Tras salvarse la semana pasada por el abandono de María y Antonia, ‘DecoMasters’ ha expulsado este lunes a Andrea y King Bruno

Los concursantes que se jugaban la expulsión en 'DecoMasters'.Los concursantes que se jugaban la expulsión en ‘DecoMasters’.

 

Después del abandono de María Zurita y Antonia Dell’Atte la semana pasada por los problemas de espalda de la primera, ‘DecoMasters’ ha emitido este lunes su tercera entrega en el prime time de La 1 en la que se ha dicho adiós a la segunda pareja de la edición.

En esta ocasión, los participantes de ‘DecoMasters’  han puesto rumbo a Benajarafe, en el corazón de la Costa del Sol, donde los equipos tenían que decorar dos chiringuitos de playa.

Pero antes para seleccionar a los equipos, los jueces les pedían que redecoraran unas alfombras para obtener un beneficio en la competición.

 

Y finalmente las cinco mejores parejas eran Carlo Costanzia y Mar Flores, Isa Pantoja y Asraf Beno, Samantha Vallejo-Nágera y Colate, Lucía Dominguín y Palito y King Bruno y Andrea teniendo el privilegio de formar el equipo que contaba con una pareja más y que podía elegir qué chiringuito redecorar.

Carlo Costanzia y Mar Flores, capitanes del equipo ganador

En esta primera prueba, los famosos de ‘DecoMasters’ han tenido que renovar por un lado, La Brisa, el chiringuito de Elisabeth, que pedía mantener la esencia y los colores azul y blanco restaurando la pérgola y tenían además que instalar un nuevo césped artificial y crear más zonas de sombra.

Era el proyecto elegido por los ganadores de la prueba de las alfombras.

Mientras que el equipo de los perdedores tenía que restaurar La Negra, el chiringuito de Mariví, que les pedía mantener la decoración alternativa con un toque tribal y guiños a África con una barra más integrada que reforzara la comodidad y el carácter del local.

El jurado les recomendaba que aprovecharan los recursos naturales, como la luz y las vistas, y que sacaran el máximo partido a su creatividad.

Ambos equipos tenían que ser muy cautelosos con el presupuesto de 12.000 euros porque si se salían de él y lo superaban, los capitanes irían a la prueba de eliminación aunque se salvaran.

Y como cada semana, para elegir a los líderes, las parejas votaban el mejor de los proyectos siendo los elegidos esta semana Carlo Costanzia y Mar Flores y los Gemeliers.

En el equipo de Carlo y Mar todo parecía bajo control aunque Samantha Vallejo-Nágera mandaba más de la cuenta después de que el capitán le dijera que era su mano derecha sabiendo que le iba a costar domarla.

Pero pese a todo, todos hacían un gran equipo y conseguían sacar adelante el proyecto sin ningún problema.

Mientras que en el equipo de Los Gemeliers si que había alguna rencilla entre Eduardo Navarrete con Edu Casanova y con Belén López.

Pero pese a esos desencuentros, también conseguían sacar adelante el proyecto ideado por los hermanos Oviedo manteniendo la esencia del chiringuito.

Y gracias a la Terremoto de Alcorcón lograban no pasarse del presupuesto y se quedaban a poco menos de doscientos euros.

Finalmente, Lorenzo Castillo, Marta Riopérez y Alejandra Pombo, una de las profesionales más demandadas para diseñar establecimientos de hostelería con estilo propio decidían que el equipo ganador de la primera prueba era el liderado por Carlo Costanzia y Mar Flores.

Eso sí, como King Bruno y Andrea Sánchez tenían que ir a la prueba de eliminación tras pasarse con el presupuesto la semana anterior podían salvar a una pareja del otro equipo y ambos decidían salvar a Edu Casanova y Canco Rodríguez.

 

La gran pelea de los Gemeliers con King Bru y Andrea y el rifirrafe de Navarrete y la Terremoto

Después, las cuatro parejas que se jugaban la expulsión en ‘DecoMasters’ se quedaban en Málaga porque la prueba consistía en convertir apartamentos junto al mar, usados como segunda residencia en el municipio de Benahavis, en auténticos templos del descanso.

Así, los Gemeliers, Raquel Meroño y Belén López, Terremoto de Alcorcón y Eduardo Navarrete y King Bruno y Andrea tenían que seguir las directrices de Cristina, Nicolás, Peter y Marjoleine, los clientes, que les pedían una nueva vida al salón y al dormitorio de estos apartamentos que sufren de humedad y exceso de sol, con un presupuesto de 1.500 euros por apartamento.

Nada más empezar la prueba se producía la que es posiblemente la pelea más descomunal de ‘DecoMasters’ después de que los Gemeliers se enfrentaran con King Bruno y Andrea Sánchez por robarles la pintura que ellos habían elegido.

Después de discutir, Daniel y Jesús Oviedo no dudaban en soltar una pulla a sus compañeros al acusarles de haberse dejado manipular por Edu Casanova y Canco Rodríguez a la hora de salvar.

Una acusación que a la influencer no le hacía ninguna gracia y que llevaba a que terminara teniendo un momento de gran hundimiento.

 

Y si la tensión de la prueba no había sido suficiente, Eduardo Navarrete y la Terremoto de Alcorcón también tenían un pequeño desencuentro en plena prueba.

“Veníamos de una serie de malentendidos de un desfile que tuvimos en Torrevieja, yo me pongo como un gato y no contesto como debo porque estoy en tensión. Yo tengo una paciencia infinita y ella también pero va a saltar”, reconocía el diseñador.

 

King Bruno y Andrea, segundos expulsados de ‘DecoMasters’

Tras concluir los trabajos llegaba el momento de la valoración de los jueces de ‘DecoMasters’ con la ayuda de la diseñadora de interiores Patricia Bustos.

Y si había una pareja que recibía bastantes críticas era la formada por King Bru y Andrea porque se habían pasado con los colores y con la decoración mientras que el resto recibían en mayor o menor medida buenas valoraciones.

También los clientes quedaban bastante contentos salvo la de King Bru y Andrea que no terminaba de convencerle la habitación.

Finalmente, Lorenzo Castillo y Marta Riopérez daban su veredicto y de primeras les llamaban la atención por los líos que se traían con los robos en las compras.

Tras ello anunciaban que la mejor pareja de la prueba era la formada por Raquel Meroño y Belén López aunque les llamaban la atención porque habían superado con creces el presupuesto con 2.500 euros y que se jugarán la expulsión la semana que viene.

También los Gemeliers se libraban de la eliminación y habían superado solo el presupuesto en 14 euros.

De esa forma, los expulsados estaban entre Eduardo Navarrete y la Terremoto de Alcorcón y King Bru y Andrea. Pero los jueces decidían que la segunda pareja en abandonar ‘DecoMasters’ era la de los influencers después de que la semana pasada se salvaran in extremis por el abandono de María y Antonia.

EL FIN DEL CAMINO PARA LA PAREJA “RESUCITADA”

La audiencia de Televisión Española asistió anoche a la despedida definitiva de Nacho y Elena, quienes se convierten en la primera pareja expulsada de esta edición de ‘DecoMasters’.

Su salida se produce apenas siete días después de que el jurado les salvara in extremis en una de las deliberaciones más polémicas que se recuerdan en el formato.

A pesar de haber contado con el beneficio de la duda y una semana extra para pulir su técnica, los fallos estructurales en su último proyecto han sido insalvables para los expertos.

La prueba de expulsión, que consistía en transformar un contenedor de carga en un salón de estilo vintage industrial, terminó siendo su sentencia de muerte artística.

“Nos vamos con la cabeza alta, pero con la espina de no haber sabido aprovechar ese regalo que nos dieron la semana pasada”, confesó Elena entre lágrimas al conocer el veredicto.

Un proyecto fallido: El error que no perdonó el jurado

El jurado, compuesto por figuras de renombre en el mundo del interiorismo, fue especialmente duro con Nacho y Elena debido a la falta de armonía en su propuesta final.

El principal problema radicó en la mala gestión de los espacios y en una paleta cromática que, según los expertos, resultaba “agobiante y poco funcional”.

Mientras otros compañeros lograban soluciones ingeniosas para la iluminación, la propuesta de la pareja expulsada pecó de conservadora y, en algunos puntos, de descuidada.

La tensión entre ambos durante la ejecución de la obra también pasó factura, evidenciando una falta de comunicación que se reflejó en los acabados defectuosos del mobiliario restaurado.

Roberto Jiménez, en su análisis para la prensa, destaca que esta pareja representaba el “corazón” del programa, pero que el nivel de exigencia de ‘DecoMasters’ no permite errores básicos de ejecución.

La reacción de los compañeros: Un taller dividido

La expulsión de Nacho y Elena ha provocado un terremoto emocional entre el resto de los participantes, quienes veían en ellos a los supervivientes natos del concurso.

Algunas parejas no pudieron ocultar su alivio, ya que consideraban injusto que Nacho y Elena siguieran en la competición tras su bajo rendimiento en las semanas previas.

Sin embargo, la mayoría de los concursantes despidieron a la pareja con un emotivo aplauso, reconociendo el esfuerzo humano que supone enfrentarse a las críticas feroces del jurado semana tras semana.

Incluso el presentador del espacio tuvo palabras de aliento para ellos, recordando que pasar por ‘DecoMasters’ ya es un sello de calidad para cualquier decorador profesional.

La sombra de la salvación de la semana pasada planeó sobre toda la gala, dejando la sensación de que, en esta ocasión, el jurado no podía permitirse ser benevolente por segunda vez.

Conclusión: ¿Quiénes son los nuevos favoritos?

Con la salida de Nacho y Elena, el tablero de juego en TVE cambia por completo y la presión se traslada ahora a las parejas que lideran el ranking de puntos.

Al igual que María Hervás reflexionaba sobre el peso de la fama tras su paso por ‘La Revuelta’, los concursantes de ‘DecoMasters’ empiezan a notar el agotamiento físico y mental del formato.

La competición entra ahora en una fase mucho más técnica donde cualquier fallo en la elección de un material o una textura puede significar el billete de vuelta a casa.

El público ya empieza a señalar a sus favoritos, pero en un programa donde las salvaciones in extremis son posibles, nada se puede dar por sentado hasta el último minuto.

Nacho y Elena cierran su etapa televisiva, dejando tras de sí algunas de las piezas más originales del taller y una lección de humildad que ha calado en la audiencia.

Giro inesperado en el estreno de 'DecoMasters' tras quedar anulada su primera expulsión y anunciar dos castigos en RTVE

La salida de Nacho y Elena no ha sido una expulsión cualquiera; ha sido la confirmación de que en el mundo del diseño, la voluntad no siempre puede compensar la falta de rigor técnico.

Tras ser salvados por la campana la semana anterior, la pareja entró al taller con una presión añadida que terminó por bloquear su capacidad creativa desde el primer minuto de la prueba.

El jurado había sido claro: “No queremos más excusas, queremos resultados”, una frase que resonó como un mazo sobre la mesa de trabajo de los expulsados durante las seis horas de reto.

A pesar de intentar un enfoque arriesgado con el uso de metales oxidados y maderas recuperadas, la ejecución final carecía de la limpieza que exige un formato de alta competición.

La “resurrección” de la semana pasada resultó ser un espejismo que solo sirvió para alargar una agonía profesional que era evidente para los ojos de los expertos.

Los detalles técnicos que dictaron la sentencia

El punto de inflexión se produjo durante la revisión de los acabados, donde el jurado detectó fallos de seguridad en la instalación de una estantería volada diseñada por Nacho.

“En decoración, la estética nunca puede comprometer la seguridad del usuario”, sentenció la jefa del jurado mientras comprobaba la inestabilidad de la estructura.

Elena, por su parte, intentó compensar las carencias estructurales con una decoración excesiva que el jurado calificó de “horror vacui cinematográfico”, carente de elegancia.

La elección de una iluminación demasiado fría para un salón que pretendía ser acogedor terminó por romper la atmósfera, convirtiendo el espacio en algo parecido a una sala de espera industrial.

Roberto Jiménez apunta en su crónica que este error fue el “clavo en el ataúd” para la pareja, ya que la iluminación es el factor que suele diferenciar a los maestros de los aficionados.

El “Efecto Dominó” en el taller de TVE

La eliminación ha dejado a los demás concursantes en un estado de alerta máxima, rompiendo las alianzas que se habían forjado en las primeras semanas de convivencia.

Se ha instalado un clima de competitividad feroz, ya que ahora todos comprenden que el jurado no tendrá más gestos de benevolencia ni “salvaciones de gracia”.

“Ver a Nacho y Elena fuera nos recuerda que estamos en la cuerda floja cada vez que cogemos el taladro”, comentaba una de las parejas favoritas tras la gala.

La dirección de ‘DecoMasters’ parece haber endurecido los tiempos de entrega, buscando llevar a los participantes al límite físico para ver quién mantiene la precisión bajo un estrés extremo.

Este giro hacia el rigor más absoluto ha sido aplaudido por los seguidores del programa en redes sociales, quienes pedían un criterio más estricto tras la polémica salvación de la semana previa.

Conclusión: El renacer de la competición

Con la primera pareja oficialmente fuera, ‘DecoMasters’ entra en su “fase de hierro”, donde solo los proyectos con una base técnica impecable tendrán opciones de llegar a la final.

La salida de Nacho y Elena marca el fin de la etapa de aprendizaje y el inicio de la maestría real, donde se espera que los diseños sean aptos para el mercado profesional.

Nacho y Elena dejan un hueco difícil de llenar en lo personal, pero su marcha clarifica el camino para aquellos que han demostrado una regularidad envidiable desde el estreno.

La televisión pública ha logrado con este formato devolver el interés por el artesanado y el diseño, demostrando que detrás de cada mueble hay una historia de esfuerzo y, a veces, de fracaso.

La próxima semana, el reto será aún mayor, y la sombra de esta expulsión servirá de advertencia para quienes crean que una segunda oportunidad es eterna.