El alcalde además ha evitado en todo momento hablar de este tema, incluso cuando salió en uno de los plenos

É

Un escrito presentado por una trabajadora del Ayuntamiento de Val de Dubra (A Coruña) ha destapado una grave situación. Un nuevo caso de presunto acoso laboral y sexual en el seno del consistorio, gobernado por el PSOE, con un elemento especialmente relevante.

El conocimiento previo y la inacción del alcalde, Diego Luis, ante los hechos denunciados. La documentación, a la que ha tenido acceso este medio, recoge no solo el testimonio de una víctima. También la existencia de más escritos presentados por otras personas afectadas por el mismo presunto acosador, todo ello con pleno conocimiento de la Alcaldía.

 

Escrito de una de las mujeres al Ayuntamiento |  EDATV

Según consta en el documento, las denuncias internas fueron registradas formalmente en el Ayuntamiento. Y describen una conducta reiterada por parte de un trabajador municipal, que habría generado un entorno laboral hostil y degradante. Pese a la gravedad de los hechos relatados, el alcalde no activó ningún protocolo de prevención del acoso.

Segunda parte del escrito de una de las mujeres al Ayuntamiento

Tampoco adoptó medidas cautelares para proteger a las denunciantes, limitándose a ignorar las advertencias y dejando que la situación se prolongara en el tiempo.

El escrito señala que la víctima principal solicitó amparo institucional y puso en conocimiento del alcalde la situación de acoso que sufría.

Lejos de actuar, el regidor socialista habría optado por mirar hacia otro lado.

Permitiendo que la persona señalada continuara en su puesto sin restricción alguna, mientras las denunciantes seguían expuestas al mismo entorno laboral.

Pero el episodio más revelador se produjo en un pleno municipal que quedó grabado.

En esa sesión, según recoge la documentación, el propio alcalde pidió expresamente que no se hablara del asunto. Instando a los concejales a “no sacar el tema” y a evitar cualquier debate público sobre las denuncias.

 

Otra víctima del funcionario alega agresión verbaL

Para las víctimas, ese gesto supuso la confirmación de que el máximo responsable del Ayuntamiento no solo conocía los hechos, sino que pretendía silenciarlos.

La gravedad aumenta al constatarse que no se trataba de un caso aislado.

El documento incorpora referencias a otros escritos presentados por más víctimas, todas ellas señalando a la misma persona como autor de comportamientos inapropiados y reiterados.

A pesar de ese patrón común, la Alcaldía no promovió ninguna investigación interna.

Ni trasladó los hechos a instancias superiores, incumpliendo su obligación de garantizar un entorno de trabajo seguro en la administración pública.

Así criticaba el alcalde en sus redes a quienes tapaban casos de acoso, mientras él tapaba otro supuesto caso

Expertos en derecho laboral y administración pública consultados subrayan que los alcaldes tienen la responsabilidad directa de actuar ante cualquier indicio de acoso. La pasividad, advierten, puede derivar en responsabilidades políticas e incluso legales.

Especialmente si se acredita que existía conocimiento previo y se optó por encubrir los hechos.

En Val de Dubra, las víctimas denuncian ahora una doble vulneración. Primero por el presunto acosador y después por una institución que, lejos de protegerlas, se alineó con el silencio y la impunidad.

El caso abre un serio interrogante sobre la gestión del alcalde socialista Diego Luis y sobre los mecanismos de control interno en un Ayuntamiento. Que, según la documentación, falló a quienes pidieron auxilio.