Peinado, el juez "meticulosísimo" y "sin estridencias" que convoca al  testigo Sánchez | Crónica

INTRODUCCIÓN: EL SILENCIO QUE GRITA EN PLAZA DE CASTILLA

A las diez de la mañana de este jueves, el Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid no era solo una sede judicial; era el epicentro de un terremoto político.

El magistrado Juan Carlos Peinado, un hombre que ha aguantado presiones que quebrarían a cualquier otro servidor público, observaba una silla vacía. La silla de Begoña Gómez.

La esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estaba citada para un trámite que la ley española considera sagrado: la notificación personal de su imputación bajo el artículo 25 de la Ley del Jurado.

Pero mientras el juez esperaba, la investigada se encontraba a más de 500 kilómetros de distancia, protegida por los muros de un palacio estatal en las marismas de Huelva.

Esta no es solo la historia de una incomparecencia; es la crónica de un país donde la cúpula del poder parece haber decidido que las leyes son para los demás.

I. LA ANATOMÍA DE UNA HUIDA: ¿POR QUÉ DOÑANA?

La noticia saltó a los teletipos casi al mismo tiempo que el juez certificaba el plantón.

Begoña Gómez y Pedro Sánchez habían llegado al Palacio de las Marismillas, en el corazón del Parque Nacional de Doñana, apenas unas horas antes de la cita judicial.

El Búnker de los 18 Baños No es un refugio cualquiera.

El palacio, parte del Patrimonio Nacional, se ha convertido en el símbolo de la desconexión palaciega.

Con 18 cuartos de baño y un despliegue de seguridad que rivaliza con el de cualquier potencia nuclear, Doñana no es hoy un lugar de descanso, sino un búnker de impunidad.

Mientras el ciudadano medio se enfrenta a un “palo fiscal” sin precedentes para sostener las arcas públicas, la familia presidencial utiliza esos mismos recursos para evadir el banquillo.

El desplante no es solo estético. Jurídicamente, la defensa ha intentado vender que la presencia del abogado era suficiente. Pero el artículo 25 es taxativo: el imputado debe comparecer.

Al no hacerlo, Gómez ha enviado un mensaje de soberanía personal: “Mi agenda en el palacio está por encima de su citación en el juzgado”.

Trực tiếp: Begoña Gómez ra trình diện trước ủy ban điều tra của Hội đồng Madrid.

II. EL “NO-CASO” QUE TIENE CINCO CABEZAS

El presidente Sánchez insiste en que esto es “fango”, un invento de la extrema derecha.

Pero los folios del sumario cuentan una historia muy distinta. Los cinco delitos que rodean a la “primera dama” no son especulaciones, sino indicios documentados:

    La Cátedra de la Complutense: ¿Cómo es posible que una persona sin titulación universitaria reciba la dirección de una cátedra en la universidad pública más importante del país? La sombra de la reunión en Moncloa con el rector sobrevuela cada página del informe.

    El Software de Regalo: Empresas líderes (Google, Indra, Telefónica) desarrollaron una plataforma para la cátedra que terminó siendo registrada, presuntamente, a nombre personal de Gómez.

    Las Cartas de Recomendación: El empresario Juan Carlos Barravés, amigo de la familia, obtuvo contratos millonarios tras recibir misivas de apoyo firmadas por la propia Gómez.

    El Rescate de Air Europa: 475 millones de euros de dinero público fluyeron hacia la aerolínea mientras sus directivos se reunían en secreto con la investigada.

    La Trama de las Mascarillas: La sombra de la “trama Koldo” y figuras como Víctor de Aldama rozan tangencialmente los intereses que se gestaron en los despachos de la Moncloa.

III. EL JURADO POPULAR: EL JUEZ QUE NO PUEDEN COMPRAR

Si hay algo que quita el sueño en la Moncloa no es el juez Peinado, sino el Jurado Popular. Y la noticia de última hora es demoledora para la defensa: el jurado ya está elegido.

Contrario a la creencia popular, el jurado en España no se elige para un caso concreto. Se sortea cada dos años del censo electoral.

Los doce ciudadanos que juzgarán a Begoña Gómez después del verano fueron elegidos en septiembre de 2024. Son personas de a pie: el panadero, la maestra, el administrativo.

Gente que no debe su sueldo a un decreto ley y que no entiende por qué la mujer del presidente no entrega el pasaporte cuando se lo piden.

En España, el 90% de los juicios con jurado terminan en condena.

El ciudadano común tiene un olfato especial para detectar el abuso de poder.

Doce pares de ojos observarán las pruebas sin los filtros de la Fiscalía de Progresión, que hoy actúa más como escolta jurídica que como acusación.

IV. 4 en Bruselas.

La Unión Europea ha enviado un mensaje nítido: “No vamos a aceptar vuestra falta de control”.

Regularizar a medio millón de personas sin comprobar antecedentes penales no es solidaridad, es irresponsabilidad. Bruselas teme que España se convierta en la puerta trasera para la delincuencia en Europa.

Esta desconfianza se traducirá, inevitablemente, en recortes en las ayudas agrícolas (PAC) y en los cupos de pesca. Una vez más, el sector primario pagará los platos rotos de la demagogia de Moncloa.

CONCLUSIÓN: EL JUICIO DE LA HISTORIA

España llega a esta Semana Santa de 2026 en una encrucijada.

Por un lado, un Gobierno atrincherado en palacios, huyendo de la justicia y de los foros internacionales.

Por otro, un sistema judicial que, con el “pico y pala” de la acusación popular, se niega a rendirse.

Begoña Gómez puede evitar la foto de hoy en los juzgados, pero no puede evitar el sorteo del censo electoral que ya la ha sentenciado a enfrentarse a sus iguales. f

En Doñana hay 18 cuartos de baño, pero no hay sitio suficiente para esconderse de la verdad.

El 2026 será recordado como el año en que el “faro” se apagó y la justicia, silenciosa pero implacable, empezó a caminar.