El presentador asegura que ha sufrido unas presuntas extorsiones que le situaron en una posición muy complicada

Frank Cuesta ha decidido romper su silencio en uno de los momentos más delicados de su trayectoria pública, y lo ha hecho con un comunicado que ha generado un fuerte impacto social y mediático.

El presentador y herpetólogo ha confirmado que fue víctima de presuntas extorsiones que condicionaron gravemente sus decisiones y su imagen pública.

Sus palabras, directas y sin rodeos, han dejado a media España sin palabras al destapar una situación que hasta ahora solo se intuía.

El titular cobra sentido al entender el contexto personal y profesional que ha rodeado a Frank Cuesta durante los últimos años.

Su vida en Tailandia, su trabajo con animales y su exposición constante en redes lo situaron en una posición de enorme vulnerabilidad.

Según él mismo ha explicado, esa fragilidad fue aprovechada por terceros para ejercer presiones y amenazas muy concretas.
Frank Cuesta reapareció recientemente en televisión tras meses de silencio y discreción, alejándose del foco mediático para protegerse a sí mismo y a su entorno.Durante este tiempo, su nombre ha estado rodeado de rumores, acusaciones y dudas sobre su gestión del santuario. Este contexto explica por qué su comunicado ha tenido un efecto tan contundente en la opinión pública.

El herpetólogo ha relatado que fue traicionado por personas de su máxima confianza, lo que agravó aún más la situación.

Una de las acusaciones más dañinas fue la que ponía en duda tanto la legalidad del santuario como la veracidad de su enfermedad.

Aquellas afirmaciones generaron un debate intenso y una fractura evidente en la percepción que muchos tenían sobre él.

Frank Cuesta ha roto su silencio

En su entrevista, Frank Cuesta aseguró que aquel vídeo polémico no fue fruto de una decisión libre.

Según su testimonio, recibió instrucciones claras sobre lo que debía decir y cómo debía hacerlo. “Me mandaron un guion que tenía que leer”, reconoció, dejando entrever el nivel de control al que estuvo sometido.

Las presuntas amenazas no se limitaron a su reputación pública, sino que afectaron a su ámbito más personal.

Frank ha explicado que recibió mensajes en los que se mencionaba directamente a sus hijos, un punto que marcó un antes y un después. Ante ese escenario, optó por ceder para evitar consecuencias mayores.

El presentador también confirmó que interpuso denuncias por amenazas y extorsión, iniciando un proceso legal para defenderse.

Según sus palabras, todo habría comenzado meses antes de que el conflicto estallara públicamente. La existencia de un supuesto plan organizado refuerza la gravedad de las acusaciones que ahora salen a la luz.

A pesar de todo, Frank Cuesta continúa trabajando en su santuario y manteniendo su actividad en plataformas digitales.

El cuidado de los animales sigue siendo el eje central de su rutina diaria. También ha insistido en que su prioridad absoluta es el bienestar de sus hijos, a quienes ha tratado de proteger en todo momento.

Otro de los puntos clave del comunicado ha sido su estado de salud, cuestionado durante la polémica.

Frank ha reiterado que padece cáncer y que sigue un tratamiento médico, aunque su situación actual es estable. Ha reconocido que aquel vídeo forzado sembró dudas injustas sobre una enfermedad muy real.

Con este comunicado, Frank Cuesta no solo rompe su silencio, sino que intenta recuperar el control de su relato.

Sus declaraciones buscan aclarar lo ocurrido y explicar decisiones que, vistas desde fuera, resultaban incomprensibles. El impacto de sus palabras confirma que su historia aún tiene capítulos por cerrar.