ZAPATERO: EL BLANQUEADOR DE LA NARCODICTADURA Y SU NUEVA MISIÓN EN CARACAS
La figura de José Luis Rodríguez Zapatero ha vuelto a emerger en el escenario internacional con un viaje relámpago a Caracas que ha encendido todas las alarmas en las agencias de inteligencia occidentales.

Este nuevo desplazamiento del expresidente español no es una misión de paz, sino un movimiento desesperado para salvar su propio pellejo y el de sus aliados más cercanos en el régimen chavista.

Carlos Cuesta ha sido tajante al definir a Zapatero no como un mediador, sino como el principal “blanqueador” de lo que él denomina la narcodictadura venezolana.

El motivo de este viaje es nítido: Zapatero pretende ahora integrarse en el grupo de los “perdonados” por Estados Unidos, aprovechando que el eje de poder en Caracas está mutando.

En un giro dramático de los acontecimientos, se ha revelado que una facción del régimen, liderada por los hermanos Rodríguez, está dispuesta a traicionar a sus propios compañeros para salvar su inmenso patrimonio.

Zapatero, siempre hábil en el funambulismo político, busca ahora posicionarse como el facilitador de una transición que le garantice inmunidad frente a las investigaciones de la justicia internacional.

Sin embargo, su historial de servicios al chavismo es tan extenso y documentado que este nuevo disfraz de “demócrata converso” resulta difícil de sostener ante la opinión pública.

El Triángulo de Hierro: Zapatero, Delcy y Jorge Rodríguez
Para entender la influencia de Zapatero en Venezuela, es imprescindible analizar su relación casi simbiótica con los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez.

 

 

Delcy Rodríguez, la vicepresidenta del régimen, ha llegado a referirse a Zapatero en términos de extrema confianza, llamándolo públicamente “mi príncipe”.

Pero Carlos Cuesta advierte que, más allá de la cursilería diplomática, el verdadero hombre de confianza de Zapatero es Jorge Rodríguez, actual presidente de la Asamblea Nacional oficialista.

Jorge Rodríguez y Zapatero son descritos como “uña y carne”, formando un eje de actuación que ha sido fundamental para desarticular a la oposición legítima desde dentro.

Fue precisamente Jorge Rodríguez quien lideró la ofensiva para anular los poderes de la Asamblea Nacional cuando esta decidió nombrar a Juan Guaidó como presidente interino.

Mientras el mundo democrático apoyaba a Guaidó, Zapatero trabajaba en la sombra con los Rodríguez para neutralizar su liderazgo y consolidar el control social del chavismo.

Ahora, este triángulo se enfrenta a una encrucijada: los Rodríguez saben que el tiempo de Nicolás Maduro podría estar llegando a su fin y buscan un pacto con Washington.

Zapatero actúa como el emisario de este pacto, intentando convencer a Estados Unidos de que él y los hermanos Rodríguez son la clave para una transición sin guerra civil.

Lo que subyace en esta maniobra no es la preocupación por el pueblo venezolano, sino el pánico a perder las fortunas acumuladas durante años de saqueo sistemático de las arcas públicas.

El Escándalo Plus Ultra: El rescate de una aerolínea “estratégica”
Uno de los puntos más oscuros de la gestión de Zapatero como “conseguidor” del régimen es el polémico rescate de la aerolínea Plus Ultra en España.

En el año 2021, el Gobierno de Pedro Sánchez inyectó 53 millones de euros de dinero público en una compañía que apenas operaba un avión y tenía una cuota de mercado insignificante.

Las investigaciones apuntan a que Zapatero fue la mano invisible que empujó este rescate, alegando que la aerolínea era “estratégica” para los intereses nacionales.

Sin embargo, la realidad es que Plus Ultra no era estratégica para España, sino para la cúpula chavista de Caracas, que necesitaba una vía segura de conexión con Europa.

Los accionistas mayoritarios de la compañía eran empresarios venezolanos estrechamente vinculados a la familia de Nicolás Maduro y a la figura de Delcy Rodríguez.

Carlos Cuesta revela que ya en el año 2017, Zapatero intercedió para que la familia Ibrahim prestara dinero a la aerolínea para evitar su quiebra técnica.

¿Quiénes son los Ibrahim? Son empresarios de referencia del narcorrégimen que han actuado como testaferros de las operaciones financieras de la cúpula bolivariana.

Este rescate millonario es visto por la justicia suiza y francesa como una operación de blanqueo de capitales a gran escala, donde Zapatero aparece en el centro de la trama.

El papel de Zapatero no fue el de un asesor desinteresado, sino el de un gestor de intereses que utilizó su influencia sobre Pedro Sánchez para favorecer a sus amigos caraqueños.

Oro, Brillantes y Petróleo: Los negocios personales del expresidente
La implicación de Zapatero en Venezuela no se limitaría a la influencia política, sino que alcanzaría el terreno de la explotación de recursos naturales.

Informaciones publicadas por Libertad Digital, basadas en testimonios del exjefe de inteligencia Hugo “El Pollo” Carvajal, señalan la existencia de activos mineros a nombre del expresidente.

Según estos documentos manuscritos entregados a la Audiencia Nacional, a Zapatero se le habría asignado una mina en la franja de Santa Elena, una zona rica en oro y piedras preciosas.

Esta concesión, conocida en los círculos internos como “el lomito”, abarcaría una extensión considerable de terreno destinada a la extracción privada para beneficio de la cúpula socialista.

Aunque el entorno de Zapatero niega estas acusaciones, la pregunta de Carlos Cuesta es persistente: ¿De qué vive el creciente y lujoso patrimonio del expresidente español?

A esto se suma la revelación de Víctor de Aldama, figura clave en la trama Koldo, quien ha hablado de la existencia de “cupos de extracción de petróleo” vinculados al PSOE.

Se menciona un sobre entregado por Delcy Rodríguez que contenía derechos de extracción de la petrolera estatal PDVSA por valor de 250 millones de dólares.

El objetivo de este dinero sería financiar a la Internacional Socialista y a los distintos partidos que la conforman para evitar que apoyen a la oposición democrática venezolana.

Zapatero, como presidente de facto de estas gestiones, habría garantizado que Pedro Sánchez ascendiera en la jerarquía socialista internacional a cambio de este silencio cómplice.

La trama de petróleo se blanquearía a través de escalas técnicas en República Dominicana y depósitos fiscales en Canarias para evitar el pago de impuestos y el rastro de la procedencia.

El uso de los opositores: El falso salvador y la tortura psicológica
Una de las tácticas más perversas que se le atribuyen a Zapatero es la de utilizar la liberación de presos políticos como una operación de marketing personal.

Carlos Cuesta denuncia que Zapatero no salva vidas, sino que “saca opositores” de Venezuela para debilitar la resistencia interna y favorecer al dictador.

El caso de Leopoldo López o el de Edmundo González son ejemplos paradigmáticos de esta estrategia de “limpieza política” mediante el exilio forzoso.

El régimen utiliza a Zapatero para ofrecer una salida a líderes que se han vuelto incómodos, pero lo hace mediante amenazas de muerte a sus familias o el secuestro de allegados.

En el caso de Edmundo González, el ganador real de las últimas elecciones, su salida hacia España se produjo tras el secuestro de su yerno en una de las peores prisiones del país.

Zapatero se presta a esta maniobra presentándose como el humanitario que facilita el asilo, cuando en realidad está ayudando a Maduro a descabezar la oposición democrática.

Es especialmente desgarrador el testimonio de Lorenz Saleh, un joven activista que fue torturado en el Helicoide mientras Zapatero llamaba a su madre para que no denunciara.

Saleh relata cómo el expresidente español tuvo el “descaro” de regañar a una madre desesperada, exigiéndole silencio mediático mientras su hijo era sometido a vejaciones.

Este patrón de conducta demuestra que la prioridad de Zapatero siempre ha sido la estabilidad de la dictadura por encima de la integridad física de los demócratas venezolanos.

El futuro: De la impunidad al banquillo de los acusados
Zapatero vuelve ahora a Caracas con la esperanza de que su papel en la delación de ciertos sectores del chavismo le sirva de salvoconducto ante la justicia estadounidense.

Sabe que Washington tiene una cantidad ingente de información sobre sus negocios y que el cerco judicial en España por el caso Plus Ultra se está estrechando.

Sin embargo, la historia no se borra con un nuevo viaje. Carlos Cuesta asegura que “el sacacorchos de Venezuela en España” terminará siendo retratado por sus actos.

El blanqueo de elecciones fraudulentas, la mediación en rescates aéreos sospechosos y la supuesta posesión de minas de oro son sombras demasiado alargadas.

La narcodictadura sigue viva en figuras como Delcy y Jorge Rodríguez, y mientras ellos sigan en el poder, Zapatero seguirá siendo su aliado más fiel y rentable.

Pero la verdad está saliendo a la luz a través de audios, documentos de inteligencia y testimonios de quienes, como Víctor de Aldama, ya no tienen nada que perder.

España y Venezuela aguardan el día en que la justicia actúe sobre los eslabones de esta cadena que ha permitido el sufrimiento de millones de personas a cambio de intereses inconfesables.

Zapatero podrá viajar a Caracas todas las veces que quiera, pero cada vez hay más ojos vigilando sus movimientos y más voces dispuestas a contar lo que él intenta ocultar.

La esperanza de un pueblo no puede ser moneda de cambio para un expresidente que decidió cambiar la ética democrática por la complicidad con un régimen opresor.

Carlos Cuesta cierra su análisis con una promesa: los medios libres seguirán contando la verdad, por mucho que Zapatero y sus amigos de la narcodictadura intenten silenciarla.

 

LA TRAMA TOTAL: EL EJE ZAPATERO-SÁNCHEZ Y EL SAQUEO ESTRATÉGICO DE VENEZUELA
La vuelta de José Luis Rodríguez Zapatero a Caracas este febrero de 2026 no es un evento aislado, sino la culminación de una década de servicio a la cúpula chavista.

Carlos Cuesta ha desgranado cómo el expresidente español ha pasado de ser un observador electoral cuestionado a convertirse en el arquitecto financiero de la supervivencia del régimen.

Lo que está en juego ahora es el “cupo de los perdonados”, una lista selecta de colaboradores que buscan inmunidad ante el inminente cambio de ciclo en la Casa Blanca.

Zapatero sabe que su nombre figura en los archivos de la DEA y del Departamento del Tesoro de EE. UU. como el principal facilitador de operaciones de blanqueo institucional.

Su presencia en el Palacio de Miraflores junto a Delcy Rodríguez no busca la paz social, sino la protección de las redes de financiación que sostienen al Partido Socialista Obrero Español.

La gravedad de las revelaciones de Víctor de Aldama apunta a que la relación entre el PSOE y el chavismo no es solo ideológica, sino puramente transaccional.

El control de la Internacional Socialista: El precio del silencio europeo
Uno de los capítulos más oscuros de este pacto es la utilización de la Internacional Socialista para legitimar a la narcodictadura de Nicolás Maduro.

Zapatero fue el encargado de maniobrar para que Pedro Sánchez fuera nombrado presidente de este organismo en noviembre de 2022, un cargo que le otorga un altavoz global.

A cambio de este ascenso, el PSOE habría aceptado “doblegar” su postura frente a la oposición democrática venezolana, abandonando el apoyo que antes brindaba a figuras como Juan Guaidó.

Carlos Cuesta denuncia que se pagaron millones de dólares para “comprar” la voluntad de distintos partidos socialistas en el mundo y evitar que denunciaran los fraudes electorales.

El dinero para esta operación de soborno masivo salía directamente de los cupos de extracción de petróleo de PDVSA, gestionados bajo la supervisión de Delcy Rodríguez.

Se trataba de una red de corrupción circular: Venezuela entregaba petróleo, los intermediarios lo blanqueaban y el dinero terminaba financiando campañas políticas en Europa y América Latina.

Este esquema permitía que Maduro mantuviera una fachada de aceptación internacional mientras por la puerta de atrás se encargaba de aniquilar cualquier disidencia interna.

Plus Ultra: La aerolínea del régimen y el papel de los Ibrahim
El rescate de la aerolínea Plus Ultra sigue siendo el “tendón de Aquiles” judicial de José Luis Rodríguez Zapatero por su descarada falta de justificación económica.

¿Por qué un gobierno europeo rescataría con 53 millones de euros a una empresa que solo tenía el 0,03% de la cuota de mercado? La respuesta es puramente geopolítica.

Plus Ultra servía como el puente logístico necesario para que la cúpula chavista pudiera mover maletas, documentos y personas fuera del control de las rutas comerciales habituales.

Los hermanos Rodríguez exigieron este rescate como prueba de lealtad de Zapatero, quien no dudó en presionar a los ministerios de Economía y Transportes de España.

La familia Ibrahim, accionista de la compañía, no son empresarios convencionales; son parte del engranaje que sostiene la estructura de suministros del narcorrégimen.

Carlos Cuesta recuerda que Zapatero ya había conseguido créditos para ellos en 2017, mucho antes de que la pandemia sirviera como excusa para el rescate público.

Este flujo de dinero público español hacia bolsillos chavistas es investigado ahora por las fiscalías de Suiza y Francia como un caso flagrante de malversación y cohecho internacional.

Las Minas de Oro de Zapatero: El “Lomito” de Santa Elena
La información facilitada por el “Pollo” Carvajal a la Audiencia Nacional ha puesto nombres y coordenadas a los supuestos pagos en especie recibidos por Zapatero.

Se habla de una concesión minera de 1,5 kilómetros cuadrados en la franja de Santa Elena de Uairén, una zona estratégica fronteriza con Brasil.

En este enclave, conocido por su riqueza en oro y diamantes de alta calidad, Zapatero tendría garantizada una fuente de ingresos constante y ajena al control del fisco español.

Esta “mina personal” sería el pago por los servicios de blanqueo de las elecciones de 2018 y 2024, donde Zapatero fue el primer líder internacional en dar por válidos los resultados fraudulentos.

Mientras el pueblo venezolano moría por falta de medicinas y alimentos, su “mediador” estrella supuestamente acumulaba lingotes de oro protegidos por la Guardia Nacional Bolivariana.

Aunque Zapatero intenta mantener una imagen de “santón” o “santurrón”, los documentos de inteligencia describen a un hombre de negocios implacable con intereses en la minería extractiva.

La traición a los demócratas: El caso de Juan Guaidó y Edmundo González
Para Carlos Cuesta, la actuación de Zapatero con los líderes de la oposición es la prueba definitiva de su catadura moral y su complicidad con el dictador.

Zapatero no ayudó a Juan Guaidó; lo traicionó cuando el régimen le pidió que lo aislara para recuperar el control de los activos de Venezuela en el extranjero.

Captaciones de la UCO en la trama Koldo demuestran que el PSOE recibió órdenes directas de Caracas para dejar de reconocer a Guaidó como presidente legítimo.

Con Edmundo González, la maniobra fue similar: Zapatero se presentó en la embajada española en Caracas para “facilitar” una salida que en realidad era una rendición forzosa.

El uso de la tortura contra el yerno de Edmundo González fue la herramienta de presión, y Zapatero fue el notario que certificó que el ganador de las elecciones abandonaba el país.

Este patrón de “limpieza política” permite que Maduro se deshaga de sus rivales sin el coste mediático de asesinarlos, contando siempre con la pátina de “humanitarismo” que le da Zapatero.

El “DelsyGate” y las maletas de Barajas: El secreto mejor guardado
La visita prohibida de Delcy Rodríguez a España en enero de 2020 sigue siendo el epicentro de la conspiración que une a Zapatero, Ábalos y Pedro Sánchez.

Aquellas 40 maletas que nunca pasaron por el escáner de seguridad contenían, según fuentes de la investigación, el combustible económico para las operaciones de influencia en España.

Víctor de Aldama ha confirmado que Zapatero era el “sacacorchos” que abría las puertas de los ministerios españoles a los intereses de los hermanos Rodríguez.

Dentro de aquellas maletas no solo habría oro o divisas, sino información comprometida sobre las cuentas de altos cargos socialistas en paraísos fiscales vinculados a Venezuela.

Zapatero sabe que si Delcy cae, él cae con ella, y por eso su viaje actual a Caracas busca asegurar que los secretos del “DelsyGate” permanezcan enterrados.

Conclusión: El final de la impunidad y la sombra de la Justicia
Carlos Cuesta concluye que el tiempo de las mentiras de Zapatero se está agotando a medida que los testigos clave empiezan a colaborar con la justicia.

España se enfrenta al escándalo de tener a un expresidente del Gobierno actuando como agente de influencia de una potencia extranjera acusada de crímenes de lesa humanidad.

La narcodictadura ha encontrado en Zapatero a su mejor aliado, pero el rastro del dinero, desde las minas de oro hasta las cuentas de Plus Ultra, es ya imposible de ocultar.

La noche de Cuesta en Es Radio seguirá denunciando cada movimiento de este “triángulo de la traición” compuesto por Zapatero, Sánchez y los hermanos Rodríguez.

El pueblo venezolano y el español merecen saber cuánto ha costado la dignidad de su democracia y quiénes se han enriquecido mientras un país entero era condenado a la miseria.

Zapatero podrá intentar meterse en el grupo de los “perdonados”, pero el juicio de la historia y el de los tribunales internacionales ya ha comenzado a cerrarse sobre él.