Fallece de forma repentina el juez que investigaba el caso de corrupción que afecta a Benjamin Netanyahu

El magistrado Beni Sagi, presidente del Tribunal de Distrito de Beersheba, pierde la vida en un accidente de tráfico cuando el conocido como ‘Caso 3000’ se encontraba en una fase decisiva

El sistema judicial israelí se encuentra de luto tras conocerse el fallecimiento repentino de Beni Sagi, juez y presidente del Tribunal de Distrito de Beersheba, que estaba al frente de una de las investigaciones judiciales más relevantes de los últimos años: el llamado ‘Caso 3000’, un proceso por presunta corrupción vinculado a la adquisición de submarinos y buques de guerra a Alemania y que ha salpicado a figuras de primer nivel del entorno político israelí, incluido el primer ministro Benjamin Netanyahu.

El magistrado perdió la vida el 1 de enero de 2026 como consecuencia de un accidente de tráfico ocurrido en la Carretera Nº6 de Israel, según confirmaron posteriormente fuentes policiales.

Su fallecimiento se produjo en un momento especialmente delicado para el proceso judicial, ya que el tribunal se encontraba analizando documentación clave y avanzando hacia una fase determinante del procedimiento.

Un accidente de tráfico con resultado fatal

De acuerdo con la información facilitada por las autoridades, el siniestro se produjo cuando otro vehículo se incorporó a la autopista desde un camino de tierra en un punto de visibilidad reducida, provocando una colisión de gran intensidad.

El impacto resultó fatal para el juez Sagi, que no pudo sobrevivir a las heridas sufridas.

La investigación policial confirmó que el conductor del otro vehículo se encontraba bajo los efectos de sustancias estupefacientes, lo que habría motivado una infracción grave de tráfico y, posteriormente, el choque.

Estos extremos quedaron reflejados en el atestado oficial, en el que no se mencionan indicios adicionales más allá de la imprudencia vial.

Las fuerzas de seguridad subrayaron que no existe evidencia documentada que relacione el accidente con terceros, instituciones políticas o intereses ajenos al suceso, una aclaración que fue recogida también por los principales medios israelíes.

El contexto que rodea al fallecimiento

Pese a tratarse de un accidente de tráfico cuyas causas han sido explicadas por las autoridades, el fallecimiento del juez ha generado un notable impacto debido al momento procesal en el que se encontraba el ‘Caso 3000’.

En las semanas previas, se había solicitado acceso a documentación clasificada que podría haber arrojado mayor claridad sobre las conexiones políticas y administrativas relacionadas con la operación investigada.

Este contexto ha llevado a que distintos sectores de la opinión pública israelí observen el suceso con especial atención, aunque ninguna institución oficial ha establecido vínculo alguno entre el accidente y la investigación judicial en curso.

Quién era Beni Sagi

Beni Sagi era una figura ampliamente respetada dentro del sistema judicial israelí.

Con cerca de veinte años de trayectoria como juez, había desarrollado su carrera en distintas instancias hasta asumir la presidencia del Tribunal de Distrito de Beersheba, uno de los órganos judiciales de referencia del país.

Fuentes del ámbito judicial destacan su perfil técnico, su carácter metódico y su capacidad de liderazgo, cualidades que lo llevaron a dirigir procedimientos complejos y de gran relevancia pública.

Su nombramiento al frente del tribunal fue considerado, en su momento, un reconocimiento a una carrera sólida y ascendente.

El ‘Caso 3000’: una investigación de alto perfil

El conocido como ‘Caso 3000’ investiga presuntas irregularidades en la compra a gran escala de submarinos y buques de guerra a un consorcio alemán, una operación de defensa de enorme valor económico que se habría visto acompañada de supuestos sobornos, tráfico de influencias y conflictos de interés.

Aunque Benjamin Netanyahu no figura formalmente como acusado en todas las fases del procedimiento, el caso ha afectado a miembros clave de su entorno político y administrativo, entre ellos David Sharan, exjefe de la Oficina del Primer Ministro, así como a altos cargos militares y empresarios vinculados al sector de defensa.

Una fase decisiva del proceso judicial

En el momento del fallecimiento del juez Sagi, el tribunal se encontraba en una etapa avanzada del procedimiento, con audiencias en desarrollo y el análisis de pruebas que podrían haber sido determinantes de cara a las conclusiones finales.

Este punto del proceso requería un conocimiento profundo del sumario, compuesto por miles de páginas de documentación técnica, financiera y administrativa. La desaparición repentina del magistrado obliga ahora a designar a un sucesor, que deberá familiarizarse con el caso antes de poder avanzar hacia un eventual veredicto.

Retrasos inevitables y consecuencias procesales

La designación de un nuevo juez al frente del caso no será inmediata.

Primero deberá producirse el nombramiento oficial y, posteriormente, el nuevo responsable judicial necesitará un periodo prolongado de estudio del expediente, dada la complejidad del procedimiento y el volumen de pruebas acumuladas durante años de investigación.

Este escenario supone una demora significativa en el calendario judicial, algo que ha generado preocupación en distintos sectores, tanto por el impacto en la confianza pública como por las implicaciones legales para las personas investigadas.

 

Reacciones en el ámbito judicial y político

El fallecimiento de Beni Sagi fue comunicado oficialmente por el Departamento de Justicia de Israel, que emitió un mensaje institucional destacando su trayectoria y aportación al sistema judicial.

En el comunicado se señalaba que el juez Sagi era “un magistrado talentoso y prometedor, un líder respetado y apreciado por quienes trabajaron con él”, subrayando además que había alcanzado importantes logros profesionales a una edad relativamente temprana.

Desde distintos estamentos del poder judicial se expresaron condolencias a su familia y se reconoció su labor durante dos décadas de servicio.

Un funeral seguido con atención pública

El entierro del magistrado tuvo lugar el 5 de enero de 2026, a las 15:00 horas (14:00 en horario peninsular español), en el cementerio de Kiryat Shaul. Al acto acudieron representantes del poder judicial, compañeros de profesión y miembros de su entorno personal.

La ceremonia se desarrolló en un clima de recogimiento y respeto, marcada por el reconocimiento a una figura que había desempeñado un papel relevante en uno de los procesos judiciales más sensibles del país.

Un caso que continúa abierto

Pese al impacto de la noticia, las autoridades judiciales han reiterado que el ‘Caso 3000’ seguirá su curso conforme a los procedimientos establecidos, garantizando la continuidad institucional y el respeto a los principios del Estado de derecho.

La atención se centra ahora en los próximos pasos del proceso y en cómo se reorganizará el tribunal para evitar que el retraso afecte de forma irreversible al desarrollo del caso.