Antonio Canales, sin pudor alguno, se ha enfrentado en directo a Ion Aramendi durante la gala dominical de ‘GH DÚO’

Antonio Canales se enfrenta a Ion AramendiAntonio Canales se enfrenta a Ion Aramendi

La casa de ‘GH DÚO’ es un auténtico campo de minas.

La convivencia no puede estar más tensionada y los posicionamientos que se han producido en la emisión dominical han disparado esa hostilidad; hasta el punto de que ha derivado en un desencuentro entre Antonio Canales y Ion Aramendi.

Todo ha comenzado cuando el bailaor se ha colocado detrás de Cristina Piaget, pidiendo su expulsión para el próximo jueves.

Canales ha condenado las irrespetuosas formas de la modelo en la casa y hecho alarde de educación.

Sin embargo, a renglón seguido, le ha llamado “ridícula” y le ha espetado un “jódete” después de haber proclamado un alegato demoledor en su contra.

“Hay que reconocer que parece que todos vais a frenar y, al final, acabáis resbalando”, ha comentado Ion Aramendi.

Unas palabras que han crispado a Antonio Canales, que ha sobrepasado una línea roja y se ha encarado al mismísimo presentador del reality.

“¿Te vas a guiar solo por mi última palabra y no de todo lo que he dicho? Pues tú eres un buen presentador para ello eh.

A ver si ensalzas también lo que yo digo eh”, ha exclamado el andaluz, perdiendo los nervios al comprobar, además, que el público del plató no paraba de abuchearle mientras a Cristina le aplaudía cada palabra que verbalizaba.

Eso es lo que precisamente le ha sacado de quicio.

“Mi papel como presentador no compete a nadie”, le ha respondido Ion Aramendi.

“Pues sé parcial, sé parcial, sé parcial por lo menos, ¿no?

Sé parcial delante de nuestras caras porque he dicho solo ‘jódete’”, ha insistido Antonio Canales, que debido a su pobre vocabulario ha hablado de “parcialidad” cuando en realidad se refería a “imparcialidad”.

Ion Aramendi: “No me voy a poner serio con eso que estás sugiriendo”

“No me voy a poner serio con eso que estás sugiriendo”, le ha replicado el conductor de ‘GH DÚO’, tratando de no entrar al trapo.

“No solo soy imparcial, sino que estoy intentando entenderos a todos y además estoy intentado ponerme en el papel de todos.

Y entiendo que alguien salga del tiesto y diga una burrada y que otro le conteste una burada.

Si os digo la verdad, me como lo que realmente pienso, porque si os dijera lo que pienso a veces… mejor no.

Así que agradeced esto también”, ha añadido Ion Aramendi con suma elegancia tras el ataque que le acababa de asestar Canales.

Mientras tanto, Antonio ha optado por realizar gestos irónicos y por mirar a sus compañeros con una risa falsa que, en realidad, escondía mucha impotencia por ver cómo los espectadores no se posicionaban a su favor.

“Yo he dicho lo que pensaba y dicho queda”, ha rematado el polémico concursante, con un pie fuera de la casa.

El origen del conflicto: De la crítica a la insinuación

La chispa saltó durante un debate sobre la convivencia, donde Canales se sintió acorralado por las preguntas de Aramendi, quien simplemente ejercía su función de moderador.

El ataque directo: El bailaor acusó al presentador de no ser imparcial, pero fue más allá al sugerir que Aramendi seguía “instrucciones externas” para perjudicar su imagen pública.

La línea roja: La insinuación más grave llegó cuando Canales hizo referencia a aspectos de la vida privada o profesional del presentador que nada tenían que ver con el concurso, buscando desestabilizarlo emocionalmente.

Ion Aramendi, conocido por su temple y su capacidad para gestionar directos complicados, tuvo que frenar en seco al colaborador para evitar que el discurso derivara en una difamación abierta.

Las consecuencias: ¿Veto o perdón?

La reacción en las redes sociales fue inmediata, con una marea de espectadores exigiendo la expulsión definitiva de Canales de los debates por su actitud “soberbia y fuera de lugar”.

No es la primera vez que Antonio Canales protagoniza salidas de tono en Telecinco; cabe recordar su polémica salida de ‘Sálvame’, donde también atacó con dureza a los pesos pesados de la cadena.

Sin embargo, atacar al presentador en directo es considerado un “suicidio televisivo” en este tipo de formatos, ya que rompe el pacto de autoridad que sostiene la estructura del programa.

La dirección de Mediaset se encuentra ahora ante la disyuntiva de sancionar al artista o permitir que el conflicto siga alimentando las cuotas de pantalla de las próximas galas.