El enfrentamiento entre Elon Musk y el Gobierno de Pedro Sánchez ha dado un nuevo giro después de que el dueño de X haya arremetido directamente contra la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.

Tras haber calificado previamente al presidente como “tirano y traidor para la gente de España” por su intención de restringir el acceso de menores a las redes sociales, Musk ha dirigido ahora sus dardos a Díaz con una acusación demoledora: “odia al pueblo de España”.

El mensaje ha llegado como respuesta a un vídeo en el que la dirigente de Sumar anunciaba su salida de X y describía la plataforma como “un lugar de odio”.

Lejos de rebajar la tensión, Díaz ha redoblado su discurso crítico contra las grandes tecnológicas norteamericanas.

En su intervención ha afirmado que “no somos vasallos de Elon Musk ni de Donald Trump” y ha defendido una regulación más dura de estas empresas, mientras denunciaba la supuesta existencia de “una élite ultrarrica amiga de Trump”.

Estas palabras han provocado que Musk respondiera de forma aún más contundente con otro mensaje lapidario: “Está asesinando España”, una frase que ha desatado un enorme revuelo político y mediático.

Para muchos analistas, el cruce de acusaciones ha dejado a Yolanda Díaz en una posición muy comprometida.

Mientras ella ha intentado presentarse como defensora de los derechos laborales y del interés general, Musk ha retratado su postura como ideológica, sectaria y desconectada de la realidad de millones de españoles.

El hecho de que la vicepresidenta se encontrara en Nueva York reunida con la ONU cuando ha estallado la polémica ha reforzado la imagen de una dirigente más preocupada por la escena internacional que por el debate real en España.

El choque se ha producido en paralelo al tirón de orejas de Bruselas a la estrategia de Sánchez.

El portavoz comunitario Thomas Regnier ha expresado que la medida del Gobierno español no es viable.

Ha recordado que cualquier medida debe ajustarse a la Ley de Servicios Digitales (DSA). De esta forma, Musk ha asestado un duro golpe a Díaz, cuya credibilidad ha quedado cuestionada ante quienes ven en sus palabras más militancia que gestión.

En este clima de máxima tensión, Sánchez ha aprovechado el cierre de campaña en Aragón para lanzar un mensaje frontal a los “oligarcas tecnológicos”: “Quiten sus sucias manos de los móviles de nuestros menores”.

Pero, mientras el presidente ha buscado situarse en el “lado correcto de la historia”, la polémica central ha girado en torno al descalabro público de Yolanda Díaz frente a Musk.

Su intento de presentarse como garante de la democracia ha chocado con una respuesta del magnate que, guste o no, ha instalado la idea de que la vicepresidenta vive más en la confrontación ideológica que en la defensa real de los españoles. ¡Suscríbete para más vídeos!

 

Por qué el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, libra una  batalla en X con el multimillonario Elon Musk - BBC News Mundo

¿Libertad de expresión o desafío soberano?

El panorama político español ha saltado por los aires tras la última ofensiva digital del hombre más rico del mundo.

Lo que comenzó como una fricción diplomática se ha transformado en un choque de titanes sin precedentes.

Elon Musk, dueño de X (antes Twitter) y figura central del poder tecnológico global, ha decidido cruzar todas las líneas rojas, situando al Gobierno de coalición de Pedro Sánchez en su punto de mira personal.

El Ataque Directo: Yolanda Díaz en el Centro de la Diana

Si hace apenas unos días el magnate sacudía los cimientos de la Moncloa calificando al presidente Pedro Sánchez de “tirano y traidor”, la intensidad del conflicto ha subido un escalón más.

En un giro dramático de los acontecimientos, Musk ha dirigido ahora su artillería pesada contra la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.

Con una acusación que ha dado la vuelta al mundo en cuestión de segundos, Musk ha sentenciado de forma demoledora: “Ella odia al pueblo de España”.

Esta declaración no es un simple comentario en redes sociales; es una declaración de guerra ideológica que pone de manifiesto la brecha insalvable entre el gigante tecnológico y la agenda política del Ejecutivo español.

La Semilla de la Discordia: ¿Censura o Protección de Menores?

El origen de este incendio mediático reside en la intención del Gobierno de endurecer las leyes para restringir el acceso de los menores a las redes sociales.

Mientras que desde el Gobierno se defiende como una medida de salud pública y protección de la infancia, para Elon Musk representa un ataque frontal a la libertad individual y un ejercicio de autoritarismo.

Para el magnate, las maniobras de Sánchez y Díaz no buscan proteger a los ciudadanos, sino controlar la narrativa y silenciar la disidencia en el espacio digital.

La tensión es palpable: por un lado, un Gobierno que busca regular el “Salvaje Oeste” de internet; por otro, un líder tecnológico que utiliza su plataforma para deslegitimar a las instituciones españolas ante una audiencia global de millones de personas.

Un Escenario de Incertidumbre Total

¿Hasta dónde llegará este enfrentamiento? La agresividad de las palabras de Musk ha dejado a la diplomacia en una posición irrelevante.

Ya no se trata de políticas públicas, sino de una lucha de identidades.

El impacto de que una figura con el poder de Musk tilde de “enemigos del pueblo” a los líderes de una nación europea abre un capítulo incierto y peligroso en las relaciones entre los Estados y las Big Tech. España se ha convertido, de la noche a la mañana, en el tablero de ajedrez donde se decide el futuro de la libertad en la era de la información.