Que al Partido Popular no le van bien las encuestas no es novedad, pero la que publica El País este miércoles es especialmente cruel.

El País' le propina una encuesta terrible a Feijóo: el PP cae y Vox no deja  de romper su techo - Libertad Digital

El PP ganaría las elecciones generales si se celebrasen en este momento pero, al menos según la encuesta de 40dB que publica este miércoles El País, sería una victoria pírrica: los populares tendrían un 30,2% de los votos y, encima, pierden un punto respecto del sondeo publicado en febrero.

El sondeo de 40dB describe tendencias similares al de Sigma Dos que publicaba El Mundo el lunes, pero al contrario de lo que hacen todas las demás empresas demoscópicas, esta no presenta desde hace mucho la habitual estimación de escaños, así que no es posible saber qué ventaja tendría en el Congreso el PP respecto de un PSOE que en porcentaje de voto se acerca bastante: repite su guarismo del mes anterior y está a dos puntos y medio de los populares, con el 27,7%, también es uno de los registros más bajos de los socialistas, pero no el peor, como en el caso del PP.

Por su parte, Vox sigue subiendo y, si en febrero daba ciertos síntomas de agotamiento al ganar sólo una décima, en esta ocasión gana ocho y ya se prepara para atacar el 19%, quedándose en el 18,8%.

Los de Abascal no logran recuperar todo lo que pierden los de Feijóo, pero en la parte baja de la encuesta sí lo hace un sorprendente SALF, al que muchas empresas demoscópicas ya ni tienen en cuenta pero que gana siete décimas para llegar al 2,3%, es decir, mejora casi un 50% de la intención de voto que tenía en febrero, lo que no deja de ser un tanto sorprendente.

Por el contrario, los resultados de Sumar y Podemos parecen certificar que el PSOE está logrando sobrevivir a costa de fagocitar los partidos a su izquierda: Sumar pierde cinco décimas y está en el 5,9% y Podemos todavía está peor, ya que se dejan cuatro y su porcentaje de intención de voto es de sólo el 3,3%. La lectura es tan evidente como preocupante para ambos partidos: caen a plomo mientras se hacen públicos los debates –y casi las batallas– para la reordenación de lo que ellos mismos denominan ese “espacio político”.

Así las cosas, es interesante comprobar cómo el bloque de la derecha –en el que incluimos a SALF por razones obvias– gana medio punto y supera con cierta holgura la mitad de los votos: llega al 51,3%. Y por el contrario, el voto de la izquierda pierde nueve décimas y está a casi 15 puntos en el 36,9%.

La encuesta ha contado con 2.310 entrevistas online, una muestra notable aunque en un formato que se considera menos óptimo. El trabajo de campo que se ha desarrollado entre el 20 y el 23 del pasado mes de febrero. Obviamente, no se recogerían los hipotéticos efectos del nuevo conflicto en Irán, que empezó el sábado 28.

Abascal pregunta a Feijóo si prefiere un pacto con socialistas para evitar  a Vox como sus socios de Alemania y Austria

Esta es la crónica del terremoto demoscópico que ha sacudido las sedes de Génova y Bambú en este 5 de marzo de 2026.

El barómetro de 40dB para El País ha publicado una encuesta que ha caído como un jarro de agua fría en el equipo de Alberto Núñez Feijóo, dibujando un escenario complejo para el Partido Popular justo cuando el Gobierno de Sánchez atraviesa una crisis de estabilidad.

EL EFECTO VASOS COMUNICANTES: EL PP CEDE TERRENO POR LA DERECHA

Los datos reflejan una tendencia que los analistas ya bautizan como el “vuelco de la resistencia”.

El Partido Popular sufre un retroceso significativo que lo sitúa en el 30,2% de intención de voto, marcando su mínimo de la legislatura.

La estrategia de moderación de Feijóo no está logrando captar el voto descontento del PSOE al ritmo esperado, mientras que, paralelamente, su electorado más conservador parece buscar alternativas.

Por su parte, Vox experimenta un crecimiento vertical que rompe sus techos históricos, alcanzando el 18,8% de los apoyos.

El partido de Santiago Abascal se consolida como la fuerza con mayor fidelidad de voto (casi 9 de cada 10 votantes repetirían), capitalizando el discurso contra la inseguridad y la gestión gubernamental.

Mejor te cuento que la fuga de votos de las filas populares hacia las de Vox es la más alta registrada en los últimos meses, un trasvase que, según los datos, se acerca al 17% de los votantes que eligieron a Feijóo en julio de 2023.

LA PARÁLISIS ESTRATÉGICA DE GÉNOVA

La lógica del “Facts and Logic” sugiere que Feijóo se encuentra atrapado en una pinza estratégica de difícil solución.

Si endurece su discurso para frenar la fuga a Vox, corre el riesgo de espantar al votante de centro que es clave para cualquier mayoría amplia.

Sin embargo, si mantiene su línea actual, el ascenso de Abascal convierte a Vox en un actor inevitable y con una capacidad de condicionamiento mucho mayor de la prevista.

Al igual que en otros procesos de desgaste electoral, la debilidad del bloque conservador tradicional está permitiendo a Vox conquistar franjas de edad, especialmente entre los más jóvenes, donde el partido de ultraderecha lidera con comodidad.

Mejor te cuento que el barómetro también subraya que, aunque el PSOE se mantiene relativamente estable, el trasvase de votos de la izquierda hacia la derecha, e incluso directamente a Vox, es un fenómeno que ha dejado de ser marginal.

UN ESCENARIO DE BLOQUEO O COALICIÓN FORZADA

Este sondeo no solo castiga al PP, sino que deja un panorama de gobernabilidad sumamente complejo para España en 2026.

A pesar del desgaste del Gobierno por los escándalos de corrupción y las investigaciones en curso, la suma de las derechas sigue dependiendo de un Vox en máximos para aspirar a una mayoría parlamentaria.

Al igual que el serrín que le sacaron a Mariscal en el famoso meme televisivo, la ilusión de un “gobierno en solitario” del PP se está vaciando de contenido ante la realidad de que el bloque necesita una coalición de gran intensidad.

La encuesta actúa como un recordatorio de que, en la España actual, el centro se ha convertido en un terreno baldío donde el PP se deshidrata mientras los extremos ganan musculatura.

Este 5 de marzo marca el inicio de una guerra interna en la oposición por el liderazgo de la alternativa, con un Feijóo que debe decidir si acepta el combate de barro que le propone Abascal o si intenta redefinir su espacio político antes de que la tendencia sea irreversible.