Con el récord histórico de agresiones a funcionarios, el foco vuelve a internos en primer grado como Sebastián Santiago Heredia, con 32 delitos y 162 faltas, o Norbert Feher, condenado por nuevas agresiones en prisión; y ‘El Nene’, que asesinó a su compañero de celda

(De izq. a dcha.) Sebastián Santiago Heredia, Igor el Ruso y Jesús Romero, 'El Nene' - ECD

Las cárceles se conciben como espacios de reinserción para quienes han cometido delitos tipificados en el Código Penal. El sistema persigue la rehabilitación a través de programas de tratamiento.

Sin embargo, la eficacia de ese modelo vuelve a estar en cuestión. Esta semana, elcierredigital.com publicó que en 2025 se registraron 529 agresiones a trabajadores penitenciarios. Es la cifra más alta desde que existen datos oficiales.

En España cumplen condena en torno a 60.000 internos. De ellos, más de 20.000 son extranjeros, el 33,3% del total.

Según la política actual de Instituciones Penitenciarias, la mayoría está clasificada en segundo grado, el régimen ordinario.

Los sindicatos de funcionarios han denunciado en varias ocasiones lo que consideran una clasificación inadecuada de algunos reclusos.

Sostienen que sólo una minoría se encuentra en primer grado, pese a su elevada peligrosidad.

Determinados internos, por la gravedad de los delitos cometidos, su conducta en prisión o su falta de adaptación al régimen, permanecen bajo especial vigilancia.

Para los trabajadores, representan un reto constante.

Algunos funcionarios los describen como los perfiles más conflictivos del sistema penitenciario.

Sebastián Santiago Heredia, ‘El Terror del Puerto’

Sebastián Santiago Heredia, apodado el ‘nuevo Hannibal Lecter’, es considerado el preso más peligroso de España. Ha deambulado por los pasillos de más de una decena de centros penitenciarios del país.

Nunca ha salido del régimen de primer grado y, de hecho, en la mayoría ha permanecido en aislamiento.

Tiene 41 años y comenzó a delinquir en 2007.

Ingresó en prisión por primera vez hace 19 años, cuando apenas era un joven, tras ser condenado por un delito de robo con fuerza.

Desde entonces, su trayectoria penitenciaria ha estado marcada por la violencia y la reincidencia dentro de los propios centros.

Es natural de Coín (Málaga).

Mide 1,84 y pesa 90 kilos de puro músculo.

Su peligrosidad se debe a los delitos que ha acumulado entre rejas: agresiones a funcionarios, amenazas, daños materiales, resistencia a la autoridad y altercados con otros internos.

En estas dos décadas de privación de libertad ha liderado motines y protagonizado numerosos incidentes regimentales.

Entre 2019 y 2020 encadenó hasta tres agresiones contra funcionarios de prisiones.

En distintas ocasiones se ha atrincherado en su celda utilizando cristales, sillas y pinchos.

La portada del libro de Sebastián

La portada del libro de Sebastián
Aliar Ediciones

Uno de los episodios más graves se produjo el 20 de marzo de 2023 en la prisión de Zuera (Zaragoza).

Tras una discusión con funcionarios por el horario de salida al patio, se encerró en su celda.

Preparó un cubo con agua y lejía para arrojárselo a los trabajadores, cubrió el suelo con jabón para dificultar el acceso y colocó un colchón contra la puerta para impedir la entrada.

El incidente terminó en una nueva condena.

Su historial es extenso: acumula 32 delitos, 162 faltas y cerca de un centenar de sanciones disciplinarias impuestas durante el cumplimiento de sus condenas.

Fuentes penitenciarias consultadas por elcierredigital.com lo describen así: “Es un interno totalmente inadaptado.

Durante todos estos años se ha comportado igual, con mucha agresividad. Es sumamente peligroso”.

Desde el pasado verano permanece en la prisión de Archidona. Allí, según relatan trabajadores del centro, otros internos evitan coincidir con él.

Las previsiones apuntan a que continuará encarcelado al menos hasta 2045.

‘El Nene’, el campeón español de muay thai que cedió a sus impulsos

Jesús Romero, alias ‘El Nene’, de 35 años, es otro de los internos más violentos del sistema penitenciario.

Madrileño, destacó desde adolescente en el muay thai, disciplina en la que comenzó a entrenar con 16 años.

Acumuló varios campeonatos internacionales y llegó a proclamarse campeón de España.

Su carrera deportiva, sin embargo, quedó truncada de forma abrupta.

A finales de diciembre de 2018 protagonizó un grave episodio en el Metro de Madrid.

Intentó robar el teléfono móvil a un pasajero y, cuando este le hizo frente, lo apuñaló.

Los vigilantes de seguridad intervinieron para reducirlo, pero también fueron agredidos. Fueron necesarias cinco personas para lograr su detención.

El día de Navidad ingresó en el centro penitenciario de Soto del Real.

Allí compartió celda con un interno venezolano condenado por narcotráfico.

Esa misma noche ambos discutieron por la litera que debía ocupar cada uno.

La discusión terminó en una agresión.

Romero golpeó al recluso en repetidas ocasiones.

Cuando los funcionarios accedieron a la celda, el deportista estaba sentado en una silla y su compañero yacía en el suelo, agonizando.

Por estos hechos fue condenado a 12 años de prisión.

En la actualidad cumple condena en la prisión madrileña de Estremera. Allí también ha protagonizado episodios violentos.

El 5 de julio de 2022 agredió de forma brutal a un funcionario del centro. Desde entonces no han trascendido nuevos incidentes atribuidos a ‘El Nene’.

Las brutales agresiones de ‘Igor el Ruso’

El criminal serbio Norbert Feher, también conocido como ‘Igor el Ruso’, está considerado otra de las mayores amenazas del sistema penitenciario español.

Desde 2021 cumple condena de prisión permanente revisable por el triple asesinato cometido en la localidad turolense de Andorra.

Al igual que otros internos de alta peligrosidad, ha pasado por varios centros penitenciarios, seis en total.

A comienzos de 2025 permanecía en el módulo de aislamiento de la prisión de Huelva, donde ingresó en mayo de 2023.

El régimen de aislamiento ha sido constante en su trayectoria carcelaria.

El propio interno ha manifestado en distintas ocasiones su intención de causar daño a funcionarios.

 

`Igor el Ruso`

‘Igor el Ruso’
Europa Press

En el centro andaluz no ha protagonizado incidentes de especial gravedad.

No obstante, según fuentes penitenciarias consultadas por este diario, ha mostrado comportamientos de carácter paranoide.

En una ocasión llegó a asegurar que le apuntaban con un láser desde el exterior.

Su historial disciplinario incluye nuevos episodios violentos durante su estancia en otras cárceles.

En julio de 2023 fue condenado a cuatro años de prisión por una agresión con un azulejo contra cinco funcionarios en la prisión de Dueñas.

Meses antes, en marzo de ese mismo año, atacó a ocho trabajadores en el centro penitenciario de Estremera.

Para la agresión empleó dos puñales fabricados con fragmentos de azulejo y un tercero elaborado a partir de un hueso de la comida.

Desde entonces, la carne que se le sirve está deshuesada para evitar que pueda fabricar armas con restos orgánicos.