La magistrada María Dolores Baeza Trujillo sostiene que los hechos no tienen encaje penal

Sánchez pierde contra la lona de Hazte Oír: la juez no ve indicios de 'relevancia penal'

Pedro Sánchez ha perdido. La causa judicial abierta a raíz de la denuncia presentada el 19 de mayo de 2025 por la portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso ha quedado archivada provisionalmente.

Así lo confirma Okdiario.

La decisión afecta al procedimiento iniciado contra la asociación Hazte Oír por la instalación de una lona.

Se trata de la lona en la que se mostraba la imagen del presidente del Gobierno acompañada del calificativo “CORRUPTO”.

En el auto, según el diario, la magistrada María Dolores Baeza Trujillo sostiene que los hechos no tienen encaje penal.

Esto, al tratarse de “una  manifestación de crítica de contenido político, enmarcada dentro del derecho a la crítica de la actuación de los poderes políticos que no promueve la violencia ni incita un discurso de odio”.

 

En el procedimiento figuraban como acusación popular y como parte perjudicada tanto el propio Pedro Sánchez como el PSOE, representados por procuradora.

El presidente se había personado en la causa, que con esta resolución queda cerrada de manera provisional.

La lona dio verdaderos quebraderos de cabeza al líder socialista.

Recordemos que la organización desplegó esa lona viral en la que señalaba a Pedro Sánchez por los supuestos casos de corrupción que lo acorralan.

Delante del Congreso de los Diputados, se podía ver una imagen de Sánchez gigante.

A su lado, todos los casos de corrupción que le rodean a él y a su entorno.

El caso de Begoña Gómez, del hermano del socialista, el caso Koldo. Todos esos casos mencionados con una imagen de Sánchez y, arriba, una palabra: “Corrupto”.

Una idea que desquició a los socialistas. Por eso, ni 24 horas después, oficiales de la policía y bomberos se dedicaron a quitarla.

Begoña Nasarre Oliva, portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Socialista, presentó una denuncia por presuntos delitos de injurias y calumnias.

Después, el juez Arturo Zamarriego Fernández, titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid, dictó una resolución en la que ordenó la retirada inmediata de la lona.

El cartel había sido instalado frente al Congreso de los Diputados y fue retirado pocas horas después del inicio de las acciones legales.

EL AUTO JUDICIAL: LIBERTAD DE EXPRESIÓN FRENTE A “RELEVANCIA PENAL”

La magistrada encargada del caso ha sido tajante: no existen indicios suficientes de que el mensaje de la lona constituya un delito de odio, injurias o calumnias graves contra las instituciones del Estado.

A pesar de la virulencia de la imagen y los textos que vinculaban al presidente con tramas de corrupción, el auto subraya que los políticos deben tener un “umbral de tolerancia mayor” ante la crítica, por muy mordaz o hiriente que esta sea.

Mejor te cuento que la resolución judicial recalca que la lona es una “herramienta de confrontación política” y que, aunque pueda resultar ofensiva para el afectado, no incita a la violencia ni traspasa la frontera de la criminalidad.

Este fallo supone una victoria moral para Hazte Oír, que ya ha anunciado que intensificará sus campañas de “guerrilla urbana” aprovechando el respaldo jurídico obtenido.

EL IMPACTO EN LA MONCLOA: UN REVÉS EN PLENA CRISIS

Para el entorno de Sánchez, esta decisión llega en el peor momento posible, coincidiendo con el desplome de España en los índices de transparencia y la polémica orden de Marlaska para ocultar datos electorales.

Mejor te cuento que desde el Ejecutivo se ha criticado la “pasividad” de la justicia ante lo que consideran un acoso sistemático a la figura del presidente y su familia, en una semana marcada por la tensión constante.

Al igual que Vicente Vallés señalaba la deriva de Ayuso hacia el “trumpismo”, la Moncloa intenta utilizar este fallo para denunciar una supuesta connivencia entre ciertos sectores judiciales y la “extrema derecha” mediática.

La sensación de “impotencia” en el equipo jurídico de Sánchez es evidente, ya que este precedente dificultará cualquier intento futuro de retirar campañas similares de las calles de las grandes ciudades españolas.

LA CALLE COMO CAMPO DE BATALLA POLÍTICA

La “lona de la discordia”, que mostraba a Sánchez en una actitud caricaturesca vinculada a procesos judiciales, se ha convertido en un símbolo de la polarización que vive el país en este febrero de 2026.

Mientras Silvia Bronchalo se sincera sobre el dolor de su hijo o Sarah Santaolalla denuncia el acoso que sufre, la política española se libra en el asfalto y en los tribunales, con resultados que a menudo no favorecen al poder establecido.

Mejor te cuento que los servicios jurídicos del PSOE están estudiando un recurso de apelación, aunque los expertos constitucionalistas coinciden en que el recorrido legal de la denuncia es prácticamente nulo tras este auto.

La frase “contra la lona” adquiere un significado literal para un Gobierno que ve cómo sus herramientas para frenar la crítica externa se desmoronan ante el criterio de la independencia judicial.