El periodista anuncia nueva temporada de ‘Lo de Évole’ y rescata una ausencia que vuelve a generar conversación

 

 

Jordi Évole ha regresado a la primera línea del debate público sin necesidad de una entrevista polémica ni de una revelación inesperada.

Le ha bastado un anuncio, un escenario cargado de simbolismo y una pregunta lanzada con ironía para reactivar una de las historias más persistentes que rodean a su programa: la ausencia de Isabel Díaz Ayuso en ‘Lo de Évole’.

Coincidiendo con la llegada de 2026 y el anuncio de una nueva temporada, el periodista ha vuelto a señalar, de forma indirecta pero evidente, a la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Un gesto que no es nuevo, pero que esta vez llega envuelto en música, memoria y una puesta en escena cuidadosamente elegida.

Un anuncio de temporada que no fue uno más

El vídeo compartido por Évole en redes sociales no se limitaba a anunciar el regreso del programa.

En él, un coro interpreta una canción de Mecano en plena Puerta del Sol, uno de los espacios más reconocibles de Madrid y epicentro simbólico del poder autonómico.

La elección del lugar y de la música no fue casual.

La escena evocaba de inmediato el imaginario madrileño de las celebraciones de fin de año y, al mismo tiempo, remitía a una figura muy concreta: Nacho Cano, autor del tema interpretado y amigo personal de Isabel Díaz Ayuso.

Cuando el simbolismo sustituye al discurso directo

Évole no necesitó un mensaje largo ni una crítica explícita.

Bastó una frase breve, publicada junto al vídeo, para que la intención quedara clara. Con tono irónico y apelando a la memoria colectiva, el periodista dejaba flotando una pregunta que muchos llevan tiempo haciéndose.

No era una acusación ni una exigencia frontal, sino una invitación repetida, envuelta en humor y persistencia.

Una fórmula que Évole ha utilizado en otras ocasiones para señalar sin confrontar directamente.

Una ausencia que se ha vuelto recurrente

La no participación de Ayuso en ‘Lo de Évole’ no es un episodio aislado.

Con el paso de las temporadas, se ha convertido casi en un relato paralelo al propio programa.

Mientras otros dirigentes políticos, de distintas ideologías y territorios, han pasado por el espacio de La Sexta, el nombre de la presidenta madrileña sigue apareciendo solo en las menciones indirectas.

Este silencio prolongado ha generado interpretaciones diversas: desde una estrategia de comunicación calculada hasta una simple incompatibilidad de agendas.

Sin embargo, el hecho de que Évole lo rescate una y otra vez indica que, para él, la cuestión sigue abierta.

 

 

.RODOLFO ESPINOSA

El precedente que marcó un antes y un después

La referencia no es nueva.

A comienzos de 2025, durante la presentación de una temporada anterior en Sevilla, Évole protagonizó uno de los momentos más comentados de aquel acto.

En plena rueda de prensa, decidió llamar en directo al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla.

La escena fue recibida con sorpresa y naturalidad.

Moreno Bonilla respondió sin dificultad, lo que permitió a Évole deslizar, una vez más, la comparación con la Comunidad de Madrid.

Aquel gesto reforzó la idea de que el periodista llevaba tiempo intentando contactar con el entorno de Ayuso sin éxito.

Una insistencia que evita el enfrentamiento directo

Lo llamativo del enfoque de Évole es que nunca ha optado por el choque frontal.

No ha acusado públicamente a Ayuso de negarse a una entrevista ni ha convertido su ausencia en un reproche explícito.

Su estrategia ha sido otra: la repetición calmada, la ironía y la exposición pública de un hecho sin adornos.

Ese estilo, marca de la casa, es precisamente lo que ha convertido este pulso en algo más simbólico que político.

Ayuso y su estrategia comunicativa

Isabel Díaz Ayuso ha construido una imagen pública muy definida, basada en intervenciones muy controladas y en escenarios comunicativos donde domina el relato.

Su ausencia en determinados formatos no ha sido exclusiva de ‘Lo de Évole’, aunque en este caso el contraste resulta más evidente por la naturaleza del programa.

El espacio de Évole se caracteriza por entrevistas largas, sin prisas y con un enfoque personal que va más allá del titular inmediato. Un formato que, precisamente por eso, no encaja con todos los estilos políticos.

La música como mensaje encubierto

La elección de Mecano y de la Puerta del Sol añade una capa adicional al mensaje. No se trata solo de nostalgia o estética navideña.

Es una referencia directa al universo cultural que rodea a la presidenta madrileña y a uno de sus apoyos más conocidos en el ámbito artístico.

Al mencionar incluso la posibilidad de que Nacho Cano vea el vídeo, Évole amplía el alcance del guiño y refuerza la carga irónica sin necesidad de nombrar directamente a Ayuso más allá de la pregunta inicial.

Reacciones inmediatas y debate reactivado

Como suele ocurrir con los movimientos de Évole, el anuncio no tardó en generar reacciones en redes sociales.

Algunos usuarios celebraron la persistencia del periodista y su forma de señalar ausencias sin estridencias. Otros interpretaron el gesto como una provocación innecesaria.

Lo cierto es que, una vez más, la pregunta volvió al centro del debate: ¿por qué Ayuso sigue sin sentarse frente a Évole?

‘Lo de Évole’: un espacio que trasciende la entrevista

Desde su estreno, el programa se ha consolidado como uno de los formatos más reconocibles de la televisión española.

Su valor no reside únicamente en los nombres que entrevista, sino en la forma en que construye los relatos y contextualiza a sus protagonistas.

La ausencia de una figura tan relevante como la presidenta de Madrid se percibe, para muchos espectadores, como una pieza que falta en ese mosaico.

Una pregunta que se mantiene viva

Un año después del último gesto público, Évole vuelve a formular la misma cuestión, esta vez con música y memoria.

No hay ultimátum ni reproche explícito.

Solo una pregunta lanzada al aire, repetida con paciencia.

Esa insistencia, lejos de agotarse, parece haberse convertido en parte del propio relato del programa.

El pulso silencioso continúa

No hay respuesta oficial, ni anuncio, ni desmentido.

Solo un nuevo recordatorio de que la invitación sigue sobre la mesa.

Y mientras no se produzca ese encuentro, cada nueva temporada de ‘Lo de Évole’ volverá a arrastrar consigo la misma incógnita.

Cuando la ausencia también comunica

En comunicación política, no solo hablan las palabras. También lo hacen los silencios.

Y en este caso, la ausencia prolongada de Ayuso se ha transformado, con el paso del tiempo, en un mensaje en sí mismo.

Una temporada que empieza con una pregunta abierta

Jordi Évole ha anunciado nueva temporada, pero también ha reactivado una historia que muchos daban por asumida.

No ha cerrado ninguna puerta.

Al contrario, ha vuelto a llamar, esta vez desde el simbolismo y la ironía.

La pregunta sigue en el aire. Y, de momento, no tiene respuesta.