Juan del Val rompe su silencio tras el Premio Planeta y lanza un mensaje que muchos interpretan como una respuesta directa a Jordi Évole

 

Juan del Val y Jordi Évole

El escritor reacciona meses después a las críticas por su galardón literario y aviva un debate que sigue dividiendo opiniones dentro y fuera de Atresmedia

Tres meses después de la entrega del Premio Planeta 2025, el nombre de Juan del Val vuelve a situarse en el centro de la conversación pública.

Lejos de diluirse con el paso del tiempo, la polémica en torno al galardón concedido a su novela Vera, una historia de amor continúa generando titulares, interpretaciones cruzadas y reacciones que alimentan uno de los debates culturales más comentados del final de año.

El escritor y colaborador televisivo ha decidido ahora responder, sin citar nombres propios, a quienes cuestionaron tanto el premio como su figura.

Un mensaje publicado en redes sociales que muchos han leído como una réplica directa a Jordi Évole, compañero de grupo mediático y una de las voces más críticas con el fallo del jurado.

Un Premio Planeta que no dejó indiferente a nadie

Desde el mismo momento en que se anunció el ganador del Premio Planeta 2025, las reacciones no se hicieron esperar.

La elección de Juan del Val provocó un intenso debate en el ámbito cultural y mediático, con opiniones enfrentadas sobre la calidad literaria de la obra y sobre el propio funcionamiento del premio.

Para algunos, el galardón reconocía una novela de gran impacto emocional y comercial.

Para otros, se trataba de una decisión difícil de entender dentro de un certamen considerado uno de los más prestigiosos del panorama literario en lengua española y dotado con una cifra millonaria.

Este contexto fue el caldo de cultivo perfecto para que distintas figuras públicas expresaran su opinión, entre ellas Jordi Évole, cuya reflexión publicada semanas después acabaría convirtiéndose en uno de los textos más comentados sobre el asunto.

La crítica que encendió la mecha

El comunicador catalán dedicó un artículo de opinión a reflexionar, con su habitual tono irónico, sobre el estado del mundo y ciertos acontecimientos recientes, entre los que incluyó la concesión del Premio Planeta a Juan del Val.

Un texto cargado de referencias simbólicas y comparaciones que muchos interpretaron como una crítica directa al galardón y, por extensión, a su ganador.

Sin necesidad de un ataque frontal, el mensaje fue entendido como una muestra de escepticismo hacia la decisión del jurado y hacia el contexto mediático que rodeó al premio. La columna no pasó desapercibida y fue ampliamente compartida y debatida en redes sociales y círculos culturales.

Durante semanas, Juan del Val optó por el silencio, evitando responder públicamente a las críticas y centrándose en la promoción de su novela, que seguía acumulando ventas y lectores.

El silencio que terminó rompiéndose

Dos meses después de aquella columna y cuando parecía que la polémica comenzaba a apagarse, Juan del Val sorprendió con un extenso mensaje en Instagram.

Un texto que, lejos de ser una respuesta improvisada, parecía cuidadosamente meditado y dirigido a varios perfiles que, según él, habían contribuido a amplificar las críticas.

El escritor planteó su publicación como un mensaje de agradecimiento irónico hacia quienes lo habían cuestionado.

Desde el inicio, dejó claro que su intención no era atacar directamente, sino reivindicar la libertad de opinión y señalar lo que considera actitudes interesadas dentro del debate cultural.

Aunque evitó mencionar nombres concretos, muchas de sus alusiones resultaron fácilmente reconocibles para quienes habían seguido la polémica desde el principio.

 

 

Una respuesta sin nombres, pero con destinatarios claros

Uno de los aspectos que más llamó la atención del mensaje fue su estilo. Juan del Val optó por no citar a Jordi Évole, pero incluyó referencias que muchos interpretaron como guiños evidentes a su figura y a su programa televisivo.

El escritor criticó a determinados comunicadores que, según él, adoptan una imagen cercana y popular mientras buscan el aplauso fácil desde una supuesta superioridad intelectual.

Un planteamiento que encajaba, para muchos lectores, con el perfil del periodista catalán.

Esta estrategia de no nombrar directamente al destinatario permitió a Juan del Val lanzar su mensaje sin incurrir en un enfrentamiento explícito, aunque el trasfondo resultara evidente para buena parte del público.

El debate sobre literatura, éxito y legitimidad

Más allá del cruce de mensajes implícitos, el episodio ha reabierto un debate recurrente: qué se valora realmente en los grandes premios literarios.

La discusión sobre si debe primar la calidad artística, el impacto comercial o la capacidad de llegar a un público amplio volvió a estar sobre la mesa.

Juan del Val defendió indirectamente el derecho de los lectores a elegir sin ser juzgados y cuestionó la actitud de quienes, desde su posición cultural, desacreditan determinadas obras por considerarlas menores o populares.

Este enfoque conectó con una parte del público que se siente ajena a los debates elitistas y que reivindica una literatura accesible, emocional y cercana.

Críticas, apoyos y una polémica que se amplifica

Tras la publicación del mensaje, las reacciones no tardaron en multiplicarse. Algunos interpretaron las palabras de Juan del Val como una defensa legítima frente a lo que considera ataques injustos.

Otros, en cambio, vieron en el texto un tono excesivamente duro hacia compañeros de profesión y críticos literarios.

El debate se trasladó rápidamente a redes sociales, donde se mezclaron opiniones sobre el Premio Planeta, la figura pública del escritor y el papel de los comunicadores a la hora de opinar sobre cultura.

Lejos de cerrar la polémica, la respuesta de Juan del Val pareció reactivar una conversación que muchos daban por superada.

Atresmedia, el telón de fondo del conflicto

Un elemento que añade interés a la historia es que tanto Juan del Val como Jordi Évole forman parte del mismo grupo de comunicación, Atresmedia. Esta coincidencia ha generado comentarios sobre la convivencia de opiniones críticas dentro de una misma casa y sobre los límites de la libertad de expresión entre compañeros.

Aunque ninguno de los dos ha hecho referencia directa a esta circunstancia, el contexto empresarial añade una capa adicional de lectura al enfrentamiento mediático, especialmente en un momento en el que la imagen pública y la coherencia editorial son factores clave.

La figura de Juan del Val más allá del premio

Para entender la magnitud del debate, también es importante analizar la figura de Juan del Val más allá de su faceta como escritor. Su presencia habitual en programas de televisión y su perfil mediático hacen que cada paso suyo tenga una repercusión mayor que la de otros autores menos expuestos.

Esta visibilidad, que para algunos es un valor añadido, para otros se convierte en un motivo de sospecha a la hora de analizar su éxito literario. Un dilema que no es nuevo, pero que vuelve a aparecer cada vez que una figura mediática triunfa en un ámbito tradicionalmente reservado a otros perfiles.

Jordi Évole y la ironía como herramienta

Por su parte, Jordi Évole es conocido por utilizar la ironía y la reflexión crítica como señas de identidad. Su artículo, más que un ataque personal, fue leído por muchos como una crítica al contexto general y a determinadas dinámicas del poder cultural y mediático.

Sin embargo, la forma y el momento elegidos hicieron que el texto se asociara de manera directa al Premio Planeta y a su ganador, alimentando una polémica que ha ido creciendo con el paso de los meses.

Una polémica que trasciende lo personal

Aunque el foco mediático se ha centrado en el cruce implícito entre Juan del Val y Jordi Évole, el trasfondo del asunto va más allá de un simple desencuentro personal.

Se trata de una discusión sobre autoridad cultural, legitimidad del éxito y el papel de los opinadores en el ecosistema mediático actual.

La reacción del escritor ha puesto sobre la mesa el cansancio de algunos autores ante lo que perciben como juicios constantes desde posiciones privilegiadas, mientras que las críticas reflejan el escepticismo de otros sectores ante determinados reconocimientos.

Un debate que sigue abierto

Lejos de cerrarse, la polémica en torno al Premio Planeta 2025 parece seguir viva.

Cada nuevo comentario, cada interpretación del mensaje de Juan del Val, contribuye a mantener el tema en la conversación pública.

Mientras tanto, Vera, una historia de amor continúa su recorrido editorial, ajena en parte al ruido mediático que la rodea, pero inevitablemente ligada a él.

Cuando la literatura se convierte en espectáculo

El caso vuelve a demostrar cómo, en la actualidad, la literatura ya no se limita a los libros, sino que se entrelaza con la televisión, las redes sociales y la opinión pública.

Los premios literarios se convierten en eventos mediáticos y los escritores, en personajes sometidos al escrutinio constante.

Juan del Val ha optado por no mantenerse al margen y responder a su manera. Una decisión que, guste o no, ha reactivado un debate que sigue generando titulares.