El presidente Pedro Sánchez sorprendió este jueves con una visita al Gambit Café, un conocido bar de ajedrez situado en el barrio madrileño de Malasaña.

Allí se sentó frente a un tablero y disputó varias partidas en un ambiente relajado, rodeado de jóvenes talentos, entrenadores y aficionados vinculados a la Federación Española de Ajedrez.

Además según publica OkDiario, su paso por el local provocó un retraso de 15 minutos en su comparecencia en Moncloa para anunciar el ascenso de Carlos Cuerpo y Arcadi España, que publicamos en elcierredigital.com.


Entre los presentes destacaban perfiles muy distintos, pero todos ligados al mundo del ajedrez. Desde jóvenes promesas hasta jugadores consolidados.

Entre ellos, Marc Barceló Melnyk, un niño catalán de 9 años campeón mundial en categorías inferiores, que se convirtió en la gran atracción junto a Daniel Pulvet, el actual campeón del mundo de ajedrez para personas con discapacidad visual.

A Sánchez le acompañaban la ministra Milagros Tolón y la gran maestra Sabrina Vega, una de las figuras más reconocidas del ajedrez femenino en España, especialmente implicada en su desarrollo en el ámbito educativo.

El presidente del Gobierno español jugó varias partidas, se mostró concentrado y cómodo, y al terminar se fotografió con varios asistentes, incluidos algunos niños que participaban en la jornada.

Eso sí, fuera del local, el importante despliegue de seguridad era evidente y notorio: con varios vehículos oficiales y amplia presencia policial en la zona.

Marc Barceló: Un prodigio con proyección internacional

La reunión de Sánchez con algunos de los ajedrecistas españoles tuvo un protagonista: Marc Barceló Melnyk, un niño de 9 años que ‘retó’ a Pedro Sánchez.

Se trata de uno de los nombres propios del ajedrez español a pesar de su corta edad. Nació en Tarragona el 22 de agosto de 2016 y su historia arranca en su casan familiar.

Fue en el verano de 2024 cuando su padre le enseñó a jugar. A partir de ahí, su evolución fue rápida y constante, hasta el punto de llamar la atención en muy poco tiempo dentro del circuito formativo.

El salto llegó en diciembre de 2024 en Antalya, donde participó en dos torneos organizados por la FIDE. Allí firmó un resultado poco habitual a su edad: campeón del mundo sub-9 en ajedrez relámpago y subcampeón en rápidas.


Apenas perdió una partida entre ambas competiciones, lo que le permitió cerrar el año como número uno de su categoría.

Semanas antes ya había superado los 2.200 puntos Elo -el sistema de calificación de los ajedrecistas- con solo nueve años y poco más de dos meses, un registro reservado a trayectorias de élite como la del noruego Magnus Carlsen.

Sus primeros pasos los dio en el Club Escacs Tarragona. Allí empezó a competir y a desarrollar un estilo propio que no pasó desapercibido. El presidente del club, Francesc Farran, llegó a compararlo con “el Messi del ajedrez”, una forma de resumir tanto su talento como su intuición en el tablero.

En su entrenamiento han intervenido figuras con experiencia como el maestro internacional José Sequera y el gran maestro Miguel Illescas. Este último ha subrayado en varias ocasiones su capacidad de concentración, algo poco frecuente en jugadores tan jóvenes.


Marc entrena varias horas al día, combinando estudio de aperturas, resolución de problemas tácticos y análisis de partidas. Pero más allá del trabajo, quienes le siguen de cerca coinciden en que tiene una facilidad especial para entender las posiciones.

No es para menos, en el Open de Pamplona del pasado mes de febrero logró hacer tablas frente al gran maestro ruso Oleg Korneev, un resultado muy poco habitual a su edad.

Fuera del ajedrez, mantiene una vida bastante normal. Va al colegio, practica deporte y sigue una rutina similar a la de cualquier niño. Sus padres, Javier y Olena, intentan que ese crecimiento no se convierta en presión y que pueda avanzar a su ritmo.

Marc Barceló
Redes

Aun así, Marc tiene claro su objetivo. Maneja el inglés técnico del ajedrez, revisa sus propias partidas y apunta alto: quiere convertirse en Gran Maestro antes de los 13 años.

Durante su paso por el Gambit Café, fue uno de los primeros en sentarse frente a Pedro Sánchez.

Superación y élite: El caso de Daniel Pulvett

Junto a Barceló, otro de los nombres que destacaron fue el de Daniel Pulvett. Nacido en Alicante en 1994 y ciego desde nacimiento, aprendió a jugar utilizando tableros adaptados y el sistema braille.

Con diez años ya formaba parte de la selección española de la ONCE. Desde entonces, su progresión ha sido constante hasta alcanzar en 2025 su mayor logro: proclamarse campeón del mundo de ajedrez para personas con discapacidad visual en un torneo organizado por la IBCA.

Daniel Pulvett
Instagram

Más allá de la competición, Pulvett también desarrolla una labor importante en el ámbito divulgativo. Participa en iniciativas educativas y colabora con asociaciones y centros escolares para acercar el ajedrez a personas con discapacidad visual.

Una tradición de talento español en el ajedrez: De Arturito Pomar a David Antón

El caso de Barceló y Pulvett se suma a la tradición de talento precoz en el ajedrez español. Uno de los nombres casi indiscutibles a la hora de hablar de talento precoz en el ajedrez español es el de Arturo Pomar.

Nació en Palma de Mallorca en 1931 y empezó a destacar siendo todavía un niño.

Su salto a la fama llegó muy pronto. En 1944, con solo 12 años, logró empatar una partida frente al entonces campeón del mundo, Alexander Alekhine, durante una exhibición en Gijón.


Aquella partida no fue solo un resultado llamativo por la edad del rival, sino un momento que llamó la atención dentro y fuera de España.

A partir de ahí, Pomar pasó a ser visto como una gran promesa. Con el paso del tiempo, su carrera se asentó dentro del ajedrez español. Fue campeón de España en varias ocasiones y participó en competiciones internacionales de nivel antes de fallecer en 2016 a los 84 años.

David Antón
Federación Española de Ajedrez (FEDA)

Esa línea ha continuado con jugadores como David Antón Guijarro, gran maestro desde los 17 años y subcampeón de Europa en 2017.

Antón se ha convertido en una referencia para las nuevas generaciones y ha coincidido en distintos entornos competitivos con jóvenes como Barceló.

A lo largo de su carrera ha disputado más de 150 torneos internacionales, ha logrado cerca de una decena de victorias en opens y ha superado en varias ocasiones los 2.700 puntos Elo en partidas individuales.

Sánchez y el ajedrez: Algo más que una afición

Por su parte, Pedro Sánchez ha mencionado en varias ocasiones su interés por el ajedrez. Considera que le ayuda a ordenar ideas y a anticipar escenarios, algo que, según él, tiene paralelismos con la política.

Aprendió a jugar siendo joven, aunque retomó la práctica de forma más constante durante la pandemia. Desde entonces, lo utiliza como una forma de desconexión y también como ejercicio mental.

Pedro Sánchez con la ajedrecista iraní Sara Khadem
Redes

En 2023 protagonizó una imagen que tuvo repercusión internacional al disputar una partida simbólica en Madrid con la ajedrecista iraní Sara Khadem, que se había exiliado tras negarse a competir con velo.

El gesto fue interpretado como un apoyo a las libertades de las mujeres en Irán.

La escena de este jueves en Malasaña refuerza una imagen que ya ha proyectado en otras ocasiones: la de un presidente que encuentra en el ajedrez una liberación y una herramienta.

No solo domina el tablero con una madurez asombrosa, sino que tiene la audacia de retar al Presidente del Gobierno.

Marc Barceló, la nueva joya del ajedrez español, se convierte en un fenómeno nacional tras su encuentro con Pedro Sánchez y su imparable ascenso hacia la élite mundial.

El Palacio de la Moncloa ha sido testigo de innumerables cumbres políticas, pero pocas veces ha recibido a un invitado tan pequeño en estatura y tan gigante en intelecto. Con solo 9 años, Marc Barceló no solo es una promesa del ajedrez; es una realidad que ya compite de tú a tú con maestros que le doblan la edad.

Su historia se volvió viral tras un audaz intercambio de mensajes en redes sociales donde “retó” al presidente Pedro Sánchez a una partida, un gesto que terminó en una invitación oficial a la sede del Ejecutivo.

Un talento fuera de serie: Más que un juego de niños Marc no es el típico niño de primaria.

Mientras sus amigos dedican el tiempo libre a los videojuegos convencionales, él disecciona aperturas sicilianas y finales de torres. Su mirada frente al tablero es imperturbable, una mezcla de concentración absoluta y una capacidad de cálculo que ha dejado boquiabiertos a los analistas de la Federación Española de Ajedrez.

“Tiene una comprensión posicional que no corresponde a su edad”, comentan sus entrenadores. Marc empezó a mover las piezas casi antes de aprender a escribir bien, y desde entonces, su progresión ha sido meteórica.

Ha cosechado títulos en categorías infantiles con una facilidad pasmosa, pero lo que realmente lo define es su falta de miedo ante cualquier rival, ya sea un Gran Maestro o el mismísimo líder de una nación.

El encuentro en Moncloa: Diplomacia sobre el tablero La visita de Marc a la Moncloa fue mucho más que una sesión de fotos.

El niño prodigio se sentó frente a Pedro Sánchez, desplegando una seguridad que eclipsó el protocolo oficial. No hubo rastro de timidez.

Durante la partida, Marc demostró que en el ajedrez, el poder no reside en el cargo, sino en la estrategia.

El Presidente, aficionado al deporte mental, reconoció el talento excepcional del pequeño catalán. Pero para Marc, esto fue solo un paso más en su camino. Su ambición no tiene techo: quiere ser Campeón del Mundo.

Su referente no es otro que Magnus Carlsen, y a juzgar por su trayectoria, Marc Barceló tiene todas las piezas en su lugar para escribir su propio nombre en los libros de historia.

Un futuro de oro para el ajedrez español La irrupción de Marc Barceló llega en un momento de auge para el ajedrez en España, con una base de aficionados cada vez más joven.

Él es la cara de esta nueva generación: nativos digitales que utilizan la tecnología para estudiar partidas históricas, pero que mantienen la mística del juego presencial.

Marc Barceló no es solo un niño que juega bien al ajedrez; es un símbolo de que el talento, cuando se cultiva con pasión y disciplina, no entiende de edades ni de jerarquías. Hoy es la Moncloa, mañana, el mundo entero podría estar bajo su jaque.