determinación de la reina Letizia.

 

 

 

El próximo 21 de noviembre, víspera del 50 aniversario de la instauración de la monarquía española, don Felipe y doña Letizia presidirán un acto para conmemorar el tránsito de la dictadura a la democracia y la consiguiente restauración de la Casa Real.

 

 

 

Una velada institucional que se celebrará en el Congreso de los Diputados y que contará, además, con la presencia de Leonor y Sofía.

 

 

 

 

 

 

Doña Letizia sabe cuál es su posición oficial pero no piensa dejar que eso enturbie su núcleo familiar.

 

 

Tal y como ha publicado el portal ‘Monarquía Confidencial’, la Reina acepta compartir mesa con su suegro pero no permitirá ser fotografiada junto a él.

 

 

Así, la idea de contar con un posado oficial de los actuales reyes con los anteriores con motivo del aniversario de la monarquía queda completamente cancelada.

 

 

“Está muy molesta y se opone firmemente a compartir una fotografía familiar en la que aparezca su suegro”, afirman desde el citado medio.

 

 

 

La ausencia de Juan Carlos I será lo más destacado de la jornada teniendo en cuenta su papel protagonista durante la transición.

 

 

Pero de la misma forma que pasó el día de la Jura de la Constitución de la princesa Leonor, el emérito tampoco ha sido invitado a la cita oficial. 

 

 

La razón no es otra que la necesidad por parte de la Casa Real de mantener su figura alejada de la Familia Real para evitar polémicas innecesarias.

 

 

 

 

 

 

 

Además, Felipe VI ha aprovechado esta fecha histórica para entregar de manera oficial el Toisón de oro a la reina Sofía “por su dedicación y entrega al servicio de España y de la Corona”.

 

 

Una estampa familiar con la que los reyes recalcan una vez más cuál es el núcleo duro de la familia.

 

 

La incómoda reunión familiar en el Palacio de El Pardo.

 

 

 

Tras la cita oficial en el Congreso, los reyes y sus hijas se trasladarán hasta el Palacio de El Pardo donde tendrá lugar un almuerzo íntimo y familiar.

 

 

Tal y como ha trascendido, Felipe VI ha invitado personalmente a su padre, el rey Juan Carlos.

 

 

Un gesto con el que pretende rebajar tensiones tras la publicación de sus polémicas memorias.

 

 

 

 

 

 

Aunque en un principio el emérito habría comunicado su intención de no ir para mostrar su malestar por no ser invitado a los actos conmemorativos, parece que finalmente ha cedido y todo apunta a que este viernes se producirá el encuentro.

 

 

Eso sí, será en la más estricta intimidad.

 

 

Ante esto, doña Letizia ha puesto sus propias normas y no está dispuesta a dejarse llevar por protocolos de ningún tipo.

 

 

 

“Don Juan Carlos se está pensando si va o no va, pero ha aparecido otro problema y es que la reina Letizia se planta”, confirmaba el periodista José Apezarena en el programa ‘¡Vaya Fama!’ de Telecinco. Sea como fuere, la realidad saldrá a la luz el próximo viernes, una determinación que sea la que sea no estará exenta de polémica.